ESCRITORIO DEL EDITOR.

Es incuestionable el hecho de que la sucesión presidencial ha comenzado, la reforma electoral hecha en el Estado de México mejor conocida ya como la “Ley Peña Nieto” no es más que una sola prueba de ello.

El temor a perder la elección próxima en dicha entidad por parte del Partido Revolucionario Institucional no es más que evidente, razón por la que con dicha reforma se pretende acotar a sus adversarios políticos actuales, al prohibir la figura de las candidaturas comunes.

El presidente del Partido de la Revolución Democrática ya esta mañana amenazó con esperar la publicación de dichas normas electorales para entonces preparar la defensa jurídica ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Por su parte el presidente del Partido Verde Ecologista, se pronuncia porque el ordenamiento no es contrario a principio jurídico alguno.
Mientras que el representante del Partido Acción Nacional, por cierto un michoacano, Everardo Rojas, manifiesta que esa Ley tiene dedicatoria ante la posibilidad de que panistas y perredistas se alíen para los comicios de julio próximo en la entidad mexiquense.

El asunto que incomoda a los panistas y perredistas, es que de llevar a cabo una coalición total, mermaría el tamaño de los spots y prerrogativas, mientras que de llevarse solo una coalición parcial en el caso de ayuntamientos y diputados las prerrogativas se recibirían tal como les corresponden.

Es propiamente todo una razón de negocios finalmente y nunca la de buscar la representación popular, volvemos al tema de siempre: el poder por el poder.

Esta mañana en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, se armo una gresca, cuando los diputados de filiación panista colocaban pancartas desacreditando dicha reforma electoral, mientras que los priistas se dedicaban a su vez a quitarlas.
Los banquiazules se disculparon, mientras que los tricolores no lo hicieron, levantándose la sesión por tal incidente. La carrera hacia la presidencia de la república ha comenzado.

Por otro lado, esta el caso del jefe del gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, con evidentes intereses hacia la residencia oficial de los pinos, éste día al rendir su informe, precisamente fue el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto quién sufrió una gran rechifla derivada por la reforma electoral aludida.

 Pero no perdamos de vista que acción nacional también tiene su ley “Peña Nieto”, ya que un mes después de la elección del 5 de julio del año 2009, la fracción del Partido Acción Nacional en el Congreso de Guanajuato propuso la reforma del artículo 17 de su Constitución para derogar la figura de las candidaturas comunes, dejando a salvo, como en el Estado de México, el derecho de los partidos a coaligarse.
Así que, ¿por qué tantos gritos y sombrerazos si al final de cuentas son iguales?.