UNA DE VAQUEROZ.
Aguas con el agua. Según datos duros, la presa de Cointzio presenta un azolve superior al 40 por ciento de su capacidad y a estas alturas de la temporada de lluvias, el envase global es de un noventa por ciento, lo que quiere decir que si no comienzan esta misma semana a desfogar, estaremos hablando en los próximos quince dÃas de severos problemas en la capital del estado.
Según los pronósticos meteorológicos los siguientes dos meses serán de bastante precipitación, por lo que es imperativo que se tomen medidas para evitar tragedias como la reciente en el oriente michoacano. Alguien podrÃa decir que se trata de una presa antigua y es verdad, pero también es cierto que no se le ha dado mantenimiento preventivo en años.
 Relevos. Anticipadamente se quieren provocar cambios en la estructura priista estatal, los grupos de poder quieren forzar el cambio de dirigencia y asà allanarse el camino virtual a la candidatura al gobierno del estado. Esto, por supuesto, a menoscabo de la militancia, que se encuentra ajena a las luchas intestinas y de cúpula en el PRI michoacano.
 Se manejan nombres de gente allegada a las cabezas de grupo, que, falsamente creen que al hacerse de la dirigencia estatal el resto de la estructura se someterá a sus órdenes. Manuel. Me referiré a alguien que puede llegar y hacer un buen papel porque es un cuadro con representación en los 113 municipios y que ha sido congruente con su labor legislativa, y es José trinidad MartÃnez Pasalagua. Tiempo al tiempo.
Payaso. Su currÃculo lo define como el perfecto inútil. De comerciante o vende chiles, a una cartera de cuarta categorÃa en el ayuntamiento y después da el gran salto a la presidencia municipal de Sahuayo. Me refiero, por supuesto al consuegro comodÃsimo, Santiago Alejandro Amezcua Sánchez, emparentado recientemente con El Rey Mierdas, quien ya lo trae placeándose por Morelia para formar su plataforma a diputado local.
 Este “doctorâ€, que se sepa no cura ni un pulque, esa abominado en Sahuayo, pues su “famoso†consuegro no fue quien lo impulsó e hizo alcalde, no, fue un grupo polÃtico nuevo que vio coronado su éxito electoral con una rotunda traición, por eso cree que cobijado con los sucios billetes del Alfredo Anaya y su “plataforma polÃtica†logrará llegar al Congreso del estado. Error, no va a llegar ni a la esquina, amor con amor se paga, h de p como dicen allá en el pueblo.
 Tú las traes. Papelote que hicieron un grupo de priistas, que no todos los que son, ni todos los que están, mandando, según ellos en su discurso, muy lejos al gobernador de Michoacán, dicen que les hacen de chivo los tamales, que hay inequidad a la hora de repartir apoyos, sobre todo el fertilizante.
Pero a esta recua de distinguidos se les olvida que es su propio correligionario, El Rey Mierdas, o sea, Alfredito Anaya Gudiño, el que tiene contrato aproximado a los 45 millones de pesos con el gobierno estatal para surtirle el intento de fertilizante, que, según nos dicen los productores michoacanos, sirve para dos cosas: para nada y para lo mismo.
 Cuesta arriba. Se tardó, Miyerba Bautista Gómez debió haber dejado el cargo desde hace más de un año, ahora ya es demasiado tarde, sale de ahà marcada por el desprestigio de no haber sido capaz de sacar la encomienda. Ahora es el turno de Manuel GarcÃa Ruiz, militar en situación de retiro y de quien se sabe fue requerido desde hace más de tres meses, pero no decidÃa si aceptar o no. Ya fue presentado.
El cochinero que recibe GarcÃa Ruiz es monumental, no sólo en lo administrativo, arrastran vicios de origen e intereses inconfesables en lo operativo, dos botones de muestra: viernes 30 de Julio de la anualidad un joven matrimonio circula por Laguna de Términos y pretende dar vuelta a la derecha y tomar la Ventura Puente, una patrulla, la 308 con cinco GOE´s arriba obstaculiza el tránsito.
Dos toques de bocina bastaron para que el joven padre de familia fuera agredido fÃsica y verbalmente delante de su pequeño hijo y esposa, acosado y amenazado: “te va a cargar la chingadaâ€, sacó su celular para pedir ayuda, pero le fue arrebatado por manos cobardes. ¿Estos son los policÃas que nos deben cuidar? Ahora resultará que tocaremos el tema de las patrullas clonadas.
