Al principio de la administración del entonces presidente Vicente Fox, Arturo Damm Arnal acuñó en el paquete fiscal de entonces, el término de “Frankensteinâ€, a dichas reformas que indirectamente son de carácter económico.
Con la entrega del paquete económico del ejercicio 2011, inicia el estira y afloja entre el gobierno federal y los legisladores en la búsqueda de acuerdos para determinar de dónde deben salir los ingresos y en qué rubros se repartirá el gasto.
Los legisladores tienen de aquà hasta mediados de diciembre para definir el presupuesto de la Federación y la Ley de Ingresos para el próximo año. Las circunstancias de la discusión de dicho paquete de reformas demandan seriedad para abordar abiertamente lo que implica.
Debemos evitar que la economÃa continúe estancada y existen temas fiscales que urgen resolverse. Y sobre todo evitar que el presupuesto favorezca electoralmente a algún interés particular o que sea propaganda polÃtica disfrazada.
De entrada, lo primero que se pide es que se elimine el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU): el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) propone unir el Impuesto Sobre la Renta (ISR) y el IETU en un solo gravamen que tase la utilidad de las empresas y que no confisque el flujo de efectivo, ni las ventas.
Por su parte, el Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) y el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), proponen eliminar el IETU, reducir el ISR de 30 a 28 por ciento y generalizar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a 16 por ciento, según los organismos eso incrementarÃa la recaudación del paÃs hasta en 18 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB).
Y es que tras dos años de su aprobación, el IETU no pasó la prueba, ya que no cumplió con las expectativas para lo que fue creado, las metas de recaudación del nuevo gravamen de control que fue aprobado en sustitución del Impuesto al Activo, no se lograron.
Además del IMCP y el IMEF, la Academia de Estudios Fiscales, la Barra Mexicana Colegio de Abogados, y la International Fiscal Association consideraron en su propuesta de reforma fiscal que ya no debe existir el IETU. Consideraron que el impuesto es más agresivo y menos complementario al ISR, todo lo contrario a lo que se pretendió en principio. Los especialistas proponen que lugar del IETU se establezca un impuesto mÃnimo de fácil cálculo como el que opera en Estados Unidos.
Por otro lado, se establece la discusión del IVA en la que los especialistas y algunos empresarios proponen que el impuesto sea generalizado en la totalidad de los productos o servicios, algo que estoy seguro no prosperará.
Sin embargo, hay voces populistas que solicitan bajar la tasa del IVA en un punto porcentual: “Que por lo menos baje (de 16) a 15 por ciento y (de 11) a 10 por ciento en la frontera, dado que la emergencia económica que motivó su alza ya pasó, a tal grado que el gobierno nos anuncia recuperaciónâ€, sentenció el presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados, el priÃsta Luis Videgaray.
Tampoco es aplicable porque implica que el gobierno deje de percibir 30 mil millones de pesos, poniendo en riesgo las finanzas públicas, además de incrementar el endeudamiento o el déficit.
Entre tanto sólo queda preguntarnos: ¿Cuándo dejaremos de tener ‘Frankensteins’ fiscales?
Es periodista radiofónico y contador público. Twitter: @delatorrecuevas.
























