ESCRITORIO DEL EDITOR.

El estado actual de la economía en nuestro país, ha contribuido para hacer cada vez más grande la brecha entre los ricos y los pobres.

Aunque las crisis vividas desde finales del 2008, que a la fecha no vemos cuanto tiempo más van a durar, han golpeado a todo mundo, con sus correspondientes consideraciones.

Por ejemplo, que entenderá por “crisis” Don Carlos Slim, que se  ha pasado los últimos años entre el primero y segundo lugares de los hombres mas ricos del mundo, a lo mejor para el, la crisis es no estar en el lugar de honor con sus varias docenas de miles de millones de dólares, sin embargo para los mas pobres del país, superar la crisis es tratar de sobrevivir un día mas sin comida esperando que alguien se toque el corazón y se la regale, así como la ropa y demás enseres de la casa de los que tienen un poco mas que el.
Es penoso enterarse  cada año, que en México, la reducción de la cifra de los pobres se debe a que se convirtieron en muertos de hambre.
Como si la crisis económica no fuera suficiente castigo, ahora los Estados de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, sufrieron recientemente los tremendos daños que ocasiono el huracán “Alex”, tanto por la fuerza del viento como por la fuerza destructiva de los grandes volúmenes de agua que aun mantienen inundadas varias ciudades y poblados de estos tres estados del noreste del país.
Las finanzas públicas de los mencionados estados son insuficientes para hacerle frente a la reconstrucción urgente, de miles de casas, escuelas, calles, carreteras, puentes y construcciones diversas.
Lo mas dramático es la gran cantidad de familias que se quedaron sin sus pertenencias y que además no tienen para comer, en algunos casos, ni agua potable.
El llamado de auxilio no se hizo esperar y  la respuesta llego con el apoyo solidario desde otros estados de la republica.
Es de reconocerse la actitud solidaria de algunos grupos empresariales, como es el caso del Grupo Financiero Banorte, quienes, por conducto de su accionista mayoritario, Don Roberto González Barrera, entrego un donativo de 100 millones de pesos para cada uno de los tres Estados dañados.
Resulta muy cierto que quien obra bien le va bien en la vida, aunque en ocasiones queda la duda, pues algunos obran bien porque les ha ido bien.
Hace apenas unos días, se informo a la opinión pública que el citado grupo financiero, registro un crecimiento de 26.2 por ciento en su utilidad neta de abril a junio de este año, con lo que acumulo cuatro trimestres consecutivos de ganancias.
El Director General de la institución informo que las ganancias del grupo financiero, en el segundo trimestre de este año fueron de 1,656 millones de pesos, que acumulados a las ganancias del primer trimestre importan 3 mil 236 millones de pesos de utilidades netas.

El reporte incluye una amplia gama de números positivos, dentro de los que destacan los prestamos que han concedido a los “gobiernos” alcanzando un total de 41 mil millones de pesos, convirtiéndose en el segmento con mayor impulso durante los últimos 12 meses, dentro de los cuales se encuentran seguramente los tres estados que recibieron donativos, al menos, con toda seguridad el Gobierno de Tamaulipas les debe, por lo menos, 6 mil millones de pesos, de un crédito garantizado con la recaudación del impuesto estatal sobre nominas, por el que debe estar pagándoles alrededor de 480 millones de pesos de intereses al año.  Como dicen: “del mismo cuero salen las correas”.

Bueno lo importante es que don Roberto se desprendió muy generosamente de los 300 millones que en mucho van a ayudar a las tareas de reconstrucción; una parte de ese dinero es ahorro fiscal, que se genera al hacer deducible el donativo del impuesto sobre la renta, así que una parte de dicha donación es con cargo al fisco federal,  otra parte es de los trabajadores del grupo y por supuesto también de los accionistas, que verán disminuidas las utilidades que les corresponden.

Si se tienen remanentes de dinero, por sus ganancias extraordinarias es mas fácil ser altruista y apoyar a los que menos tienen o para aquellos que están pasando momentos muy difíciles, como los afectados por el tremendo ”Alex”.
Si usted o su empresa son contribuyentes del Impuesto sobre la Renta (ISR) puede considerar la deducción que le permite la ley, cuidando siempre de tener especial cuidado de cumplir con todos los requisitos.

Muy importante, deben estar seguros que quien recibirá el donativo tiene autorización del SAT como donataria autorizada, además de los requisitos que deben cumplir quienes lo otorgaran y harán deducible.

El destino es importante, por ejemplo, tratándose de obras y servicios públicos: “Aquellas que lleven a cabo obras o servicios públicos que deba efectuar la Federación, las entidades federativas o los municipios; entre otras, las actividades cívicas de promoción y fomento de la actuación adecuada del ciudadano dentro de un marco legal establecido, asumiendo sus responsabilidades y deberes en asuntos de interés público, siempre que no impliquen o conlleven acciones de proselitismo electoral, índole político, partidista o religioso.”

Ojala que otros empresarios se solidarizaran con los afectados por el “Alex” y enviaran sus donativos. Un reconocimiento y gratitud para todos los que han contribuido.