Excava el pozo antes de que tengas sed Proverbio Chino
En el mensaje que dirigió a la nación con motivo de su IV Informe de gobierno, el presidente Felipe Calderón reconoció que en materia de seguridad pública y educación los resultados son insatisfactorios. Hace unos dÃas, a través de una casa encuestadora, se nos dio a conocer que precisamente la inseguridad se ubica como el principal problema del paÃs en la mente del 48% de la población.
Está más que claro que la sensación de inseguridad que prevalece ha estado supeditada a la violencia relacionada con la delincuencia organizada, tanto en el ámbito del combate que en su contra ha emprendido la autoridad como la generada en la lucha que por el control de espacios libran los diferentes cárteles.
Por diversas razones la estrategia emprendida por el gobierno federal para dar la batalla a este grave problema ha sido cuestionada. Me da la impresión que en muchos de los casos este juicio obedece, erróneamente, a la creencia de que si la autoridad no ataca a los delincuentes la violencia desplegada por estos se reducirÃa significativamente.Â
De este modo, efectivamente disminuirÃa básicamente la violencia que llega a rodear los operativos en que militares o policÃas buscan detener o aprehender a los criminales, pero continuarÃa o aumentarÃa la violencia provocada por otras cuestiones inherentes a su actividad -que son mayores en número y en gravedad- como es, por ejemplo, la provocada por los ajustes de cuentas, ya sea por el incumplimiento de acuerdos entre ellos mismos o por la negativa de alguna autoridad a seguir sus mandatos. Además seguramente aumentarÃan los secuestros, las extorsiones asà como la distribución y consumo de estupefacientes.
Con sensatez, y yo dirÃa hasta con cierta humildad, el gobierno federal abrió en semanas recientes un espacio de diálogo con los diversos sectores de la sociedad civil, incluidos los partidos polÃticos con el objeto de recoger crÃticas y propuestas con el objeto de mejorar los resultados que se han tenido en materia de seguridad pública y combate a la delincuencia organizada. En estos encuentros hubo de todo, desde quienes solo lo aprovecharon para descalificar polÃticamente a la presidencia de la república sin hacer ninguna propuesta o menos asumir algún compromiso propio para contribuir a la solución de este problema. También hubo quienes desde la academia o desde alguna organización civil hicieron aportaciones propositivas.
El esfuerzo y lo conseguido por el gobierno del presidente Calderón en esta materia no son bastantes, sin embargo el tamaño del problema los opaca y hace que se reconozcan con justicia insuficientes, sin embargo no sobra resaltar lo conseguido entre el 1 de septiembre de 2009 y el 31 de agosto de este año, con motivo del IV Informe de gobierno, de modo que con base en datos concretos se puedan hacer estimaciones más serenas y objetivas, sobre todo aquellos que mucho critican y poco se comprometen como ciudadanos o lo que es peor, quienes como gobernantes desde lo local, ya sea en sus estados o en sus municipios, hacen muy poco, sin dejar de reconocer que también están aquellos a los que les ha costado la vida enfrentar honestamente a los maleantes.
En este lapso de tiempo se detuvieron a 34 mil 515 personas como presuntos involucrados en actividades de narcotráfico. Superando con mucho el pasado, entre enero y junio de este año se dictaron 13 mil 70 sentencias condenatorias (en materia federal) de un total de 22 mil 951 averiguaciones previas consignadas en el mismo periodo. Esto equivale a que el 60% de averiguaciones consignadas al Poder Judicial contaron con sentencia, proporción no vista anteriormente.
Se aseguraron en los últimos doce meses poco más de 34 mil armas, aproximadamente 2 millones 700 mil municiones, más de 2,500 granadas, unos 72 millones de dólares y 133 millones de pesos, alrededor de 12 mil vehÃculos terrestres, 60 marÃtimos y 76 aéreos.
En el mismo lapso de tiempo se decomisaron 2,384 toneladas de marihuana, poco más de 9 toneladas de cocaÃna, alrededor de 14 toneladas de metanfetaminas, casi 6 toneladas de efedrina, 8 de pseudoefedrina y una y media de goma de opio. Estos aseguramientos una vez procesados alcanzarÃan para unas 1,500 dosis por cada joven mexicano de entre 15 y 29 años de edad, o sea unos 12 mil millones de ellas, lo que representó además una pérdida para los cárteles de aproximadamente 2,500 millones de dólares.
Durante esta administración federal, como nunca antes, se ha logrado detener a importantes lÃderes de diferentes cárteles como son, por ejemplo: Oscar Orlando Nava “El Loboâ€, Carlos Beltrán Leyva, Carlos GarcÃa Simental “El Teo†y su hermano José Manuel “El ChiquilÃnâ€, Arturo Beltrán Leyva “El Jefe de Jefesâ€, Nacho Coronel y, hace apenas unos dÃas Edgar Valdez Villarreal “La Barbieâ€.
A dos años de la firma del Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad se han evaluado más de 34 mil elementos federales; se han establecido 38 Centros de Evaluación y Confianza; se ha modernizado con tecnologÃa de punta la infraestructura para revisión aduanera y se está integrando el Registro Nacional de TelefonÃa Móvil.
Entre las medidas preventivas el gobierno federal ha invertido significativamente en el programa Rescate de Espacios Públicos, logrando habilitar en este 2010 unos 620 espacios que sumados a los de años anteriores dan un total, hasta ahora en 4 años, de 3 mil 320. Se ha reforzado el programa Escuela Segura al ampliar la cobertura de 150 a 391 municipios participantes en las 32 entidades federativas, protegiendo a unos 7 millones de estudiantes.
AsÃ, podrÃamos seguir enumerando acciones y resultados que con la firme convicción de mejorar la seguridad pública ha forjado el gobierno federal, pero para finalizar esta participación, cabe destacar, tanto la implementación de medidas para regularizar la entrada de dólares en efectivo como las iniciativas de reforma legal, que cierran el paso a la circulación de dinero proveniente de actividades ilÃcitas.
Quienes, en este ámbito, critican severamente al gobierno federal deberÃan al menos ampliar su juicio a los otros órdenes de gobierno -estatales y municipales-, a los otros Poderes -Judicial y Legislativo- y también, en lo que corresponde, a la propia sociedad. Todos tenemos algo que hacer. Todos, gobierno y ciudadanÃa, hemos dejado de hacer algo para que la situación respecto a la seguridad pública haya alcanzado el deterioro, que, igualmente, todos padecemos, todos, hasta la propia delincuencia.























