Este articulo aparecerá el miércoles 24 de diciembre, nada mas ni nada menos que el día que medio mundo estará atareado por la celebración de la Nochebuena, la cena de Navidad, la fiesta que por definición reúne a la familia, incluso a aquellos que poco vemos o que de plano preferiríamos no ver. Los que tienen hijos pequeños y medianos estarán revisando el inventario de juguetes que un devaluado Santa Claus trajo a los hogares y los acomodarán al pie del árbol de Navidad, o a un lado del “Nacimiento”. Los regalos de los adultos, comprados a “meses sin intereses” con anémicas tarjetas de crédito ya deben estar envueltos; Casio en lugar de Omega, Brut o “Rafa Márquez” en lugar de Chanel o Dior, Etiqueta roja en lugar de Etiqueta azul, Pomar en lugar de Moët & Chandon. Todo es carrera, prisas, compras de ultima hora, acomodos, recuento de pendientes; él para muchos indispensable elemento etílico ya estará en el refrigerador. En ese dia, 24 por la mañana, el horario estará mas que ajustado.

Y dentro de todo este tren de actividades, ¿Habrá alguien que tenga la paciencia para comprar periódicos, leer algo mas que la nota roja, los titulares y la infaltable sección deportiva? Sospecho que muy pocos. ¿Leer el periódico en línea? Muchos lo hacen, pero sospecho que este dia en lo particular serán francamente unos cuantos.

Así las cosas, por momentos pienso que los que escribimos para que se nos publique este miércoles 24 diciembre estamos lastimosamente perdiendo el tiempo. Quizá algún despistado nos lea en las ediciones electrónicas que permanecen en las paginas residuales del periódico por varios meses; y eso si es que les interesa algún tema en especial.

La situación en México en general y la de Michoacán en lo particular no da para muchas alegrías y de ninguna manera lo que vemos y analizamos nos augura un futuro mejor. El abandono y la corrupción que ancestralmente ha tenido Michoacán y que lo llevaron de ser “Estado torpe” a “Estado fallido” no han sido resueltos. Se han dado golpes mediáticos pero la estructura de poder de la delincuencia organizada, con sus intocables jefes, esa permanece integra. Michoacán es, a la luz la impunidad de “normalistas” y los violentos y cerriles grupos sindicales un estado sin ley, con autoridades de membrete, con mas miedo que vergüenza.

Pero es Nochebuena. Abramos un paréntesis en beneficio de nosotros y nuestros familiares. Y a mis tres lectores, mis sinceros deseos de que pasen una muy feliz Navidad en compañía de todos sus seres queridos. Y para los que ya no están con nosotros, nuestro mejor recuerdo, vivirán en nuestros corazones, mientras estos latan.

Un abrazo

Alejandro Vázquez Cárdenas
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