Una de las principales prioridades de los padres es preparar y ofrecer una educación de calidad para sus hijos.

Sin embargo, este artículo no se refiere cómo supervisar los deberes, cómo estar involucrado en las clases de tus hijos o cómo tener un adecuado ambiente de estudio en casa.

Este artículo pretende ir más allá y se centra en varias estrategias clave para que los padres se involucren y se conviertan en una parte activa en la educación de sus hijos. Los padres tenemos que estar plenamente involucrados en la educación de nuestros hijos y no dejar nuestra responsabilidad en manos de otros.

Podemos utilizar tres estrategias:

Lo ideal sería tener en cuenta las motivaciones y los gustos de tu hijo e ir indagando sobre ese tema. Resulta apasionante acompañarles en sus descubrimientos. Si asiste al colegio es necesario que los padres tomemos conciencia de lo que tu hijo está aprendiendo en cada materia. ¿Están aprendiendo la suma en matemáticas, el estudio del tiempo en conocimiento del medio, la lectura de un libro determinado?

Involucra a tu hijo: Una vez que conoces lo que están estudiando, intentar descubrir juntos más allá de lo que viene en los libros de textos. Si están estudiando la Prehistoria hay infinidad de recursos para descubrir nuevas y apasionantes cosas sobre éste tema: libros, vídeos, museos, talleres, exposiciones, yacimientos, … Hablar sobre éste tema específico, indagar, investigar. Los padres deberíamos tener un interés genuino por las cosas, sin duda es la mejor forma de transmitírselo a nuestros hijos. Disfrutar juntos descubriendo.

Mejora mucho la comprensión de las materias descontextualizarlas de las paredes de clase, abordarlas como un juego, salirse de los libros de texto y de la materia “obligatoria”.

Si tu hijo está aprendiendo las monedas qué mejor que utilizarlas en la vida diaria, que vaya realizando pequeñas compras, teniendo en cuenta que cantidad necesita y cuánto le devolverán. Nada se entiende mejor que lo que puedes aplicar en la vida real.

Lo importante es buscar “momentos de enseñanza” que no se sienten como una “lección”, la vida cotidiana está llena de éstos momentos, en el supermercado, con cantidades: “Si compramos 18 pasteles y somos 6 personas, ¿cuántos pasteles nos podemos comer cada uno?”.

Encuentra información adicional para compartir: cuando estaban estudiando la prehistoria fuimos a un taller en un museo cercano donde hicimos cerámica al estilo de la prehistoria y también hicimos fuego, mi hijo estaba deseando ir al colegio para mostrar lo que había hecho.

Los padres nos deberíamos preguntar lo involucrados que estamos en la educación de nuestros hijos. Piensa si realmente eres un padre que crees que eres el máximo responsable de la educación de tu hijo o eres una figura más de autoridad que exige demandas, da órdenes y ultimatum de lo que se espera de ellos.

El papel de los padres en la educación de sus hijos debe ser fundamental. Nuestro trabajo consiste en acompañar en sus descubrimientos, en ofrecer oportunidades constantes de aprendizaje, en apasionarnos por lo que nos rodea, llenarnos de interés por las cosas, descubrir juntos y disfrutar del aprendizaje. Nosotros debemos ser el motor fundamental de aprendizaje, servirá para abrir sus mentes más allá de lo que sus maestros y libros de texto pueden proporcionar.