En un mundo lleno de triunfos y fracasos, muchos optan por celebrar las victorias y pocos aprenden de las derrotas. Pero si fuéramos conscientes de qué tan frecuentes son las derrotas en el camino hacia la victoria, posiblemente la sociedad aprendería más del error y fuera cada vez más exitosa, por ello enseñemos a los hijos desde pequeños a perder para ganar.
Trillada la frase pero muy sabia, y no está de más recordar que de los errores se aprende, ¿cuántos de nosotros no lo hemos comprobado? en la vida equivocarse es valido, pero de esto debemos aprender para no caer más, y aunque todo padre quiere un hijo exitoso, en ocasiones se recomienda ponerles obstáculos y no siempre facilitarles la vida, sin duda es un consejo que dará frutos.
El psicólogo Hans Olvera, catedrático de la Universidad Iberoamericana explica que los niños se enfrentan a no ganar prácticamente desde que son muy pequeños, “el hecho de no obtener lo que desean en el momento significa que no se salgan con la suya, cuando participan en un juego que puede ser en el entorno familiar o más aún si ellos participan como tal en alguna actividad competitiva como un equipo de fútbol, un grupo de danza u otras, quedan expuestos a no obtener lo que tanto les han dicho que deben aspirar”.
El especialista precisa que es desde su primera infancia cuando se les debe enseñar hacer un buen manejo de la frustración para que de esta forma no se sientan disminuidos en los momentos en que no se logra su objetivo.
Por su lado, Andrés Camarena Anaya, psicólogo en el organismo de orientación familiar De Padres a hijos señaló en entrevista con yoinfluyo.com que los padres de familia deben ser conscientes de lo que representa una derrota, “el error más grande que un padre puede ejercer en este sentido es desmotivar a los hijos después de ‘fracasar’, lo único que vamos a conseguir es hacer que se sientan comprometidos a ganar para nosotros y no para ellos mismos, esto no debemos hacerlo y menos cuando están es su etapa infantil”.
El especialista, quien ha trabajado en dinámicas de desarrollo para aprendizaje de los niños consideró bueno la práctica de nuevas actividades que los lleven a triunfar o fracasar, “por ello hay que inscribir a los hijos desde pequeños a actividades externas al colegio, algún deporte o grupo musical, la interacción desde pequeños les ayudará a desarrollar un espíritu líder, se acostumbraran a competir y a ver la vida sin tantos obstáculos, ellos se las deben de arreglar sin la intervención de los padres, eso si, siempre y cuando sea necesaria”.
Por otro lado, el sitio escuelaenlanuve.com, portal dedicado a la educación infantil recomienda algunas pautas a seguir para ayudar a los niños a saber perder:
• No le evites la frustración. En ocasiones tendemos a darles todo lo que quieren para que no se sientan mal y esto es un error, no se trata de hacer que el pequeño lo pase mal, pero sí de que experimente la sensación.
De esta forma no se dejaran sobrepasar por el sentimiento de frustración, aprenderán poco a poco a gestionar sus frustraciones y se enfrentaran a ellas, porque lo verán como un sentimiento normal.
• Déjale que gane de vez en cuando, que experimente ambos sentimientos. Es importante que además de experimentar la derrota, los infantes experimenten la victoria y que aprendan a ganar sin ridiculizar y con deportividad.
• Dales ejemplo. Los pequeños aprenden más de lo que ven, que de lo que les decimos. Cuando compitamos debemos mostrar una actitud deportiva tanto si ganamos como perdemos. Ni enojarnos, ni ridiculizar y mostrarle como ganamos todos por la diversión del juego, como aprendemos cuando perdemos.
• Hazle ver los beneficios de participar. Habla con ellos, emplea el sentido del humor cuando juegues con ellos. Ríete cuando te equivoques y pierdas. Enséñale que el objetivo es disfrutar en compañía de una actividad conjunta, que no se trata de ganar o perder.
• No alabes al ganador y ridiculices al perdedor, ni permitas que ellos lo hagan. Emplea tu ejemplo y corta esas conductas. En lugar de eso habla de lo bien que lo habéis pasado, de lo que habéis reído, de lo que has aprendido en un momento determinado del juego, de cómo lo harás la próxima vez, etcétera.
• Enséñale a manejar la derrota. Transmítele la idea de que perder no es algo negativo. El fracaso es parte del camino, si entiende esto, no lo verá como una dificultad insalvable, aprenderá a manejar sus sentimientos de frustración.
• Muéstrale que un fracaso, que una derrota no es algo negativo, que es una oportunidad de mejorar, porque existe la posibilidad de cambio y de aprendizaje.
Perder para ganar no solamente es una actitud que deben tomar los pequeños, los adultos muchas veces por querer triunfar terminan hundiéndose en el fracaso. Empleemos este consejo y recordemos que estas dos acciones forman la personalidad.
























