El legado que Doña Francisca Xaviera de Villegas y Villanueva realiza en 1790 al Colegio de San Nicolás, se hace efectivo un día 21 de abril del año 1799,  214 años han transcurrido de haberse inaugurado los Cursos de Derecho en nuestro Estado, 102 años después se hacia la declaración formal de la reinauguración de los Estudio de Derecho ahora como Escuela de Jurisprudencia de Michoacán al separarse del Colegio de San Nicolás; no fue suficiente el estallido de la revolución en 1910 para que se suspendieran sus cátedras, al finalizar la lucha armada, se logra la reforma a la Carta Magna en 1917 y con ello la idea de constituir una Universidad Michoacana, incorporándose a ésta nuestra hoy Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.

El proyecto de Universidad elaborado por Pascual Ortiz Rubio sostenía que la nueva institución sería autónoma, para ponerla al margen de las pugnas -ya comenzaban- entre los grupos revolucionarios. Con cierto romanticismo, imaginaba un inmaculado espacio cultural en el que no pudieran penetrar los conflictos de las facciones y fuera algo tan respetado como la Cruz Roja Internacional. No alcanzó a prever la formación de cacicazgos políticos que habrían de cancelar los ideales revolucionarios democráticos, antiimperialistas y agraristas del nuevo régimen.

 

El proyecto presentaba también una Universidad desligada de la tutela del gobierno. Sería enteramente autónoma. El gobierno de Ortiz Rubio le donaría propiedades y cantidades en efectivo, con cuyos rendimientos pudiera sostenerse.

La enseñanza que allí se impartiría no sería gratuita; los estudiantes pagarían cuotas suficientes para que, con su aportación y los otros rendimientos, la Universidad contara con fondos suficientes para sostenerse. Los diputados en ese entonces, no vieron las cosas tan sencillas, expresaron que no era posible sustraer la institución de los vaivenes políticos porque, se quisiera o no, tendría que seguir la suerte de la política, a la que no podría sustraerse ningún cuerpo social.

Declarando también que era absurdo creer en la independencia de lo temporal y lo espiritual, como ingenuamente lo proponía el Gobernador, pues “Tal independencia no puede humanamente existir”. Finalmente, a los legisladores les pareció utópico que pudiera darse una autonomía auténtica si no existía tal desde el punto de vista económico. Calcularon que ni las cantidades, propiedades y participación de futuros ingresos por herencias, más el pago de colegiaturas cuantiosas, serían suficientes para el sostenimiento de la proyectada Universidad, que tendría que ser auxiliada económicamente, dependería en gran parte del Estado, luego entonces ya no sería autónoma

La decisión de crear una Universidad pública en Michoacán hoy rinde frutos, prueba de ello es nuestra Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, que a 214 años sigue vigente, una institución a la que se ha permitido se involucre la clase política del Estado, no en beneficio de la colectividad, como seria idealmente, sino en el de grupos de poder que una vez que toman las riendas, les cuesta desligarse. A casi 8 días de haberse llevado a cabo una auscultación al interior de nuestra Facultad, para integrar una terna de donde el H. Consejo Universitario designe al nuevo director, no conocemos aún los resultados de dicha opinión.