C.P. Manuel Montes y Arroyo
Con motivo que en México los gobiernos de los tres niveles federal, estatal y municipal acceden a sus cargos mediante procesos electorales regulados por diversas leyes. Dichos ordenamientos establecen un régimen de partidos políticos que define las reglas de participación, competencia y representación en la vida democrática del país. Por tal razón pensé que es importante para nosotros los ciudadanos conocer los objetivos y obligaciones de los Partidos Políticos.
Por lo que en primer lugar, es importante indicar que es un partido político, y por eso les señalo que su concepto se encuentra establecido en el artículo 3, párrafo 1, de la Ley General de Partidos Políticos, el cual textualmente señala lo siguiente “Los partidos políticos son entidades de interés público con personalidad jurídica y patrimonio propios, con registro legal ante el Instituto Nacional Electoral o ante los Organismos Públicos Locales, y tienen como fin promover la participación del pueblo en la vida democrática, contribuir a la integración de los órganos de representación política y, como organizaciones de ciudadanos, hacer posible el acceso de éstos al ejercicio del poder público”
De acuerdo a las leyes y a la realidad, aunque a veces no logren muy bien sus objetivos los principales son los siguientes:
1. Representación ciudadana
Los partidos políticos son el puente entre los ciudadanos y el gobierno. Como la mayoría de las personas no puede participar directamente en las decisiones del Estado, los partidos agrupan ideas, propuestas e intereses comunes y los llevan al Congreso, a los ayuntamientos y a los gobiernos estatales a través de sus representantes. Sin esa representación, la voz del ciudadano quedaría sin eco en las instituciones.
2. Fortalecimiento de la democracia
Una democracia no se sostiene solo con elecciones cada tres o seis años. Los partidos tienen la obligación legal de contribuir a que la democracia funcione todos los días: respetando las instituciones, compitiendo por el poder de manera pacífica y legal, y aceptando los resultados electorales. Cuando los partidos cumplen ese papel, la democracia se fortalece. Cuando lo incumplen, la debilitan.
3. Promoción de la participación política
Este es quizás el fin más importante y el más descuidado en la práctica. Los partidos deben motivar a los ciudadanos a involucrarse en la vida pública: votar, informarse, organizarse y exigir cuentas. Una ciudadanía activa es la mejor garantía de una democracia sana
4. Hacer posible el acceso al poder público mediante elecciones libres y democráticas
Los partidos son el camino legal para que cualquier ciudadano pueda aspirar a un cargo de gobierno. Sin partidos, sería prácticamente imposible organizar una competencia electoral ordenada y equitativa a nivel nacional.
5. Garantizar la paridad de género
La ley obliga a los partidos a postular igual número de hombres y mujeres como candidatos, y a que sus órganos internos de dirección también sean paritarios, garantizando así que las mujeres tengan igual acceso al poder político.
Por lo que se refiere a las obligaciones que tienen estas son
De acuerdo a las leyes y a la realidad, aunque a veces no logren muy bien sus objetivos los principales son los siguientes:
Por lo que se refiere a las obligaciones de los Partidos Políticos al leer la Ley General de Partidos Políticos en su artículo 25 se tienen 24 obligaciones y considero que las pueden conocer leyendo la Ley pero para efectos del presente unicamente comentare las que considero más importantes y que son las siguientes:
• Conducir sus actividades dentro de los cauces legales y respetar la participación de otros partidos y los derechos ciudadanos.
• Abstenerse de recurrir a la violencia o alterar el orden público.
• Integrar la representación nacional: postular candidatos que representen los intereses de la sociedad en cargos de elección popular.
• Mantener el mínimo de militantes requeridos para conservar su registro.
• Cumplir con las normas de transparencia y acceso a la información.
• Garantizar la paridad de género en la postulación de sus candidaturas.
• Mantener sus centros de capacitación y promoción del liderazgo político de las mujeres
• La obligación de aplicar el financiamiento público y privado del cual dispongan exclusivamente para los fines para los que les hayan sido entregados.
Al analizar tanto los objetivos como las obligaciones los partidos políticos son fundamentales para el funcionamiento de la democracia, desafortunadamente su mera presencia a la fecha no ha asegurado una representación efectiva.
Lo que deseamos los ciudadanos es que cumplan con sus objetivos y obligaciones y que obtengan y manejen con total transparencia los fondos públicos y que respeten al cien por ciento a los órganos fiscalizadores y en que atiendan de forma obligatoria los lineamientos del INE y de los Organismos Públicos Locales Electorales , y dejen de ser distantes con el pueblo.
Al pensar en hacer este artículo sobre los objetivos y obligaciones de los Partidos Políticos, sabía que no iba a ser posible explicar todos los aspectos que los ciudadanos debemos conocer. También consideré la posibilidad de no comentar los problemas que han surgido cuando algunos partidos, en vez de cumplir las reglas como corresponde, han cometido actos indebidos, sobre todo en materia financiera. Sin embargo, finalmente decidí incluirlos. Para ello consulté medios de comunicación e hice preguntas a asistentes de inteligencia artificial, y con base en esa investigación se examinan a continuación algunas de las acciones indebidas ocurridas a lo largo de dos décadas.
Si bien no se pretende agotar la totalidad de los casos, por no ser ese el objetivo central de este artículo, resulta indispensable presentar estos ejemplos para evidenciar cómo se sanciona el incumplimiento de las obligaciones partidistas. Visibilizar estas faltas responde a una exigencia ciudadana: que los partidos políticos cumplan cabalmente con la ley y actúen con absoluta honestidad.
Las sanciones económicas aplicadas a los partidos políticos en México han mostrado una tendencia constante y creciente en volumen y fiscalización. En 2003, el PVEM recibió una sanción de 184 millones de pesos por financiamiento ilegal. En 2006, las irregularidades acumuladas de todos los partidos en la elección presidencial sumaron más de 99 millones de pesos. En 2012, la autoridad electoral resolvió multas por 98.3 millones de pesos a la coalición PRI-PVEM por diversas irregularidades, dentro de las cuales se enmarcó el conocido caso Monex. En 2018, las penalizaciones globales alcanzaron los 586 millones de pesos, con Morena encabezando las irregularidades. Finalmente, la revisión del gasto ordinario de 2024 derivó en sanciones por 706.9 millones de pesos, año en que el Partido del Trabajo concentró la multa individual más elevada por fallas en la comprobación de recursos.
Estas resoluciones, emitidas originalmente por el Instituto Federal Electoral y continuadas por el Instituto Nacional Electoral, evidencian un patrón persistente de opacidad en la rendición de cuentas que vulnera frontalmente las obligaciones de transparencia y legalidad que por mandato constitucional deben regir la vida interna de los partidos.
Cabe destacar que, por disposición legal, los recursos recaudados a través de estas penalizaciones no son retenidos por la autoridad electoral. El INE los descuenta directamente de las prerrogativas mensuales de los partidos para destinarlos al Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (CONAHCYT) y a los organismos estatales de ciencia, redireccionando así el costo de las infracciones políticas hacia el fomento de la investigación científica del país.
En suma, estos casos emblemáticos constatan que, dentro del marco normativo electoral, el incumplimiento de las obligaciones de fiscalización no queda impune, activando un sistema coercitivo que busca disuadir las conductas fuera de la ley.
























