UNA DE VAQUEROZ.

Desesperanza. Hay un grupo dentro del ayuntamiento capitalino entre regidores y funcionarios de medio pelo a primer nivel, que se las queman por levantar la mano y ventilar abiertamente sus aspiraciones por una diputación local y hasta por la candidatura a la alcaldía. Pero, por miedo, precaución o lo qué sea, no levantan la voz ni asoman la cabeza.

Los más atrevidos intentan desarticuladamente provocar una reacción mediáticamente favorable a sus personas usando estructuras efímeras o redes sociales, claro, magros resultados y análisis deformados provocan con sus burdos intentos. La cosa es que cuando lleguen los tiempos de definiciones muchos de ellos enfrentarán un desgaste por demás natural. Como el tesorero Carlos Río, que no encuentra la hora de decir que quiere, pero no puede.

Enredos. Primero fue la internet, luego las salas de chat, ahora las redes sociales se enquistan en el imaginario colectivo como una manera de ligar, trabajar, recrearse y hasta para grillar. Dependiendo el sapo, van las pedradas, así que este espectro de la red de redes es explotado con magistral imaginación, como Barak Hussein Obama.

La verdad es que dan penita muchos politiquillos que utilizan las redes para legitimarse, sobre todo, para exhibir la pobreza de sus propuestas, uno, que se adjudica haber cancelado las comisiones bancarias, mientras las gasolinas sube y sube; otro, que cobijado en el fantasma de la viuda de mi general hace precampaña. Total, nada interesante aportan estos politicastros.

 Las fiestas. Durante Julio se llevaron diferentes y significativas fiestas que han sido aprovechadas para grillar y tomarse la foto. El Patas Verdes, Lázaro Medina, dizque coordinador de la pandilla priista en el Congreso local celebró los 15 años de su hija, apadrinando Humberto Lepe, evento medio concurrido, tal vez por lo mezquino que es él.

Luego, Víctor Manuel Serrato Lozano contrajo nupcias, por lo cual se preparó a echar la casa por la ventana, lástima, de los 40 diputados que invitó, nada más llegaron 2; del gabinete estatal, solamente llegó Fidel Calderón Torreblanca, quien a los 15 minutos se desvaneció. Total, el principito de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, organismo gubernamental, fue despreciado vilmente. Y así aspira a llegar a la presidencia del IEM.

Sobre ruedas. Otro que anda feliz de la vida es el secretario de Gobierno, repartiendo fertilizante y abanderando inicios de obras y por aquí y por allá, nada fácil de superar cuando algún otro perredista se meta más en forma a buscar la candidatura a la gubernatura.

Por cierto, el que está vendiendo dicho fertilizantes es nada más y nada menos que El Rey Mierdas, un tal Alfredo Anaya Gudiño, quien ya encontró la manera de compensar su participación en temas legislativos importantes saliendo con las manos llenas, ¿qué pensarán sus correligionarios de éste comerciante que buscará ser su abanderado otra vez? Quién se empina una vez, lo hará toda la vida…

EL DUELO

Por enésima vez me refiero al abandono que hay en las colonias y barrios de Morelia por parte de la secretaría de Seguridad Pública, su titular y toda la estructura de esa dependencia. En entregas anteriores hice referencia a la esquina de Las Palmas, antes Martín Castrejón y Constitución, en la colonia Gustavo Díaz Ordaz, punto de reunión de narcotraficantes, choferes de la ruta Gris que lo mismo se embriagan que pelean, pandilleros y todo aquel vago o nini (ni trabaja, ni estudia) de colonias circunvecinas. Llamo nuevamente la atención de las autoridades municipales, que permiten se vendan cigarros sueltos, cervezas y alcoholes lo mismo a menores de edad que a cualquier hora. No es posible que se deje perder la seguridad de barrios y colonias por la ineptitud de gente como Minerva Bautista Gómez, quien bien entiendo cuenta con un grupo de custodios que rebasa la veintena de elementos, mientras, en la esquina de la casa de cualquiera de nosotros se vende, consumen y comercian estupefacientes, se bebe y altera el orden público indiscriminadamente. Señora secretaria, si no quieres, puedes o no te interesa velar por los michoacanos, sería pertinente lo dijeras abiertamente, más de dos entenderíamos, aunque no estuviéramos de acuerdo.