A casi 16 años de su muerte, Carlos Enrique Taboada, considerado el amo del terror mexicano por Más negro que la noche y El libro de piedra, regresa al cine. Lo hace a través del rodaje de Jirón de niebla, que inicia el lunes en Querétaro y en la que se cuenta la historia de una mujer asesinada por su sobrino, pero aun así, lo manda a saludar con sus conocidos y amigos.

José Ángel Bichir, María Rojo y Joaquín Cosío son los protagonistas de esta película de terror que en sí misma encierra un misterio, pues se dice que hay una versión hecha en 1989 por el mismo Taboada y en la que actuó el acutal conductor del programa Hoy, Raúl Araiza, cuando era un niño. Pero nadie ha visto ese filme.

 

 

 

La escritora Estrella Medina, quien lleva con el guión 17 años para hacer la nueva versión, dice: “En su momento se vendió como guión inédito pero algunos actores me decían que ya se había filmado. La viuda de Taboada me dijo hace dos meses que se filmó pero no se estrenó, no sabemos si es cierto. El guión que ahora se filma sólo matiene la premisa”.

 

SUSTOS DE LA VIDA REAL

 

A propósito del misterio dentro y fuera de la película, los protagonistas charlaron con EL UNIVERSAL sobre sus propias experiencias paranormales, justo a dos días antes de arrancar el rodaje que será cuatro semanas en Tequisquiapan y dos en la capital queretana, en donde utilizarán el anfitetaro de la Facultad de Medicina.

 

¿Crees en fantamas?

 

José Ángel Bichir: Creo que hay dimensiones donde se han quedado espíritus. Una vez, cuando era chavo, en la casa de una amiga me quedé a dormir y escuchamos ruidos raros, de ventanas rotas; hasta pensé que se habían metido a robar. La chava decía que eran los fantasmas; a la mañana siguiente encontramos todo intacto; los vidrios rotos que se escucharon estaban bien. ¡Fue algo espeluznante!.

 

María Rojo: No. El infierno de todos más temido es el que uno se hace en su cabeza.

 

Joaquín Cosío: Crecí en un ambiente religioso, entonces sí. En una vieja escuela donde trabajaba, me tocó una de las últimas habitaciones. Llegué, escuché un siseo y miré al pasillo. Vi a dos monjas saliendo del baño. Pensé que, como era una especie de convento, había monjas. Entonces bajé, pregunté y me dijeron que no había nadie. ¡Me empezó a inquietar eso!

 

¿En qué momento de tu vida has sentido más miedo?

 

JAB: Momentos de accidentes, momentos en que podría pasarle algo a un familiar; por fortuna no ha pasado nada de eso.

 

MR: El 2 de octubre de 1968 (en la marcha de Tlatelolco) y el 19 de septimebre de 1985 (durante el terremoto en el DF). En el 68 yo estaba en la tercera línea (de manifestantes). En 85 vivía en Parque España y todo estaba mal.

 

JC: Mi hermana me puso un susto en la casa. Se subió al techo, comencé a escuchar ruidos en la ventana y en la puerta había una persona. ¡Me quería desmayar, estaba totalmente paralizado!

 

¿Qué historia contada te ha dado más terror?

 

JAB: Pues creo que la de crímenes y violencia que hay hoy en día, no tengo duda.

 

MR: Todo lo que tenga que ver con lo mental, eso me da miedo.

 

JC: La que contaba de un compañero de la primaria. Él vivía en un edificio viejo, y contaba que siempre se encontraba a un señor que estaba como recogido sobre sí mismo. Cada que iba, yo corría para no verlo (risas).

 

¿Cuál es tu película favorita del género de terror?

 

JAB: No soy adepto a ellas, pero El resplandor y El aro me metieron sustos bien sabrosos.

 

MR: El resplandor, con Jack Nicholson, porque todo es mental.

 

JC: Lo que el viento se llevó y El exorcista, todavía me asusta.