ESCRITORIO DEL EDITOR.
De los 7, sólo PRI y PAN generan opiniones positivas. El tricolor encabeza preferencias con el 38 por ciento.
Curiosamente y contra sensu; pese a los yerros de la administración calderonista por el abandono de los programas del plan nacional de desarrollo, particularmente la ausencia de inversiones en infraestructura y no sólo la creación de empleos – el más mediático lema de campaña del presidente panista en la campaña electoral del 2006: “El presidente del empleo†– y la angustiante y agobiante inseguridad pública, las equivocaciones de las partidas militares, que ayer el domingo 5 de septiembre tirotearon de nuevo, sin razón lógica, a civiles, en una carretera de Nuevo León, Les dispararon por no acatar orden de ‘alto’ (dijeron, aunque los sobrevivientes atestiguaron que no fue un retén sino un convoy); mataron al pana y al hijo; hirieron a 5 personas más, cuando estos regresaban de una fiesta; las masacres de indocumentados perpetradas por presuntos sicarios de las bandas del crimen organizado y el narcotráfico; el desbordado incremento de los secuestros, que crecieron 317% en seis meses de 2010 .- se registran 3.72 denuncias diarias, según investigación de la Cámara de Diputados-; y más del 50% de las vÃctimas tiene entre cero y 30 años. Edomex y DF, entre los estados con más incidencia -, entre otras malaventuranzas, y con una economÃa que sólo crece para la clase dominante, pero que mantiene en la exclusión a más del 90 por ciento de los más de 120 millones de personas que sobreviven en ese México bárbaro (Jhon Kenneth Turner), según la más reciente encuesta de Consulta Mitofsky, el panismo dejó su tendencia negativa y ha experimentado un repunte, situación que no se observa ni en el PRI ni el PRD.
El partido más rechazado sigue siendo el de la Revolución Democrática (él se lo buscó por permitir que la extrema derecha le haya expropiado la nomenclatura y por sus alianzas con la ultra en las más recientes elecciones intermedias) con el 37%, pero ahora seguido muy de cerca por los dos partidos con los que ha formado la coalición DIA; es decir, el Partido del Trabajo (35%) y el Partido Convergencia (35%). Los gremios partidarios que se apropian la posición de “izquierdaâ€, hoy por hoy, están en la olla y van de mal en peor, desde que ascendió a la cúpula del PRD el grupo más nefasto entre las nefastas tribus perredistas: “Los Chuchosâ€, que igual hacen transas con dios y con el diablo, y no tienen ningún empacho, ya no transar en lo oscurito con un gobierno que formalmente reconocen como ilegÃtimo, sino en apoyarlo en todo lo que a ellos les conviene. Y, por consiguiente, arrastran a la debacle a partidos como el del Trabajo y Convergencia, aunque el primero tiene posibilidades de repuntar en los próximos meses debido a su alianza del aún más vivo que nunca, Andrés Manuel López Obrador, a quien los panistas y priÃstas quisieran ver muerto, pero que aún llena a rebalsar la plancha de la Plaza de la Constitución – el popular Zócalo de ciudad de México –de sus miles de seguidores, particularmente de las clases medias “leÃdas y escrebidas†y la pobretada, esa que no tiene nada que perder porque nació perdida de todo, y quién sabe cómo sobrevive en un paÃs en el que el egoÃsmo es la filosofÃa de vida y la expropiación de la fuerza de trabajo es la praxis sacrosanta de las clases dominantes, apuntaladas por un fantasioso, inexistente “Estadoâ€, que es confusamente confundido por cándidos alumnos de las fantasiosas Ciencias PolÃticas, con el “gobierno y todos sus poderesâ€, otro ente inexistente y por tanto que no puede asumir sus responsabilidades, y considerarse empleado de quienes lo eligieron en las urnas y le pagan los pingües emolumentos con los que se enriquecen como un campo de caracoles en un amplio sótano.
Pues si que la tienen difÃcil los “izquierdistasâ€. La imagen de 5 de los 7 partidos nacionales es negativa. Solamente el PRI y el PAN generan una proporción de opiniones positivas mayor a la proporción de sus negativas. Pero, ojo. Y esto no quiere decir que asà cerrarán las cosas cuando arranque el proceso electoral de 2012: El otrora partidazo, la aplanadadora, el partido de la “dictadura perfecta†(Mario Vargas Llosa), el Partido Revolucionario Institucional, mejor conocido como PRI o el tricolor, sigue encabezando las preferencias con el 38% de los ciudadanos inclinándose hacia ese instituto polÃtico y prácticamente sin variaciones importantes a lo largo de 2010 (ojo:
Enrique Peña Nieto, quien está en franca campaña por el voto ciudadano para el 2012), seguido por el partido del presidente Felipe Calderón Hinojosa (quien ya comenzó a curarse en salud, al decir que no importa quién gane dentro de dos años, sino cómo gane), el PAN (el conservador, aznarista, uribista, Partido de Acción Nacional, fundado por el maestro Manuel Gómez MorÃn, quien decepcionado llegó a calificar a los cuadros dirigentes del partido que fundó de “meones de agua benditaâ€), que – de acuerdo con la encuesta de Mitofsky – logra subir 3 puntos porcentuales en el trimestre, de 17% a 20%, y aparece en tercer lugar (ya no hay otro más abajo) el PRD con el 10%. Pero más de la mitad de los ciudadanos “independientes†hoy no declaran preferencia por ningún partido. Resulta interesante que el 28% de los ciudadanos digan que les gustarÃa que Peña Nieto fuera el próximo presidente de México; el siguiente nombre en aparecer es Andrés Manuel López Obrador con el 8% de las respuestas y después Santiago Creel (4%), Marcelo Ebrard (3%) y Fidel Herrera (2%).
En el caso de los priistas, sigue apareciendo el gobernador del Estado de México Enrique Peña Nieto con las preferencias de 7 de cada 10 simpatizantes de su partido. Entre los ciudadanos identificados con el PRD, las preferencias favorecen claramente al ex candidato presidencial en 2006, Andrés Manuel López Obrador, que incrementa ligeramente su ventaja sobre Marcelo Ebrard, que es quien lo sigue. Pero el gobernador del estado de México, que está realmente desatado propagándose en los medios de publicidad y propaganda y en las redes sociales de la intenet, lleva ventaja al obtener el 51% de las preferencias por el 16% del perredista y 15% del panista. Ojo: López Obrador llevaba una enorme ventaja, de alrededor de 10 puntos en las encuestas, momentos antes de las elecciones de 2006 y a la mera hora “perdió†por media nariz ante Felipe Calderón Hinojosa.
























