Enrique Peña Nieto ha tomado el control del país, y para dicho acto presentó a los hombres y mujeres que lo ayudarán a cumplir el objetivo. El gabinete se integró con personajes predecibles y otros que trataron de ganarse el asombro de la prensa y de la sociedad.

El elegido para desempeñar el cargo de Secretario de Educación Pública fue el Licenciado Emilio Chuayffet Chemor, hombre conocido en la vida pública y política del país. Pero por si no lo identifica, le presento un breve currículum:

 

 

Estudió la licenciatura en Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México, en la que obtuvo Mención Honorífica al titularse como abogado.

De 1990 a 1993 Director General fundador del Instituto Federal Electoral.

De 1993 a 1995 Gobernador Constitucional del Estado de México.

De 1995 a 1998 Secretario de Gobernación.

De 2003 a 2006 Diputado Federal de la LIX Legislatura

De 2003 a 2006 Coordinador del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional de la LIX Legislatura del H. Congreso de la Unión.

En el 2011 Presidente de la Mesa Directiva de la H. Cámara de Diputados.

Pero no fue su destacado currículum ni su larga carrera en el medio lo que atrajo a los reflectores, fue el hecho de un posible enfrentamiento entre Chuayffet Chemor y Elba Esther Gordillo, pues se augura una pelea de dinosaurios priistas, de dos verdaderos titanes, por un lado el nuevo Secretario de Educación Pública y por el otro, la líder del más grande sindicato magisterial de América Latina.

¿Y por qué se avecina una batalla épica? Pues porque estos dos personajes tienen su historia de choques. Chuayffet ha tenido desencuentros con la actual líder del magisterio del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) Elba Esther Gordillo, a quien en 1998, desde el Gobierno de Ernesto Zedillo, intentó dejarla fuera del Sindicato.

Además en 2003 tuvo un enfrentamiento con la maestra por el debate interno en la bancada del PRI sobre el incremento al IVA, que buscaba el ex presidente Vicente Fox.

Por si fuera poco, Emilio Chauyffet encabezó en ese entonces (2003) una revuelta en el Congreso, la cual terminó con el arrebato de la coordinación del Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados y alentó la expulsión de la maestra del partido, que más tarde se iría y crearía el Partido Nueva Alianza.

Y para finalizar, la maestra cerró ese primer episodio de duelo con soberbia, consciente de su fuerza y poder le cuestiono al ahora Secretario “¿Qué quieres que diga tu epitafio?” sentenciando su muerte política. Pero la maestra falló y Chuayffet está más vivo que nunca.

De primera instancia “parece” que el gobierno de Enrique Peña Nieto quiere deslindarse del pasado priista que tanto daño les hace, pues “parece” atacar los obstáculos de la educación, muchas de las barreras provenientes de un sindicato que asfixia al sistema.

Le digo esto porque el discurso pronunciado por el ahora Presidente en Palacio Nacional tocó puntos clave para el rescate de la educación, puntos a los cuales la maestra se opone: una reforma educativa que prohíba las plazas vitalicias y hereditarias en el Sistema Educativo Nacional, que se obtengan con base en trabajo y en los méritos. Una reforma que incluya la creación del Sistema Nacional de Evaluación Educativa, que identificará, de manera objetiva e imparcial, las necesidades de mejora de maestros, directores, supervisores, escuelas y autoridades.

No es casualidad que México sea un país retrasado y que su educación sea de baja calidad, que los maestros exijan aumentos salariales y prestaciones pero que no quieran ser evaluados, que las plazas y la educación se deje en manos de familiares que no tienen los conocimientos para desempeñar el cargo, que si no se cumplen los caprichos sindicales se suspenden las clases, nada de eso es casualidad. Hay responsabilidad en los gobiernos que lo permiten y solapan, hay carga en la sociedad que sólo ve y no actúa, en los maestros que no educan, en los sindicatos que sobreprotegen y abusan.

¿Estos actos son síntomas de un nuevo PRI? ¿existe un “nuevo PRI”? ¿quién representa al “nuevo PRI” en el gabinete? ¿el PRI tan aliado de los sindicatos y de la maestra, se va a distanciar? ¿se romperá la cadena de favores entre ellos? ¿hubo negociación previa sobre esta decisión? ¿Gordillo estaba al tanto de la designación? ¿es una simulación?

Que en la Secretaría de Educación se encuentre un rival de la maestra no es garantía de éxito, pues Josefina Vázquez Mota nos lo demostró. Que el gobierno entrante ataque a la maestra no es sinónimo de ruptura, pues conocemos la brillantez y oscuridad de la negociación priista.

El movimiento de sus cartas nos permitirá conocer si hubo acuerdo por debajo de la mesa o es un duelo a matar o morir. La primera carta está tirada, pero el juego apenas comienza.

Publicado con la autorización del Director de la Revista Gurú Político

Cursando Licenciatura en Contaduría Pública en la Universidad Autónoma de Guadalajara.