Repasando la historia reciente de Michoacán, todo me hace suponer que uno de los requisitos para ser funcionario en este Estado es demostrar tener miedo a todo; en otras palabras, carecer de todo indicio de valor para tomar decisiones importantes, mas alla de decidir de que color se va a pintar un edificio o que tipo de plantas debe llevar un determinado jardín. Me estoy refiriendo, obviamente, a decisiones que impliquen el uso de la fuerza.
El miedo es un pésimo consejero, cualquier lector de Historia lo puede corroborar. El temor o la vacilación no es bueno para nadie y es inaceptable en unas autoridades que están para velar por los derechos de sus gobernados; autoridades que por mandato de ley tienen el monopolio del ejercicio de la fuerza
Claro que para efectos declarativos y a manera de excusa el miedo se puede disfrazar de muchas formas, aunque que ninguna de ellas resiste el más superficial análisis. Al miedo se le puede llamar “prudencia”, “diplomacia”, “dialogo” y lo que se nos ocurra, pero la terca realidad es que sigue siendo miedo, simple y vulgar miedo.
Y miedo es la única razón que se me ocurre para entender la extrema tolerancia que nuestras autoridades han mostrado con grupos tales como el autodenominado “magisterio democrático” y con los peligrosos, irascibles y violentos “normalistas”. Especímenes que no contentos con hundir y deteriorar el de por sí desastroso nivel escolar de Michoacán, se solazan pitorreandose de las autoridades.
Que el problema educativo en Michoacán es mayúsculo no es novedad, que la corrupción es la “marca de la casa” tampoco es novedad, que la Secretaria de Educación es una nulidad tampoco es algo novedoso, que sus sindicatos, los institucionales y “democráticos” están colmado de asnos tampoco es novedad.
Cualquiera que viaje con cierta frecuencia en la carretera de Pátzcuaro a Morelia le habrá tocado en más de alguna ocasión sufrir algún bloqueo por parte de los “normalistas” de Tiripetio. ¿Razones para el bloqueo o secuestro de camiones por parte de estos personajes?, las que se le ocurran. No hay autoridad alguna que los controle. Un tibio intento para disminuir su feroz agresividad hace unos años desembocó en una estridente campaña mediática por parte de los amanuenses de la “izquierda” y plumas alquiladas.
La semana pasada ocurrió un incomodo incidente durante el enésimo bloqueo de uno de los principales accesos de Morelia. Un ciudadano, entendiblemente exasperado por el ilegal bloqueo al libre tránsito mantenido por “normalistas” se decidió a enfrentarlos, la cobardía de los mismos hace que les resulte imposible aceptar un enfrentamiento de uno contra uno, razón por lo cual actúan en horda. Entonces el individuo, agredido por esos violentos especímenes huye en su pesado vehículo y en su huida lesiona a varios. Curiosamente, solo entonces, a la “autoridad”, hasta ese momento incapaz de actuar y meter en orden a los rijosos “normalistas”, súbitamente le llega una buena dosis de “valor” y deciden perseguir al solitario conductor. Total (deben haber pensado), está solo y los otros son muchos.
No se ocupaba una bola de cristal para saber que esto, fatalmente, sucedería; hace más de dos años escribí que eso pasaría. Transcribo parte de ese texto: “¿Que hacer cuando el miedo, la incompetencia o quizá la complicidad es el consistente patrón de conducta de nuestras autoridades? Los medios locales ya reportan brotes de inconformidad y conatos de violencia cuando chocan los ciudadanos con las hordas democráticas. ¿Van a esperar a que un ciudadano, exasperado por un irracional bloqueo y por la ineficiencia de las autoridades tome la ley en sus manos? ¿De quien será la culpa entonces? ¿De Bush?, ¿Del FMI?, ¿O de nuestras miedosas autoridades?
Eso que pasó es, ni más ni menos, el previsible resultado de tener unas autoridades cobardes.
Ad. En días pasados una violenta horda de “normalistas” y fósiles amenazó al conocido comunicador Dr. Ignacio Martínez solo por hacer su trabajo. ¿Las autoridades seguirán esperando que pase algo irremediable para actuar? Al tiempo.
























