Si tienes más de un hijo o un hermano , ¿piensas que discutir o atormentar físicamente a un hermano o hermana es simplemente parte del paquete?. ¿Sabías que como padre tu reacción a las disputas entre tus hijos pueden contribuir a la rivalidad entre hermanos y esto puede afectar a su relación de manera negativa durante muchos años?
Si tienes más de un hijo, seguramente durante el embarazo has fantaseado acerca de lo grandes amigos y compañeros de juego que tus hijos serían, y que cuando sean adultos serían los amigos más cercanos. Es comprensible que cuando nuestros hijos están sufriendo los sentimientos del otro, o físicamente recibe los golpes del otro, podemos llegar a impacientarnos, o incluso enfurecernos por este comportamiento. ¿Pero qué bien hace ese comportamiento?
A continuación te enumero 10 consejos para calmar la rivalidad entre hermanos en tu casa.
1. Acepta la rivalidad entre hermanos, no todos se llevan bien siempre y tampoco debemos exigírselo a nuestros hijos. Entender que de forma ocasional o incluso frecuente tus hijos se van a pelear y esto es normal, te ayudará a mantener tu paciencia a flote.
2. Ten en cuenta la edad de los hermanos, los niños con distintos niveles de desarrollo tienen diferentes necesidades. Haz lo que puedas para crear el ambiente que cada niño necesita, y pasa tiempo con cada uno de tus hijos individualmente.
3. Permitir expresar los sentimientos. No nos gusta escuchar los sentimientos negativos, pero seamos sinceros, todos tenemos sentimiento negativos, y permitirte a ti misma expresarlos les dará a tus hijos la oportunidad de aprender a expresar sus sentimientos negativos en forma adecuada.
4. No reacciones sin tomar un momento para decidir cómo y por qué vas a intervenir. Ser consciente de qué es en lo que te estás metiendo y ser muy claro acerca del resultado deseado es de suma importancia para ayudar a los niños a resolver sus conflictos.
5. Distanciarse emocionalmente del conflicto y permanecer neutral. No tomar partido o hacer comparaciones. Al mantener la neutralidad, eres capaz de validar y empatizar con cada niño, les das la oportunidad de expresarse y se centran en las soluciones al problema.
6. Una buena habilidad en la resolución de conflictos es enseñar a los niños a ponerse en el lugar del otro, cuáles son sus deseos y cuáles son los del hermano e intentar concentrarse para encontrar la forma de que los dos cumplan sus deseos sin necesidad de dañar al otro.
7. Abstenerse de castigar, avergonzar o etiquetar el comportamiento de tus hijos Estas tácticas no enseña nada acerca de llevarse bien con los demás!
8. El modelo de relaciones, la manera saludable en que os relacionáis tu y tu pareja para resolver los conflictos tiene un impacto enorme en la capacidad del niño para formar relaciones estrechas y significativas durante toda su vida. No puedes pretender que tus hijos resuelvan sus diferencias con calma y sin gritos, si constantemente os ve a vosotros chillando a la mínima situación de conflicto.
9. Da a tus hijos la oportunidad de resolver los conflictos por sí mismos, sin intervenir. Simplemente permanece en silencio y deja que lo averigüen, y confía en que pueden resolver el problema.
10. No te preocupes por que todo sea exactamente justo. Por el contrario, lucha por la igualdad. Cada niño debe obtener lo que necesita en ese momento y por supuesto, la atención de sus padres.
Asegúrate de que las necesidades básicas de todos sean satisfechas. Niños cansados, hambrientos o enfermos no son los mejores hermanos o hermanas, y mamá y papá tampoco son de mucha ayuda si se han agotado y abrumado.
























