Estimado Secretario:

Le dedico mi carta semanal a usted porque yo —como muchos mexicanos— ya estamos hasta la m… de los maestros que no respetan la ley. Estamos hasta la madre de que sigan haciendo lo que quieran y que después de cada desmán, ellos sigan saliendo impunes y muertos de la risa.


Y no nada más impunes, sino logrando lo que pedían.

Y lo patético de este asunto, siempre lográndolo con amenazas, con marchas, con chantajes y con bloqueos.

No importa si es en Oaxaca, en Michoacán o en Guerrero. Porque para ellos lo importante es chantajear. Ese es su negocio.

Chantajear a los gobiernos federales o estatales.

No importa si los niños no van a la escuela ni tampoco les importa si aprenden o no.

Eso… no es importante.

Y de una vez para aclararle algo:

Le diré que en esta carta no me refiero a todos los maestros; es más, les tengo mucho respeto a ese 97% de maestros cuya vocación es admirable y que no paran de trabajar para educar mejor a nuestros hijos.

A los que me refiero son a ese miserable 3% que son unos chantajistas y unos deshonestos. A ellos me refiero.

Y lo que me da mucho coraje es ¿por qué siguen ganando? ¿Por qué los gobiernos se dejan chantajear?

Secretario:

A todos nosotros nos enseñaron en la escuela y en nuestros hogares que el que la hacía… la pagaba.

Nos enseñaban que el que rompía la ley —le guste o no le guste— pagaba las consecuencias.

Con base en este simple precepto, yo le pregunto:

¿Por qué no metieron a la cárcel a los “estudiantes” que quemaron el CCH?

¿Por qué dejaron libres a los pseudoestudiantes que destrozaron comercios en el centro el pasado primero de diciembre?

¿Por qué no madrearon y metieron a la cárcel a los “maistros” que bloquearon 10 horas la carretera hacía Acapulco?

¿Por qué no metieron a la cárcel a esos dizque maestros que le hicieron un daño tremendo al turismo de Guerrero en un puente?

¿Por qué no metieron a la cárcel a esos tipejos que volvieron a dejar sin clases a nuestros hijos?

¿Por qué permiten que estos bestias lesionen a la economía de tres estados sin que el Gobierno Federal haga algo?

¿Se dio cuenta como estos “masiosares” destruyeron la economía de los hoteles y los comercios en un puente?

¿Y se dio cuenta cómo los que volvieron a ganar fueron los malos de la película?

Secretario Chuayffet:

Yo solamente lo que estoy pidiéndole es que se cumpla la ley. Eso es todo.

Yo creo mucho en las protestas y en las manifestaciones.

Pero jamás estaré de acuerdo en que estas manifestaciones afecten a la mayoría.

Para mí es muy fácil la solución:

Hay que aplicar la Ley. Así de simple.

Ya basta que en un maravilloso país como el nuestro, la educación no avance por culpa de unos cuantos.

Ya dieron el primer paso con su líder. Ahora no tengan miedo ni se dejen chantajear por ese 3% de chantajistas.

Dialoguen, sí, pero respetando la ley.

Y para terminar le regalaré un slogan que si yo fuera funcionario lo usaría. Ahí le va:

Los derechos humanos son de la mayoría… No de la minoría.

Un abrazo y… felices vacaciones