Joaquín Guzmán Loera, mas conocido como “El Chapo”, se encuentra actualmente en la estancia 20 pasillo 1 del penal del Altiplano, en Almoloya, Edo. de México. Un penal moderno, diseñado desde el primero al último trazo para ser impenetrable y a prueba de fugas. Tiene como vecinos, en estos días, a José Jorge Balderas “el JJ” y a Jaime González Duran, “El Hummer”. Dispone de una celda con cama, regadera y baño. Tiene derecho a recibir un giro mensual por 638 pesos para papel de baño y jabón y a una visita de familiares cada 9 días, de 9 a 17 hs. Pero no es la primera ocasión que se encuentra aquí, ya lo estuvo el 93, pero fue trasladado al penal de Puente Grande en Jalisco, de donde se fugó el 19 de enero de 2001.
Invisible durante dos sexenios, a pesar de denuncias y datos que lo ubicaban fundamentalmente en Sinaloa, pudo manejar con éxito su imperio criminal. Finalmente su estrella se apagó y fue capturado 22 de febrero del presente año, en un operativo bien coordinado a cargo fundamentalmente de la Marina de México.
El revuelo mediático fue impresionante y al dia siguiente era noticia de primera plana. Los detalles de su captura son ya del dominio público. Fue, en definitiva, una operación conjunta entre diversas agencias mexicanas y norteamericanas, donde jugó un papel importante tanto la avanzada tecnología de detección de llamadas como la delación de testigos de primera mano. El criminal fue capturado en un condominio de medio lujo en Mazatlán, sitio a donde había llegado huyendo de un inminente arresto en Culiacán. Sin disparar un solo tiro es detenido, asegurado y posteriormente trasladado a la Cd de México.
Evidentemente la captura de Guzmán Loera, ha sido el mayor golpe mediático que el gobierno de Peña Nieto ha dado hasta ahora en contra del crimen organizado. Esta captura inevitablemente generará tensiones al interior del Cártel de Sinaloa pero es poco probable que genere un escalamiento de violencia equiparable al que el arresto de Alfredo Beltran Leyva, en el 2008. El Cártel de Sinaloa cuenta actualmente con otros liderazgos capaces de mantener la cohesión interna tales como Ismael “el Mayo” Zambada, y Juan José Esparragoza, “El Azul”. Y negocios son negocios.
Apenas una horas después de la captura, se inicia en redes sociales, partiendo en transcendidos de una cotizada periodista mexicana, diversas elucubraciones sobre el asunto. Desde la participación de efectivos norteamericanos, el uso de drones y posteriormente la más demencial de todas, que México había capturado a un “doble”, que hasta nombre le pusieron (Gregorio Chávez) que se parecía al Chapo. La fuente fue tomada, como lo publica El Universal el martes 25, de un sitio de bromas norteamericano llamado Huzlers.com. Toda duda se disipo con los estudios antroprometricos, huellas y ADN. Pero la capacidad del mexicano para tragar mentiras de calibre descomunal quedo, una vez más, demostrada
Pero los malquerientes de Peña, que los hay y muy aguerridos, no podían dejar pasar la oportunidad para enlodar el arresto. Así, en la noche de la captura del Chapo, alguien de Univisión recuerda un nombre, un tal Phil Jordan, que hace bastantes años fue director de una oficina de la DEA en El Paso Texas. Sale la primera pregunta “¿Es usted de aquellos que después de tantos años pensaba que El Chapo era imposible de atrapar?”. El señor Jordan contesta “Nunca pensé que con el PRI lo iban a arrestar, porque El Chapo metió mucho dinero en la campaña de Peña Nieto, me sorprendió cuando supe que lo arrestaron”. La segunda pregunta es básica: “¿Tiene usted cómo probar lo que acaba de decirnos?” Resulta que no, y contesta “Está documentado en inteligencia de Estados Unidos, yo no te puedo presentar papeles, El Chapo siempre ha estado metido en la política. Eso está documentado en campañas pasadas del PRI… no tengo los papeles”. Por si hubiera duda tres veces más confiesa que no tiene papel alguno para demostrar lo dicho, pero “que es información de inteligencia”.
Pero estamos en México y abundan los malos y/o mal intencionados periodistas que retoman esta entrevista, la dan por buena, y Jordan, de manejar una oficina, pasó a ser ni más ni menos que el Director de la DEA. Así se las gastan algunos periodistas.
¿Que podemos desear de la captura del Chapo? Lo elemental; la información que posee, sobre la logística, táctica, estratégica, financiera, política y de seguridad necesaria para hacer posible la operación de redes y sistemas de lavado que posee tanto en México, como en los Estados Unidos.

























