En el mundo laboral manejar una buena imagen quizá para muchos suene algo difícil, costoso e innecesario. Pero sin duda, en la mayoría de las ocasiones se requiere de esta característica para superarse en el entorno de trabajo, ya que la imagen personal habla mucho de quién y cómo eres.

De acuerdo con especialistas, la imagen pública, es la percepción general que comparte el público objetivo acerca de una marca, producto, persona, empresa, institución o país misma que provocará un juicio de valor u opinión y que le motivará a adoptar, ante estos, una determinada conducta de rechazo o aceptación.

 

 

En entrevista con yoinfluyo.com, Sandra Rayo Osorio, consultora de imagen pública señaló que es muy cierta la frase “como te perciben te tratan”, “es común juzgar sin conocer y más en el mundo laboral donde se trata con clientes y compañeros de trabajo. Por ello, es importante manejar un buen protocolo personal el cual será nuestra carta de presentación para toda relación pública”.

La especialista comentó que mejorar la imagen no es algo tangible, “no podemos medir lo que queremos cambiar, pero si puedes decidir cómo quieres que te perciban. Muchos creen que cambiar de imagen solamente es cambiar de guardarropa y no, también es cambiar nuestro comportamiento, además es bueno verlo como una inversión y no como un lujo ya que estos cambios sin duda abrirán muchas puertas al éxito”.

Rayo Osorio recomendó ser uno mismo, “no trates de imitar o ser exagerado, haz tus cambios lentamente y no trates de cambiar de la noche a la mañana. Lo principal es que tú te sientas bien contigo mismo y mantener una buena actitud facilitará el proceso; si de plano te cuesta trabajo siempre es bueno consultar a los especialistas”.

Por otra parte, Álvaro Gordoa, experto en imagen pública recomienda en el sitio marthadebayle.com 12 puntos importantes los cuales te ayudaran a mantener una buena imagen pública y personal:

• Reconocer y cuidar la esencia: el consejo más importante, ser, después parecer.

• Bajar de peso: una silueta en línea siempre mandará mejor mensaje que una pasada de peso.

• Hacer ejercicio: un cuerpo tonificado hablará de tu autoestima y seguridad.

• Renovar parte de tu guardarropa: esto no costará ningún esfuerzo y será una gran recompensa a tu trabajo.

• Comprar ropa guiados por lo que debe ser de acuerdo a tu esencia y no por modas o caprichos personales.

• Aprender a usar la palabra en público: no hay nada mejor para convencer a los demás que una buena imagen verbal.

• Mejorar la ortografía y redacción: esta es una habilidad que incluso gente con maestría o doctorado no tiene, y por eso la imagen personal se deteriora mucho.

• Cuidar la calidad y cantidad de las palabras: esto significa aplicarla más para construir que para destruir.

• Mejorar nuestra imagen en redes sociales: aprender a usarlas para generar valor, cuidar nuestra reputación y no destruir la de los demás.

• Mejorar el protocolo personal: quiere decir mejorar la conducta en las actividades que ejercemos, sobre todo fomentar la puntualidad.

• Mejorar el lugar de trabajo, sobre todo si se tiene contacto con el público. Recuerda que los espacios también hablan de ti.

• Mejorar las relaciones con los demás.

Recuerda que mejorar tu imagen no sólo es cambiar tu guardarropa, mejora esos malos hábitos como el desorden y recuerda que la constante preparación personal siempre será clave para el éxito.