Ha terminado 2013;  mal año para algunos, bueno para unos cuantos y pésimo para esa mayoría de mexicanos que año tras año ve alejarse las posibilidades de un autentico cambio.  La economía anda mal, la recesión es real y las autoridades recurrieron a la más burda de las soluciones, aumentar los impuestos, gravar casi todo, incluyendo comida para mascotas; no se aplicó el IVA a medicinas por lo irracional de semejante medida, analizándolo bien nadie en su sano juicio puede considerar que enfermarse es un lujo y que por eso deberíamos pagar aun más, por los de ya de por sí muy caros medicamentos; aunque para vergüenza de la humanidad no faltaron amanuenses de la federación que pontificaron solemnemente sobre la conveniencia y “bondad” de cobrar el IVA a  medicamentos.

Pera empeorar el panorama la segunda fuente de divisas del país, las remesas de los mexicanos obligados a emigrar a los EUA en busca de un trabajo que aquí no existe, ha disminuido en el transcurso del año debido a  los problemas en la economía en ese país, economía que si bien se ha estado recuperando aun no lo hace totalmente. Cierto, nuestros vecinos también han tenido problemas, el detalle está en que ellos, los EUA, tienen la planta industrial, la infraestructura tecnológica y política necesaria para salir adelante. Nosotros no.

Pero el problema que  más nos afecta es, a no dudarlo, la inseguridad. Es bueno tener un trabajo estable, un patrimonio, pero es pésimo no saber si en cuestión de horas el esfuerzo de toda una vida se perderá,  y no por fatalidades del destino, como un terremoto o una inundación, sino por la ineficiencia y corrupción de un Estado  incapaz de cumplir con una de sus obligaciones primarias, la protección y seguridad de sus ciudadanos.

Imposible en un solo articulo hacer recuento de los muertos, desaparecidos, secuestrados y extorsionados en un enfrentamiento pésimamente diseñado en contra del crimen organizado. Enfrentamiento  destinado al fracaso mientras no se decidan a apuntar mas arriba, ahí donde se encuentran los protectores y encubridores de los criminales, sus brazos financieros y legales.

La inseguridad es el común denominador de México. ¿Y que tenemos para enfrentarla? Una policía sin preparación en modernas técnicas de investigación, donde la “confesión” obtenida bajo tortura y los testigos comprados son el pan de cada dia; una policía sin adecuados laboratorios de criminalística y para colmo mal pagada y peor motivada, sin equipo ni ganas de investigar. Ministerios públicos ineficientes, rebasados y prepotentes; muchos jueces de discutible honestidad y capacidad. Resultado: Impunidad en un 95% de los casos.  En México, a diferencia de los países civilizados,  el delito es un  negocio rentable y muy seguro. Y eso sin mencionar el nivel de infiltración de los cuerpos policiacos por el crimen organizado, infiltración que en algunos municipios ha llegado a ser del 100%. O sea, toda, absolutamente toda la policía de algunos pueblos, se considera que está, o ha estado, en la nomina de grupos criminales.

En Michoacán son cotidianos los reportes de asaltos, asesinatos, secuestros etc. sin que se vea resultado alguno, levantones, ejecuciones a plena luz del dia, negocios obligados a pagar protección, comerciantes y familias enteras que han optado por salir del Estado.

Con el anterior gobierno perredista nos fue muy mal, y con el actual gobierno priísta las cosas no han mejorado, nada, absolutamente nada, es mas, da la impresión de que han empeorado. La posible complicidad de algunas autoridades con grupos delictivos agravia y lastima a la sociedad. La inocultable realidad de la existencia de dos varas para medir los mismos hechos es ya escandalosa, recordemos la tolerancia gubernamental con los  violentos  integrantes del  magisterio “democrático” y la agresividad que muestra con sus propios trabajadores cuando reclaman algunos derechos laborales. Para los democráticos y los anormalistas hay “dialogo y más dialogo”,  ¿Cuanto tiempo? , hasta que el infierno se enfríe. Para los mal pagados policías y custodios: Represión y multas.

¿Existe la posibilidad de que este año las cosas mejoren? Viendo la apatía y tibieza de ese señor que cobra (iba a escribir “trabaja”) como Gobernador y su mediocre equipo, apuesto triple contra sencillo a que a Michoacán le va a ir peor.

Add. Inicia el pago del impuesto predial. En Morelia largas colas, muy largas, gente asoleándose por horas, escasas ventanillas que atienden lento.  Mediocres autoridades que ni para cobrar son buenas. Lo dicho: Michoacán, el Estado torpe