No necesitas esperar a las evaluaciones anuales de la empresa, aprende cuáles son los puntos que debes evaluar de tu vida profesional y define tu propio rumbo.

Saber tus objetivos a largo plazo ayudarán a hacer una autoevaluación más completa, trata de ser objetivo.

Cualquier profesional tiene tropiezos en su vida laboral, sin embargo, ¿cuántos se autoevalúan para saber en qué están fallando, si van bien o se regresan? De acuerdo con estudios, más del  80% de los empleados no se aplica autoevaluaciones que les permitan definir su vida profesional. De esta forma, más del 60% se encuentran en puestos y lugares de trabajo no deseados, afectando directamente a sus empresas con bajos niveles de productividad y a sí mismos, con infelicidad.

Para Gastón García Padilla, senior Manager de Talento y Organización de Accenture México, una autoevaluación de desarrollo no sólo sirve para identificar cuáles son tus fortalezas, debilidades, errores  e índices de producción y calidad.

“Realizar de manera periódica este tipo de pruebas nos permiten ver si estás en el lugar indicado, en el puesto correcto y en la etapa profesional indicada, o si estás cumpliendo con tus perspectivas en la planeación de tu vida”.

Para Padilla García, existen 5 etapas en la vida laboral de un profesionista y con base en ello, las autoevaluaciones deberían iniciar con una respuesta asertiva:

Etapa 1. Aprender y formarse

En esta etapa el profesionista inicia con su vida laboral, se encuentra estudiando o acaba de salir de la universidad, es momento en donde los conocimientos se adquieren.

Etapa2. Consolidar lo aprendido

El profesionista comienza a confiar en lo ya sabido, así como en las capacidades adquiridas, la vida profesional ya empieza a adquirir el nombre y apellido de quien trabaja.

Etapa 3. Adquirir experiencia

En este momento, el profesionista ya es reconocido por su vida laboral, ha logrado metas importantes de su vida y se convierte en alguien trascendental para la operación diaria de la empresa.

Etapa 4. Enseñar y ayudar a otros

Comúnmente es cuando se llega a puestos directivos o gerenciales. Aquí es cuando lo aprendido genera frutos, enseñar o instruir a los que comienzan o lo necesiten es la parte primordial de profesionista.

Etapa 5. Seguir aprendiendo y retirarse

Esta es la etapa más difícil, comenta el experto. En ella, el profesionista tiene que decidir cuándo es el momento de retirarse del camino laboral que había conocido y empezar a reestructurar la vida personal y los objetivos profesionales.

¿Cuándo realizar una autoevaluación?

Es momento que dejes de esperar las evaluaciones anuales de la empresa o hasta que tu jefe lo decida, las autoevaluaciones de desarrollo podrían ayudar a definir caminos en momentos específicos. A continuación una lista en momentos específicos que podrías aplicarla:

Cerca de una evaluación anual. La mayoría de las empresas cuentan con ciclos de evaluación a sus trabajadores en periodos anuales o semestrales, cualquiera que fuera el caso, realizar una autoevaluación previa podría ayudarte a sacar un mejor resultado en la empresa, a mejorar tus índices productivos y a saber qué necesitas para hacerlo.

Cuando hay cambios en tu vida personal. “Siempre hay que tomar en cuenta que la vida personal y la profesional van de la mano, es así como se debe tener cuidado y asegurar que éstas sean compatibles”. El experto recomienda realizar autoevaluaciones de desarrollo cuando te mudes a otra ciudad, cuando te cambies de casa, cuando hayas contraído matrimonio, cuando hayas decidido tener un hijo, entre otras circunstancias. Esto podría ayudarte a saber si lo que necesitas de manera laboral está compaginado con tus necesidades personales.

Cuando exista un altibajo en tu vida profesional. Cuando subas muy rápido o cuando bajes muy pronto, comenta García Padilla. Para Israel, este sería un momento adecuado para realizar una autoevaluación, de esta forma podría saber qué es lo que está potenciando su carrera, o en su defecto, qué es lo que está degenerándola, así podría comenzar con nuevos objetivos en su vida profesional.

