SIGNOS Y SEÑALES
-Porque se han endeudado
-Se tendrá que pagar
-Si hay salidas
El Secretario de Hacienda advirtió del riesgo de la deuda de las entidades federativas, la cual se incrementó en una tercera parte de 2008 a Junio de 2010, lo cual por supuesto que es un riesgo para la estabilidad financiera de los estados, ya que por bien negociada que este, tiene un costo, y se tiene que pagar algún dÃa.
El incremento de 2008 a junio de 2010 es de 66.7 mil millones de pesos, cerca de 59.1 mil millones sólo en 2009, que incluyen los 19 mil millones que la propia SecretarÃa recomendó e instrumento para lo que llamaron “potenciar el FEIEFâ€, con el fin de compensar una parte de la caÃda de las participaciones en 2009. Año en que las participaciones cayeron 54 mil millones de pesos, compensándose en parte con el FEIEF y con ese préstamo. Perdieron además los 25 mil millones en promedio de los excedentes petroleros (FIES) que recibieron hasta 2008.
A más detalle, la deuda en 2008 era de 203 mil millones de pesos, y a junio 2010 es de 269.8 mil millones (2.7% del PIB). Al incremento de 2009, se suman en la mitad de 2010, 7.6 mil millones. En 2006 debÃan 160 mil millones, lo que da en 3 años y medio del actual Gobierno Federal, un incremento de 109.7 millones de pesos. Pero falta, ya que hay que sumar otras obligaciones financieras de largo plazo, concretamente los compromisos derivados de los proyectos de Prestación de Servicios (PPS): de lo informado a Hacienda, en 2008 y 2009, ascienden a 25. 8 mil millones, más lo que sabemos de Oaxaca, otros 1 900 millones que no están registrados –no es obligatorio-, sumando asà cerca de 28 mil millones que sumados a los 270 mil de deuda bancaria y bursátil, nos da aproximadamente 300 mil millones de obligaciones financieras. Cerca de 80 % adicional, respecto a las obligaciones pendientes a fines de 2006. Además generalmente no registran los préstamos de corto plazo.
Tiene razón Ernesto Cordero, debemos prender focos amarillos y poner lÃmites, aunque haya razones para ese sobreendeudamiento.
Se informó que las Participaciones pagadas a septiembre están 9 % arriba del mismo periodo del año anterior (2009), esto es 23.8 mil millones de pesos más, 0.85 % respecto de lo estimado.
Como se trata de un promedio, algunas ya están por debajo de lo estimado: Hidalgo, Chihuahua, Quintana Roo, Sinaloa y Sonora- Aunque otras por encima de lo programado: Campeche (3.5%), Tabasco (2.9 %), Chiapas (2.6 %).
Pero eso no significa que hayamos resuelto los problemas fiscales de las entidades federativas, ya que respecto a 2008 las participaciones pagadas a septiembre son 11.5 % menores al mismo periodo de ese año, siendo las reducciones más altas las de Hidalgo, DF, Michoacán, Querétaro, Oaxaca, Sonora, Guerrero, Aguascalientes y Chihuahua.
Hay que considerar que en 2010 y 2011, no habrá excedentes petroleros como en 2008, los 24 mil del FEIEF de 2009 fueron producto de ahorros y prácticamente se acabaron ese año. Pero recordemos que sólo reciben las entidades el 17 % de la recaudación de los impuestos federales concurrentes que han cedido al Gobierno Federal, que la mayorÃa no tiene literalmente recursos para los pari passus, como en el FONDEN, lo que implica que se pierda el acceso a recursos federales importantes. Por eso se han endeudado y recurrido a mecanismos como los de los PPS, que se tienen que pagar.
Salidas hay, como revisar el porcentaje participable y/o regresarles potestades con potencial recaudatorio importante, como lo han venido solicitando, hoy sólo recaudan impuestos sobre nóminas, anuncios, carros viejos, hospedaje.
Por eso están en contra de bajar el IVA, en lo cual considero tienen razón, los Secretarios de Finanzas encabezados por Humberto Suárez López, con el apoyo de Oscar Almaraz, pero también se deben oponer a eliminar tenencia anticipadamente, sin antes negociar la compensación de los recursos que se pierden, cuyo impacto equivale a bajar más de dos puntos el IVA. Al tratarse de una decisión federal, se les debe de compensar como cuando se redujo el sexenio pasado el ISAN, o caer en el juego, como ya han caÃdo siete estados, de darle la vuelta a los ciudadanos creando un impuesto estatal para autos nuevos, porque al final es lo mismo, pero con menor potencial recaudatorio y con un costo polÃtico que no deberÃan asumir.
*Consultor en temas de Hacienda Pública. Ex Presidente del Colegio Nacional de Economistas.    ([email protected])























