Me dio gusto saber que la fracción de nuestro partido en el Congreso Estatal, propuso a las fuerzas políticas y la sociedad Michoacana suscribir cuatro con el objeto de trabajar en forma armoniosa y buscar salir adelante de los problemas que enfrentamos los michoacanos.
En nuestro periodo de Gobierno hicimos una convocatoria parecida y el día 30 de septiembre de 1996, en ejecución del Plan de Desarrollo Integral se estructuraron cuatro Pactos, los cuales se ampliaron y vigorizaron con la aportación de los partidos políticos, los representantes populares, las organizaciones civiles y no gubernamentales y diversos grupos de ciudadanos en el Estado. Los pactos englobaban los objetivos básicos del Plan de Desarrollo Integral, y eran:
1. Pacto por la democracia y la participación ciudadana.
2. Pacto por la productividad, la inversión y el empleo.
3. Pacto por la recuperación de la educación y el bienestar social.
4. Pacto por la justicia, la seguridad y la legalidad.
El pacto por la democracia y la participación contemplaba las vías para ahondar la participación directa de los ciudadanos en la gestión de gobierno, y las líneas estratégicas diseñadas para modernizar la administración pública, fortalecer el federalismo y sobre todo, lograr mayores y mejores niveles de convivencia armónica entre la sociedad y su gobierno representativo.
El pacto por la productividad, la inversión y el empleo definía los objetivos a alcanzar en el desarrollo integral y compartido que requería la sociedad michoacana, señalando la prioridad que observaba el aprovechamiento debido de los recursos naturales, agrícolas y turísticos de Michoacán y la creación de la infraestructura necesaria para llevar al Estado hacia estadios superiores de desarrollo.
El pacto por la recuperación de la educación y el bienestar social otorgaba a la educación el carácter de eje para la política social y de bienestar en el Estado, sin soslayar las importancia de la asistencia social, la alimentación, la vivienda y la salud de aquellos michoacanos que padecían altos índices de marginación y sobre todo, de los niños que constituían el futuro de realizaciones para Michoacán. Por otra parte, el pacto articulaba las directrices y alcances de los programas para apoyar a los migrantes michoacanos y sus familias.
El pacto por la justicia, la seguridad y la legalidad señalaba líneas estratégicas para alcanzar una mayor seguridad pública y hacer que la procuración e impartición de la justicia, se otorgara a todos los michoacanos sin distinción de clase social, nivel cultural o filiación política.
La actualización de la legislación penal y civil, así como el respeto a los derechos humanos eran parte esencial del pacto y daban cauce a las líneas políticas para cumplir con el compromiso de elevar los índices de legalidad en el Estado de Michoacán.
El Plan de Desarrollo Integral y los Pactos podrían enriquecerse con nuevas propuestas que mejoraran su contenido y corrigieran las desviaciones que surgieran en el curso de su ejecución. Las evaluaciones se realizaban de manera sistemática, y con apego a la Ley de Planeación del Estado.
La participación social en la ejecución del Plan, por medio de los pactos, resulto fundamental; sobre todo ante situaciones cambiantes, como lo es el criterio nacional, en donde las estrategias eficientes y efectivas no existen en todo tiempo y lugar.
Por lo general, estas estrategias no presentaban objetivos en sí mismas, sino que eran instrumentos para avanzar en la consecución de las metas últimas del Desarrollo: Esto es, mejorar las condiciones de vida para todos los michoacanos.
Vivimos en una sociedad sujeta a grandes transformaciones. Estas transformaciones representan oportunidades para aquellos grupos sociales que con decisión y eficiencia se aboquen a hacer frente a los retos; al tiempo que se traducirá en mayores rezagos y retrocesos para quienes no acepten participar activamente en el cambio.
Estoy convencido que el Ejecutivo del Estado, dirigido por el Lic. Fausto Vallejo Figueroa, lograra junto con las fuerzas políticas y sociales del estado, hacer posible la convocatoria contenida en los pactos dados a conocer en el Congreso estatal.
La sociedad michoacana esta preparada para afrontar con éxito estos retos, y juntos construir un mejor Michoacán para todos.
























