Hablar de violencia es una necesidad para la paz – Alejandra Camacho

Para cualquier docente uno de los retos más apremiantes en la actualidad es cómo hablarles de violencia a los estudiantes.

Hablar de violencia no es una cuestión de moda, es una necesidad primordial que hay que hablarla en las aulas y cualquier persona que tenga a su cargo a un grupo de estudiantes tiene que hacerlo más allá de su vocación como docente ya que es un acto de civilidad y de solidaridad.


Los actos violentos del 14 de diciembre

Sin duda uno de los acontecimientos más estremecedores que han sacudido las emociones y las mentes de millones de personas fue la matanza masiva ocurrida el 14 de diciembre del 2012 en Connecticut en los Estados Unidos. Un chico de veinte años que a quema ropa asesinó a seis adultos y veinte pequeños entre los diez años como edad promedio, es un hecho para detenernos y reflexionar nuevamente, ¿qué es lo que sucede en la sociedad? ¿qué guarda en su pensamiento un joven para tomar esa decisión y después suicidarse? Cabe destacar que las valientes maestras que protegieron a sus alumnos cuando escucharon los disparos y lamentablemente murieron tras esconderlos del asesino, habla de que aún hay personas que pueden dar hasta la vida por otro ser humano y eso puede deducir que hay millones que están conscientes de que la violencia es uno de los más terribles males y hay que atacarlo incluso antes de que se presente, hay que prevenirlo.

El gobierno del Presidente Barak Obama está tomando ciertas medidas para controlar la compra exagerada y a veces ilegal de armas de fuego por parte de la ciudadanía norteamericana, sin embargo, esto deja muchas preguntas en el aire, sobre todo la incertidumbre de si esto será una solución eficaz ya que no es la primera vez que se presenta una masacre de este tipo en Estados Unidos dejando de lado uno de los aspectos fundamentales que es la educación en valores y en civilidad.

Cómo hablar de violencia cuando el contexto es violento

Sin lugar a dudas, el reto se hace más desafiante cuando el contexto no es nada favorable, cuando se prende la televisión y nos encontramos con noticias donde todo va relacionado con violencia, aún más cuando sabemos que el medio en el que se desenvuelven los estudiantes está lleno de delincuencia o bien en sus mismos hogares se ejercen actos violentos.

La problemática se agrava más cuando los medios por los que nos comunicamos propician indirectamente la violencia. La tecnología, esa poderosa arma de doble filo, nos bombardea con los juegos más entretenidos quizá pero en sus contenidos está la premisa básica de matar, atemorizar, amenazar, golpear a otro. Tal vez un adulto tenga la capacidad de distinguir que es una ficción pero aún así, ¿será responsable? ó ¿cómo podrá explicarle a un niño lo que sucede con ese tipo de juegos violentos que venden por todas partes?

La atención por parte de los padres o de los adultos puede marcar la diferencia y sobre todo ayudar a que niños y jóvenes sean conscientes de que la violencia aún cuando la veamos por todos lados y en todos los aspectos no es normal y mucho menos es justificable un acto de esta índole.

Consejos para abordar el tema de la violencia entre los jóvenes o existe una fórmula mágica que nos diga cómo hablarles de este tema tan delicado a los estudiantes. Cada grupo es distinto, cada uno reacciona de manera diferente, incluso los jóvenes de cada país o de cada región pueden vivir situaciones diversas, sin embargo, la violencia es asunto de todos y cualquiera puede estar involucrado y puede sufrirla directa o indirectamente.

Desde el momento en que se desate una discusión o un mal entendido por una falta de respeto entre compañeros o una broma que se sale de control, es necesario hacer un alto y hacer una reflexión para solucionar el asunto porque ese es un foco rojo. Muchas veces la violencia se disfraza en el terrible bullying que afortunadamente cada vez más se está luchando por erradicarlo, sin embargo, aún falta mucho. Las simples bromas que pensamos que son normales, pueden traer cargas de intolerancia, de discriminación, racismo, en pocas palabras, violencia.

Si a esto sumamos los contextos sociales, se hace un caos difícil de explicar pero si se empieza por ejemplificar a nivel grupal lo que sucede se puede hacer más conciencia y sobre todo, que los jóvenes aprenden a hacerse responsables de sus acciones y eviten caer en conductas violentas.

El ejemplo

Para terminar con este tema que da lugar a muchos debates, hay que hacer hincapié en que si algo funciona realmente y está comprobado es enseñar a través del ejemplo. Por eso, cuando se dirija un grupo se debe ser cauteloso en cómo se actúe con ellos, en la forma cómo se les diga las cosas y no por fingir sino hacerlo por ser una figura de la que imiten las conductas positivas y sanas y no copien lo violento de personajes negativos que existen en el medio social.