Caseta de policÃa de barrio. Ocho de la mañana, es viernes, se estaciona un mini Cooper con cuatro jóvenes, tres de ellos bajan del vehÃculo y visiblemente afectados por alcohol o drogas, comienzan a orinar en la puerta de la caseta. El policÃa de turno, ni sus luces. Esto es en la Avenida de Las Palmas, antes MartÃn Castrejón. ¿Entonces qué mi general, venimos a devengar el sueldo o nada más a flotar?
El duelo. Y la marcha se hizo. Un cybermovimiento se gestó luego de que cuatro colegas fueron levantados “por el crimen organizadoâ€, versión oficial, en Gómez Palacio, Durango, la primera parte de la polémica fue, que si no se hubiese tratado de reporteros de televisoras o diarios nacionales poco a nada se hubiera dicho o hecho; luego, el circo de GarcÃa Luna, adjudicándole a la maña la autorÃa del secuestro, fue para obligar a los medios a transmitir videos.
Después aparecieron chivos expiatorios que fueron presentados con cámaras y material de trabajo de los periodistas. Aquà hago un alto, un militar viejo y curtido en labores de inteligencia dijo: “a los policÃas los matan policÃas, a los malosos los matan los malosos, ocasionalmente se matan entre policÃas y malosos, puede suceder; pero a los periodistas los matan los gobiernosâ€.
A muchos nos quedó claro el esquema que la gente que hace labores de inteligencia tiene del esquema y relación entre poderes. Por eso no creo ni pizca de lo dicho y montado por el secretario federal de Seguridad Pública, que para colmo, el fin de semana se le amotinan elementos que acusan a cuatro mandos infringir la ley, fabricar culpables y colaborar con una rama de la maña. Allá Felipe y sus enjuagues.
La cita fue: sábado 7 de Agosto, a las 11:45 para salir a las 12, del jardÃn Morelos a la plaza Melchor Ocampo, y asà fue, el recorrido contempló la acera norte de la Avenida Madero Oriente hasta llegar a la Plaza Melchor Ocampo. ¿Luego? Ni idea, el itinerario nada más contemplaba llegar y ya. ¿Hace falta algo más?
Durante el trayecto se volanteó, ni idea de quién imprimió y cortó los volantes, hubo volanteo. Automovilistas sonaron las bocinas de sus vehÃculos en señal solidaria, la gente que pasaba cerca del contingente también apoyó: “no se callen, digan las cosas como son, estamos con ustedesâ€.
Una vez más respetamos los altos, no comprometimos el flujo vehicular de principio a fin. Gracias a los elementos de ´transito municipal que nos resguardaron.
Lo más impactante para mi, claro, fue una dama de mediana edad que, acompañada de dos adolecentes se pararon en la baqueta frente a los marchistas y sin decir agua va irrumpieron las tres en aplausos. Esto conmueve y me recordó el porqué elegà esta profesión para arrimar el pan a la mesa de mi hogar.
Y llegamos. La Ocampo estaba llena de los curiosos de siempre y un sin número de turistas que se sacaron de onda cuando vieron la marcha, tal vez pensaron que éramos maestros o policÃas amotinados. Mantas y cartulinas al suelo y arriba de, las flores blancas.
Se guardó un minuto de silencio por los fallecidos, luego una salva de aplausos, no hubo discurso oficial ni palabras de apoyo, solamente se pidió unidad y congruencia. Luego, los medios electrónicos chacalearon a lo lindo a los marchantes, todas las entrevistas salieron a cuadro en los tres principales telenoticieros estatales, cuyos conductores marcharon, por cierto.
Un éxito, y el movimiento está tomando forma y consistencia, la verdad es que hace falta, pues las agresiones externas nos matan fÃsicamente, las agresiones internas, las que enfrentamos en nuestros medios, nos matan poco a poco, como un cáncer. Â
Desde una nota embragada, hasta el cambio de fuente porque “alguien†se incomodó por nuestra actitud; es indignante que haya medios que despidan reporteros, redactores y a sus directivos no los toquen. Hay que hablar también de la violencia institucional, de los vetos hacia los medios crÃticos.
En fin, hay mucho por hacer y, por lo visto, hay quien tenga ganas de hacerlo. Hasta la vitoria…

























