Los padres buscamos el método “infalible“ de crianza de nuestros hijos. Leemos y releemos, probamos un “método“, otro, sobre todo si es el primer hijo tienes sensación de que es un “experimento“, pruebas A y si te funciona sigues con A, si no pruebas B. No tenemos referencias claras, lo que antes servía ahora no nos parece válido.
Los métodos de crianza van y vienen, unos te dicen que es correcto una cosa y otros otra, lo que hace unos años se veía bien hoy se denigra. Pero el principal objetivo de los padres es ser capaz de criar a nuestros hijos de una manera que les ayude a vivir una vida feliz y satisfactoria … ayudarles a ser lo mejor que pueden ser.
¿Cuál sería el método ideal para criar a tu hijo?. ¿Se pueden dar patrones fijos, universales?
Lo que vale para un niño no vale para otro, las reacciones pueden variar, la percepción va a variar, y el poder de elección que tenemos inherente, siempre jugará un papel importante.
Yo pienso que es importante proporcionar a los niños una comprensión de sí mismos y de su lugar en el mundo que les permita acercarse a la vida con una mentalidad positiva sólida. Esta forma de pensar se convierte en el fundamento de una sana autoestima, lo que permite a los niños acercarse al mundo con fuerza, con energía, por encima de cualquier problema que se les presente.
La combinación de darse cuenta de su valor y conocer su fuerza les permitirá superar cualquier desafío y crear la vida que realmente quieren.
¿Qué herramientas podemos los padres tener en cuenta para tener pensamientos positivos?:
5 claves:
1) Piénsalo!
2) Creételo!
3) Siente que lo mereces!
4) Lo logras!
5) Se agradecido por ello!
Piénsalo!
El primer paso es tener pensamientos positivos, por lo tanto, el primer paso es enseñar a tus hijos a tomar conciencia de sus pensamientos. Lo que esto significa es que los niños tienen que pensar acerca de lo que piensan!
Ejemplos de cómo hacer esto:
1) Cuando tu hijo está teniendo un pensamiento negativo le preguntas cómo se siente físicamente. Muchas veces un niño se queja de dolor de estómago o dolor de cabeza que es el resultado de algo que le está preocupando o preocupa. En este caso se puede explicar la correlación entre lo que piensan y cómo afecta a cómo se sienten.
2) Señala lo que observa, con los puños apretados, la mandíbula apretada, el endurecimiento de los músculos, etc . A veces es útil para conseguirlo mirar en un espejo para ver la expresión de su rostro.
A medida que el niño aprende a equiparar sensaciones físicas con sus pensamientos, comenzarán a usar su cuerpo como un barómetro para alertarlos si sus pensamientos son negativos o positivos.
Una vez que aprenden a reconocer los pensamientos negativos y positivos, se dará cuenta del valor de tener pensamientos positivos y que la forma en que piensan con pensamientos positivos cómo afecta a su vida.
Creetelo!
Una vez que los niños tienen las habilidades para reconocer y elegir sólo pensamientos positivos, el segundo paso es enseñar a tus hijos que lo que crees, va a afectar a lo que sucede en sus vidas.
Comprender el concepto de que lo que ellos creen crea su realidad vendrá a través del proceso de repetición de elegir pensamientos positivos.
A medida que tu hijo elija tener pensamientos positivos, entonces comenzará a ver los resultados positivos de sus elecciones.
El papel de los padres será la de continuar reforzando el proceso.
Un ejemplo: un niño no quiere salir al parque porque piensa que nadie querrá jugar con él porque no es habilidoso. Hay que cambiar su pensamiento. Demostrarle que sí es un niño habilidoso, monta muy bien en bici, corre. Una vez aceptado esto, tiene que cambiar su pensamiento negativo de “soy un inútil” a “soy muy habilidoso!”. Usando esto como una plataforma, el siguiente paso consiste en añadir: “Van a buscarme porque soy habilidoso!” Le animas a repetir este pensamiento en su mente … cuando llega la hora de salir al parque su comportamiento es obviamente diferente de días antes. Va al parque con una gran sonrisa … lleno de entusiasmo y de confianza … se acerca al grupo de niños con la expectativa de que ellos lo eligen para jugar.
