En algún momento de la vida, todos conservamos un recuerdo u objeto que nos liga con el pasado, por ejemplo alguna prenda de vestir, discos de música o algunos artículos que nos fueron de utilidad, pero que ya no es necesario conservarlos y que deshacernos de ellos puede ayudarnos a cerrar ciclos.
Daniel Goleman, en su libro Emociones destructivas: Cómo entenderlas y superarlas, Editorial Kairós menciona un testimonio de Dalai Lama en el que explica que el apego a esos objetos es considerado como uno de los principales obstáculos para encontrar y mantener el equilibrio, además de que reaviva los vínculos de diversas facetas del pasado que impiden concretar las etapas de la vida.
También, guardar cosas sin una razón válida no nos permite tener una concepción clara para identificar con precisión si el objeto nos trae más emociones desagradables que bienestar, y es justo eso lo que nos hace guardarlos.
Un camino largo, sin tanto equipaje es mejor
La decisión de despojarnos de las cosas es un tanto complicada. Sin embargo, hacerlo nos hace sentir más ligeros al eliminar elementos que puedan traernos recuerdos que no son gratos.
Aunque no es sólo cuestión de tirar todo lo que tenemos en el armario sin razón alguna, lo ideal es que en este ejercicio analicemos qué cosas nos sirven y cuáles nos causan emociones agradables.
Por otro lado, no todo lo que poseemos tiene que ir a la basura. Podemos regalar las cosas que están en buen estado y que a otras personas les sirvan.
Otras ventajas de dejar ir ese tipo de artículos según el autor Daniel Goleman son:
• Nos ayuda a concluir etapas que, aunque ya están en el pasado, nuestro subconsciente aún tiene vigente, es decir, cerrar los ciclos.
• Al hacerlo, encontramos libertad emocional. Es decir que nos despojamos de sentimientos excesivos, remordimiento, o culpa.
• Aprendemos a valorar lo que realmente necesitamos, y no lo que en un momento nos parece atractivo.
• Nos da claridad para decidir.
Cambiar lo que acostumbramos a hacer o a ver diariamente, significa todo un reto. Sin embargo, si es para sentirnos en paz, ver la vida con mayor objetividad y sobre todo que tengamos el tan anhelado equilibrio interno y con los demás, realmente vale la pena intentarlo.
Colaboración de Fundación Teletón México
“La resiliencia te ayuda a crecer en la adversidad”
