Cuando exista un fracaso. Lo primero que hay que entender, es que no siempre existirán éxitos que marquen la vida laboral de un profesionista. En estos casos hay que identificar cuáles son los motivos por los que estás sufriendo alguna desilusión laboral, reconocer si es culpa tuya o no y comenzar a perfilar nuevos retos.

¿Ahora, cómo hacer una autoevaluación correcta?

Durante tu proceso de autoevaluación sólo existe un factor importante: saber qué es lo que quieres saber, de esta forma evitarás dar vueltas en un mismo círculo sin encontrar la respuesta indicada que te podría ayudar a potenciar tu carrera profesional. De acuerdo con García Padilla, estos son los puntos que debes tomar en cuenta:

Conoce tus talentos

Debes saber si estás aprovechando al máximo los talentos con los que cuentas y para que esto suceda, lo primero que debes saber es cuáles son. Esto sirve para saber si te estás desarrollando como profesionista, si el lugar en el que te encuentras te permitirá desarrollarlos y si es lo que realmente quieres.

Identifica cuánto vales al interior y al exterior de la empresa

Israel siempre supo que era un excelente abogado laboralista, sin embargo, existe un problema en su vida profesional: la empresa no valora la calidad de su trabajo. Para Israel esto ha significado pérdida de confianza y baja autoestima, él sabe que su talento podría ser mejor desarrollado y, que aún, cuenta con varios talentos ocultos. Para los expertos, contar con talentos que no estén aprovechados, puede significar un fracaso profesional.

Si estás cumpliendo los resultados planeados

Revisa si tu lista de objetivos se está cumpliendo, si la respuesta es no, existe una gran posibilidad que los replantees. Una autoevaluación de desarrollo podría ayudarte a replantear tu vida profesional, inclusive a saber si lo que necesitas en otro trabajo.

Cuál es la posición política en la que te encuentras

Se necesita identificar en que puesto laboral estás, de esta forma podrás saber si estás capacitado para otros puestos más altos o si estás dando el ancho en el lugar donde te encuentras.

Recurre a un feedback en la oficina

El realizar una autoevaluación podría ser subjetivo, para ello el experto recomienda pedir ayuda a tus compañeros de trabajo o a tus jefes para saber cómo ha sido tu desempeño en la empresa.

¿Cómo pedirlo?

Esta parte es fundamental para hacer una autoevaluación completa, si bien es cierto que existen herramientas tecnológicas o sicológicas que nos permiten realizar una buena autoevaluación, el feedback en la oficina podría cambiar la percepción a objetiva. Para ello, el experto recomienda ser cuidadoso y saber qué es lo que se debe preguntar.

Con tu jefe. No hay nadie mejor para decirte cuál ha sido tu desempeño profesional que tu jefe inmediato, sin embargo, es importante tener tacto para pedirle una retroalimentación. Lo primero que tienes qué hacer es explicarle que te gustaría saber cuál ha sido tu desempeño, que no buscas algo más y que lo necesitas para continuar creciendo como profesionista. Una vez calmado el panorama, pregunta si tu desempeño ha sido el óptimo y por qué.

Con tus compañeros. Algunos expertos recomiendan compararse, si este sería el caso, hazlo con aquellos que tengan altos índices de desarrollo y que estén cumpliendo con objetivos, si lo haces de otra forma, tu prueba siempre saldrá positiva. “Es importante saber qué preguntar y cómo hacerlos, a veces la envidia no permite que un feedback entre compañeros se realiza, sin embargo, siempre habrá alguien en la oficina que podrá ayudar con esta parte”.

Se espontáneo. No planees el minuto y la fecha, el feedback puede llegar en el momento menos indicado: en la comida, después de una junta o durante una fiesta de la empresa. “Si tienes la oportunidad de tener a alguien de confianza que te permita complementar tu autoevaluación, aprovéchalo y hazlo”, finaliza García Padilla.

¿Qué otros puntos crees que te ayudarían a completar tu autoevaluación? ¿Cuál es tu consejo?