Se cree ahora que es habilidoso y que lo aceptarán …. y lo hacen! .. pone su foco en lo que él quiere …. lo cree y lo consigue!
Siento que yo lo merezco!
Esto nos lleva al tercer paso, que consiste en enseñar a tus hijos que ellos se merecen lo que quieren lograr.
La manera más eficaz de transmitir esto a tus hijos comienza con la forma en que se plantean a sí mismos.
Los niños necesitan ser conscientes de su singularidad en su familia, su comunidad y en el mundo. Sus cualidades individuales deben ser celebradas y alentadas.
La promoción de un sano sentido de la autoestima es un principio de la responsabilidad de los padres. Proporcionar elogio genuino sobre una base diaria ayudará a establecer esto.
Un niño que es consciente de su valía automáticamente subirá el listón en lo que cree que merece.
La mayoría de los adultos que luchan con la vida que desean se enfrentan a la creencia limitante que vive en si mismos, que les dice que no se merecen lo que desean.
Los niños no nacen pensando que no se merecen lo que quieren … esta creencia se adquiere.
Los padres deben ser conscientes de las creencias limitantes a las que sus hijos podrían estar expuestos y estar preparados para disiparlas de inmediato.
Lógralo!
Este es un tema muy corto! Este paso se produce de forma automática como resultado de los tres primeros pasos si se realizaron con éxito.
La única nota que quiero añadir es que cuando la meta, cualquiera que sea, se lleva a cabo, es importante destacar a tu hijo, en el momento de la culminación, de que su objetivo se logra porque ha realizado los pasos anteriores y revisar cómo cada paso ha jugado un papel importante en el resultado final.
Habla con ellos sobre el poder que tienen a través de sus pensamientos, creencias y actitudes. Estate atento a los momentos de enseñanza …
En mi propia familia, me mantengo alerta de situaciones en las que los niños son positivos y los resultados son lo que esperaban … sólo toma unos minutos para igualar sentirse bien, ser positivo, centrándote en lo que quieres y no en lo que no quieres y viendo resultados maravillosos.
El refuerzo y la repetición es lo que finalmente va a hacer de este proceso una parte automática e integral de “lo que son” … se convertirá en una segunda naturaleza!
Sé agradecido por ello!
El paso final es un principio fundamental . Enseñar a un niño a ser agradecido no parece debería necesitar mucha explicación, todos enseñamos a nuestros niños a decir por favor y gracias.
Enseñar a tus hijos a ser agradecidos es mucho más que enseñarles corteses señales sociales. La clave es enseñar a tus hijos a sentirse agradecidos por todo en su vida.
Un niño que es verdaderamente agradecido se acercará a todo en la vida con una mentalidad positiva.
He encontrado que la manera más eficaz de transmitir el concepto de sentirse de verdad agradecido en los niños es hacerlos conscientes de las realidades de la vida, de las cuales la mayoría de las veces los niños están protegidos.
Ejemplos de la realidad:
1. Las cosas materiales cuestan dinero, el dinero debe ser ganado, y alguien tiene que hacer la ganancia.
2. Nadie tiene que hacer nada, todos tenemos el poder de elección, cuando alguien hace algo por ti, lo hicieron porque deseaban hacerlo.
Aunque algunos padres pueden sentir que esto parece un poco duro, cuando el niño entiende estos hechos, se sentirán agradecidos por derecho propio.
En resumen, hay que trabajar para borrar las “creencias limitantes”.
Los padres debemos evitar estas creencias limitantes, sería un error no eliminar estas creencias que pueden afectar a la dirección de la vida de tus hijos, se consciente de ello.
Básicamente habría que seguir estos pasos:
Hay que realzar el valor único de tu hijo
Deberían sentirse honrados por lo que son
Mantener una actitud mental positiva
Tener confianza
Creer en sí mismos
Amarse a sí mismos
Tener la confianza para llegar a su / sus sueños
Y alcanzarlos
Desde mi punto de vista ésta es la labor principal de los padres ayudarles a conseguir estos puntos, muy por encima de ayudarles a aprender matemáticas, lengua, inglés,…., todo esto me parece secundario y ellos podrán conseguirlo si tienen las herramientas anteriores.
¿Trabajais en casa las creencias limitantes?
























