Responsabilizarnos por nosotros. Suena fácil, sin embargo, ¿Cuántos de nosotros tomamos la responsabilidad por lo que hacemos? ¿Cuántas veces hemos culpado al OTRO? ¿Cuántas veces hemos asumido nuestros errores? ¿Cuántas veces nos hemos creído victimas?
Le pregunto a las mujeres (porque soy una de ellas): ¿Cuántas de nosotras hemos culpado a los hombres y les hemos llamado: perros, infieles, malditos, entre otros adjetivos? Pero las verdaderas preguntas son: ¿y nosotras, por qué elegimos a esa clase de hombres? ¿Por qué seguimos en esas relaciones destructivas? ¿Por qué permitimos que ellos crucen ciertos límites?
En los problemas, en las relaciones interpersonales y en la vida en general, siempre existimos nosotros. Hay un psicólogo muy famoso, Albert Ellis, que dice: “Las personas no se alteran por los hechos, sino por lo que piensan acerca de ellos” yo le aumentaría: y por como reaccionan/reaccionamos ante ellos.
Nosotros tenemos opciones para cambiar y mejorar la situación que estemos viviendo, y si no nos funciona esa forma, siempre podemos probar otra cosa.
Por ejemplo: si estamos en una mala relación, existe la opción de terminarla o tratar de mejorarla; ya dependerá de nosotros el manejo de las cosas y el trabajo que hagamos para cambiar esa situación de nuestra vida. Por lo anterior, podemos ver que no existe tal cosa como: “Sufro por su culpa” “Estoy mal por él/ella” “siempre me tocan malas mujeres/hombres”
Hay un dicho que dice: “el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional” Quizás o mas bien seguramente se nos van a presentar situaciones difíciles en nuestra vida, sin embargo, es decisión nuestra permanecer en el sufrimiento o sentir el dolor, asumirlo, entenderlo y seguir adelante.
Al hacer conciente el papel tan importante que tenemos en nuestra vida, podemos evolucionar, mejorar y lograr tener una vida mucho más plena. El no reconocernos como victimas, nos hace ser personas responsables, ligeras y mucho más plenas.
Además, al no adjudicarle culpas a los demás, nosotros nos volvemos más libres, ya que no cargamos con esos corajes que muchas veces nos carcomen.
La definición de demencia según Einstein es hacer lo mismo muchas veces esperando diferentes resultados. Con base a esa definición, estoy segura que muchos estamos bastante locos. Seguir culpando a los demás y al mundo nos va seguir trayendo los mismos resultados.
Dejemos de poner en las manos de otros nuestra felicidad y plenitud. Es mucho más fácil que cambiemos nosotros a que cambien las personas y el mundo en el que vivimos.
























