La actriz Amanda Bynes lució desaliñada con una larga peluca rubia y ropa deportiva ayer en una corte penal donde fue acusada de tener una conducta imprudente luego que la policía dijera que arrojó una pipa de mariguana desde la ventana de su apartamento en un 36 piso en Manhattan, Nueva York.

La otrora niña estrella del canal infatil Nickelodeon, de 27 años, fue arrestada el jueves por la noche después de que las autoridades de su edificio llamaran a la policía para quejarse de que estaba enrollando un cigarrillo de mariguana y fumando la droga en el vestíbulo del edificio.

Los policías fueron a su apartamento, donde encontraron humo denso y una pipa de agua sobre la barra de la cocina. La actriz arrojó la pipa por la ventana en frente de ellos, según el fiscal.

“Era sólo un florero”, le dijo la actriz después a los agentes, según el vicefiscal de distrito de Manhattan Chikaelo Ibeabuchi.

“Mi clienta niega completamente haber lanzado algo ilegalmente por la ventana”, dijo Andrew Friedman, el abogado de la actriz. El juez la dejó en libertad y la citó en la corte el 9 de julio.

El jueves, Bynes pasó la noche en un edificio de la policía. Llegó a la corte el viernes en una patrulla y fue recibida por un montón de periodistas. También fue acusada de manipulación de evidencia y posesión ilegal de mariguana, considerados delitos menores.

Pasado infantil

Bynes saltó a la fama en la serie All That del canal Nickelodeon y ha estelarizado varias películas, como Easy A, de 2010. Pero recientemente ha estado más en las noticias por varios tropiezos con la ley y por su comportamiento errático. En diciembre en California, enfrentó un caso por un choque al que se dio a la fuga.

También en California fue acusada a finales del año pasado de conducir con una licencia vencida y perdió su licencia tras dos casos en los que chocó y trató de darse a la fuga.

También se declaró inocente por conducir en estado de ebriedad en otro caso.

Ibeabuchi, quien había pedido una fianza de mil dólares para la actriz, dijo que no se recuperó ninguna pipa de la calle. El abogado de Bynes dijo que eso era una señal de que su clienta estaba diciendo la verdad.