Irrumpir en el mundo de los crímenes, y homicidios de la crónica policial italiana, es deslizarse por la puerta principal en la narración de la novela Gialla.  Inmediatamente  se hace alusión al delito perfecto, real o imaginario, a la perfección del misterio  induciendo, al relato afónico de las conductas humanas erradas, en el desvió de la mente enajenada sin un valor.

El giallo es enfrentarse a un increíble laberinto no sabiendo las atmósferas misteriosas que se va a afrontar, lo interesante es éste escalofriante juego en que se anhela comprender,  abriendo puertas o entradas finales,con pequeños pasadizos donde se nutre la  idea  de la trama, con asesinos, muerte y sangre.

El drama, la intriga, el suspenso forma parte del juego a descubrir. Todo esto está a disposición en las novelas de Giorgio Faletti, un excelente escritor del “Giallo Italiano” (thriller), uno de los más célebres en este género policial. Los “Gialli” forman parte de la cultura italiana. Esto nos lleva a los años en que la casa editorial Mondadori, que diseño una colección de libros policiales en color amarillo, calificándolo así este género noir, típicamente mediterráneo. Un original y simbólico nombre, pero con notables diferencias con la novela thriller: donde el protagonista se ve envuelto en la historia, en el “giallo”, el personaje es casi un relator, un vidente totalmente externo a la acción. El lector es arrobado, ávido de este tipo de novelas, discurriendo en una dinámica de uso  mental; lo que aspira es sentirse parte a la obra, en el plano más importante proponiendo la solución, es averiguar quién es el asesino, encontrar y descifrar la razón de la muerte. Cada lector es un detective, y se siente apto para indagar. Entre los novelistas predilectos tenemos a: Giorgio Faletti, con “Appunti di un Venditore di Donne”, “Io sono Dio”, “Io Uccido”, escribe el asesino con letras de sangre, solo con el título se seduce enseguida la ansia y la concentración del lector. Más aún con su novela “Yo Mato”, el protagonista en una pregunta desencadena una respuesta impactante: _”¿Y ahora tú que haces, para curar tú enfermedad?” _ “Yo Mato”_.

Otros excelentes giallistas: tenemos a Sandrone Daziere con “La belleza è un malinteso”, Carlo Lucarelli con sus libros “L’ottava vibrazione”, “Il brigadiere”, “L’isola dell’angelo” portados al cine con grande éxito, donde el argumento es un esquema, el muerto es asesinado, el asesino de descubrir y el comisario que debe indagar, desarrollándose en un contexto con los más bellos panoramas del mediterráneo, un mar azulado con el brillante sol de Italia del sur. Además del célebre Andrea Camilleri con “La Concessione del Telefono”, “La forma dell’acqua”. Es asomarse lentamente en el argumento, con un lenguaje italo-siculo (dialecto) en la novela como en sus personajes. Es conectarse con sus protagonistas, hombres duros, fuertes, decisivos, que conocen el amor y sus debilidades, con temperamentos firmes e inmutables, en un contexto de costumbre igualmente de tradiciones, características de la Sicilia de hoy. Como el detective Moltalbano, personaje real enraizado en su tierra, en su entorno, amante de una vida familiar como también de las fascinantes situaciones cotidianas de un pueblo, con un movimiento paralelo a la acción. Son seres, personajes ficticio-reales que hacen que el lector viva las emociones como situaciones coincidentes con historias fuertes, que evocan una Italia de todos los tiempos…