No es el único enemigo que tiene, pero internacionalmente, el gobierno de los Espantados Unidos lo está considerando como “a su enemigo público no. 1” y verdaderamente debe ser un gran honor para Edward Snowden, nacido en una pequeña comunidad denominada Elizabeth City, en el Estado de Carolina del Norte, tal epíteto que proviene, sin lugar a duda alguna, de gente del gobierno que está esquizofrénica, loca por su enorme poder militar y económico y que busca afanosamente todas las posibilidades de detener a un ex empleado y aliado de ellos.
Snowden sufre las consecuencias de una persecución internacional desmedida y verdaderamente estúpida, cifrada más que en otra cosa, en el enojo por haber sido denunciados internacionalmente de algo que todos sabemos: “que el gobierno de USA espía a todo el mundo. ¡Snowden, muestra al dinosaurio totalmente desnudo!
¿Cuántos millones de gente nos preguntamos cuántos han sido los crímenes de lesa humanidad cometidos y patrocinados por la poderosos unión americana que ahora se espanta de su propio Frankenstein construido?
De nacionalidad gringa, ahora experto en computación, este ahora refugiado temporalmente en Rusia, fue una vez oficial de la Guardia Costera en su país, que se desarrollaba como ingeniero en sistemas de comunicación; hasta pocas semanas antes de que comenzara su calvario, es decir, antes de ser declarado culpable de difundir información considerada como importante por el Tío Sam, nuestro personaje estaba lejos de sr el principal enemigo de Norteamérica. Nuestro fugitivo personaje, simplemente trabajaba para un consultor adscrito a la nómina de la famosa e internacionalmente criticada CIA, cuyo salario –se indica en varias publicaciones internacionales- era una suma cercana a los 200 000 dólares anuales.
Por el escándalo internacional en el que se encuentra, ahora sabemos que Edward Snowden trabajaba para una compañía particular al servicio de la National Security Agencie (NSA) de los Espantados Unidos, y que por la paga, se dedicaba a escudriñar todo tipo de información escrita o hablada o transmitida vía correos electrónicos en diferentes países, no solamente en materia de seguridad, sino energética y seguramente de todo tipo, misma que le era requerida y procesada por el gobierno yanqui. Su trabajo esencial era pues similar al del famoso actor James Bond: “de espía”, por lo que cobraba la suma nada despreciable ya indicada.
“El Fugitivo no. I, venía trabajando intensa e indirectamente para la CIA (Central Inteligencie Agency) en diferentes lugares; en el año de 2007, actuaba como agente secreto en Ginebra, Suiza y catalogado como diplomático; es decir, tenía patente de corso y su condición de protegido, le permitía entrar a cualquier red informática y penetrar en los “secretos de todos los países que las autoridades yanquis le indicaran, para después, ésa información procesarla en exclusivo beneficio de los particulares intereses norteamericanos.
Informativos internacionales indican que antes de incorporarse a las labores de espionaje, Edward Snowden había intentado colaborar con un sector oficial de su gobierno denominado “Fuerzas Especiales”, pero un accidente tenido en el que se fracturó ambas piernas, se lo impidió. Rehabilitado físicamente fue contratado como guardia de seguridad en unas instalaciones secretas de la NSA (National Security Agency, ubicadas en la Universidad de Maryland y posteriormente pudo ingresar a la famosa CIA, como experto en seguridad e informática.
Se asegura que habla el Japonés y posiblemente otra lengua extranjera como el Mandarín. Mundialmente ahora se sabe que aprendió de la cultura japonesa lo místico e, incluso, que tuvo una introducción al budismo, por lo que supongo, el Washington Post lo entrevistó para conocer el motivo real que lo indujo a hacer público sus filtraciones.
Por la gran difusión internacional realizada de lo que denunció, que lo eleva y lo distingue en forma positiva, varios países han dejado ver lo degradado de su comportamiento, mientras que otros, menos poderosos, han mostrado altura y dignidad.
En el entorno internacional se ha generado pues, una gran escándalo por la difusión de una parte pequeña de lo que Edward Snowden sabe y por eso, éste brillante e inteligente individuo, está catalogado por los Espantados Unidos como su pero enemigo. Que se sepa, no hay antecedentes negativos de él, no ha ordenado encerrar en Guantánamo a nadie ni tampoco ha arrojado bombas en Nagasaki, Hiróshima ni ha intervenido en la guerra contra Irak, ¡No ha cometido asesinatos, robos, secuestros y hasta hace unos cuantos días era un ciudadano más, común y corriente, de los millones que viven en esa gran porción de Norte América?
Veamos pues, cuáles fueron los motivos que lo llevaron a ocupar las primeras páginas de todos los diarios del mundo, cuál es su pecado capital que lo hace ocupar un lugar de honor en el ámbito de este nuestro Universo
“Mi único motivo –dice-es informar al público acerca de lo que se ha hecho en su nombre y en contra de ellos. Estoy dispuesto a sacrificar todo eso porque no puedo tener una buena conciencia si permito que el gobierno de los EE.UU. destruya nuestra privacidad, la libertad en Internet y las libertades básicas”
El periódico The Guardian, reproduce lo que Snowden, dice: “No tengo la intención de esconder quien soy yo, porque sé que no he hecho nada malo; Soy un apasionado de la privacidad, convencido de que deben ser los ciudadanos los que decidan sobre el poder que le otorgan al Estado y no un burócrata de turno”.























