A unos días del  primer informe de gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, la percepción de la ciudadanía sobre las actuaciones del Gobierno Federal  en varias localidades del país, es contrastante, con altas cifras de la pobreza en gran parte del país, la desaceleración del crecimiento económico, las decenas de miles de jóvenes sin oportunidad de ingresar a las universidades o de encontrar trabajo. Por un lado, registramos los hechos crueles de la descomposición social y política de localidades y, por el otro, tenemos hasta la fecha un gobierno que esta haciendo un esfuerzo importante para contrarrestar estos problemas con reformas, programas, acciones, inversiones, que deberán poner al país en otra circunstancia.

Las resistencias para lograrlo no son fáciles de vencer, los cambios que se ha propuesto el Gobierno Federal enfrentan a quienes no desean  participar a través de los canales institucionales. Se trabaja para evitar hasta dónde sea posible cometer errores, para ello es necesario analizar con objetividad el equipo del Ejecutivo Federal para que pueda decidir si le están cumpliendo en su propósito de encausar con inteligencia las reformas estructurales, si lo están haciendo con oficio político y lealtad a la idea de fortalecer al Estado, sin caer en tentaciones, dispensando no el control y el beneficio de las reformas, sino asegurando el replanteamiento y el fortalecimiento del Estado; reconociendo que lo importante es cumplir con lo ofrecido en campaña demostrando en los hechos que seguirá combatiendo con eficacia a los poderes fácticos que tanto daño hacen para la toma de decisiones ciertas y necesarias. La urgente atención a la demanda ciudadana, de combatir la  opacidad y la corrupción.

Hoy, a cinco días del primer Informe de Gobierno, los sucesos exigen rectificar ahí donde los errores, los ímpetus y las tentaciones están sacudiendo al país, sin atenderlos difícilmente se podrá avanzar en la dirección anunciada. Apremia en su caso la rectificación.

Las protestas magisteriales sitiaron los accesos impidiendo que los legisladores entraran a su sitio natural. Los legisladores se albergaron en un centro de convenciones y desde ahí sesionaron. El espectáculo es lamentable por la violación al estado de derecho no solo en contra de los legisladores sino de la ciudadanía que nada tiene que ver con los intereses de los manifestantes por legítimos que estos sean.

Coincidimos que siempre es mejor buscar el dialogo, el consenso para encontrar soluciones pacificas, que el uso de la fuerza pública, sin embargo cuando las minorías no están de acuerdo con la decisión mayoritaria se tiene que hacer valer el estado de derecho.

Es claro lo que señala el Secretario de Gobernación, que toda acción de grupos políticos que perjudiquen y dañen a la población tiene un limite, considero que no se puede seguir tolerando que por medio de la violencia se intimide y genere en torno suyo una sensación al mismo tiempo de fuerza y de impunidad, bloqueos de calles y avenidas para desesperar a la población y amilanar a las autoridades, cientos de miles de ciudadanos afectados en sus actividades laborales, millones de pesos en costos, bloqueo del aeropuerto y agresiones a medios de comunicación, comercios.

Al  gobierno de la Ciudad de México  le corresponde el deber de garantizar el ejercicio de los derechos también en casos de extrema dureza. Le corresponde también equiparse física, profesional y jurídicamente para actuar efectivamente, respetando los derechos. Al gobierno capitalino y a cualquier otro le corresponde aplicar la ley.

Me parece que una aportación importante del actual gobierno es la creación del Pacto por México, la aprehensión de Elba Esther Gordillo, la aprobación de las reformas educativa y de telecomunicaciones, la caída del jefe de Los Zetas, las iniciativas sobre transparencia y rendición de cuentas a estados y municipios, por mencionar algunos de los hechos más destacados.

Sin embargo cómo hemos señalado el Presidente tendrá problemas a la hora de querer diseñar los resultados, que son los que le están faltando.

Estaremos atentos a que el Presidente salga a dar un mensaje realista y objetivo sobre los obstáculos y las barreras que se ha encontrado en el camino pero, sobre todo, cómo es que piensa superarlos.

Le deseamos lo mejor al Presidente Enrique Peña Nieto, y a su equipo de colaboradores, se que está haciendo un gran esfuerzo para cambiar a nuestro País y que con su empeño y voluntad política podrá salir adelante.