¿Qué le depara 2013 a la economía de Estados Unidos? ¿Cuáles serán sus efectos en la economía mexicana? Las respuestas no son simples. El engranaje de la economía norteamericana, como el de la mexicana, se conforma de muchas y muy diversas partes.
No obstante, para el Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tec de Monterrey (CIEN), la reciente contracción de -0.1% del Producto Interior Bruto (PIB) en Estados Unidos es una señal de alarma que plantea una “encrucijada“ para los norteamericanos; por un lado, la recesión económica y, por otro, la vuelta “a la senda del crecimiento“. Para que la recesión sea oficial, la economía norteamericana deberá contraerse de nuevo al cierre del primer trimestre de 2013.
¿Por qué cae?
Los argumentos de quienes prevén una recesión hacia el final del primer trimestre de 2013 señalan una coyuntura internacional desalentadora, una reducción del gasto público en el Gobierno encabezado por Barak Obama, que impactará de forma negativa el crecimiento y la inversión, una desaceleración del consumo interno, producto del fin de los recortes de impuestos y un bajo ritmo de la producción industrial, entre otros factores, como una tasa de desempleo ubicada cerca del 8% desde septiembre de 2012.
En esta línea se posiciona el estudio del CIEN, que afirma que la “canasta exportadora” está muy influida por la Unión Europea “una región que difícilmente saldrá de su letargo económico en los próximos 24 meses”. Además, el reporte enfatiza en que la “producción del sector real norteamericano vuelve a señalar que los efectos de la más reciente recesión no se han ido” y que ello tendrá un impacto negativo en México.
Otro de los problemas que debe sortear la economía estadounidense es el desempleo. Expertos como el economista Joshua Shapiro del FMR Inc. en Nueva York señalan que las buenas cifras de empleo en el sector de la construcción norteamericano, en donde las contrataciones no han parado de aumentar desde hace cinco meses, se deben, en parte, a la reconstrucción de la zona devastada por el huracán Sandy, por lo que su efecto puede ser efímero.
Para Dean Maki, economista jefe para Estados Unidos del banco Barcaly’s, el mayor impacto en la reducción de la tasa de desempleo en ese país no será otro que el retiro de los “baby boomers”, una generación que llega al fin de su vida laboral y que, en muchos casos, son trabajadores que no han podido reincorporarse al mercado tras perder sus empleos durante la crisis de 2008 y 2009, por lo que aún engrosan las filas de desempleados.
El otro lado de la frontera
Para los economistas del Tec para México “la lección es clara”. Afirman que el crecimiento económico del 3.5% proyectado para 2013 “se encuentra en vilo”. Sus argumentos apuntan a la desaceleración de las exportaciones manufactureras, porque éstas constituyen el grueso del comercio con el vecino del norte.
Durante la segunda mitad del 2012, la actividad industrial mexicana en sectores como equipo eléctrico, computación, maquinaria e incluso autopartes disminuyó, según el reporte, que afirman que “es evidente” que el desempeño futuro de estos sectores “estará en función de lo que ocurra en Estados Unidos” y que “las perspectivas a ese respecto no son las más favorables”, a pesar de que algunos subsectores han mejorado su desempeño durante los últimos meses del 2012 y los primeros de 2013.
En una frase, para los analistas de Bank of America, si Estados Unidos crece por debajo del 1.5% en 2013, México no superará el 3%. Por su parte, la Organización para el Crecimiento y el Desarrollo Económico (OCDE), encabezada por el mexicano José Ángel Gurría, revisó su pronóstico de crecimiento para 2013 a la baja. Señaló que Estados Unidos no crecería por encima de ese 2%, mientras que la zona euro se contraería por segundo año consecutivo, mientras que Japón apenas se expandiría un 0.8%.
La OCDE señala que México se verá arrastrado por la desaceleración en Estados Unidos, debido a la disminución de la demanda de productos mexicanos en ese país y del adelgazamiento de la inversión –no hay que olvidar que Estados Unidos es el principal inversor extranjero en México-. La estimación del organismo es de un crecimiento de 3.3% para la economía azteca en 2013. Otras fuentes de ingresos, como las remesas, también pueden verse afectadas. Según el Banco de México, los envíos de dinero desde Estados Unidos cayeron 1.6% en 2012, lo que refuerza la perspectiva negativa sobre el impacto en México de la caída del PIB estadounidense.
¿Cuál crees que será el resultado de la “encrucijada” económica para Estados Unidos y México en 2013?























