UNA DE VAQUEROZ

Frivolidad. No es posible que mientras 550 familias michoacanas viven un infierno al no tener noticias del paradero de sus familiares, la secretaria federal de Turismo, una tal Gloria Guevara Manzo, salga a los medios con lastimosas declaraciones sobre el perfil de los últimos desaparecidos en Veracruz y Acapulco, que se sepa, ¿desde cuándo hay un perfil específico para turistear?

El domingo por la mañana se verificó una marcha en la principal avenida de Morelia, pidiendo piedad a los secuestradores y apoyo a las autoridades de los estados en que desaparecieron los michoacanos, por declaraciones vertidas en los medios electrónicos se desprende que el gobierno estatal ha estado a la altura y coadyuva en las pesquisas.
 Falta que los gobiernos de Guerrero, Veracruz y otros se pongan de acuerdo en integrar las averiguaciones previas correspondientes y se dediquen a dar con nuestros paisanos, pero nadie dice esta boca es mía, ni el gobierno federal que pregona unificar el mando de la policía en un solo ente.

 Y es que una cosa es cierta: cuando razonamos sobre la fragilidad de nuestra propia existencia llegamos a considerar todos los factores, más cuando un fenómeno de este tipo nos pega en la propia familia. Es un hecho que no vamos en la dirección correcta en cuanto al tema de seguridad pública.

 ¿Sí o no? Bastante confusión causan hacia adentro y hacia fuera del PRD las declaraciones de sus integrantes distinguidos sobre el tema de las alianzas electorales. La dirigencia nacional encabezada por Jesús Ortega dice; sí vamos juntos y los líderes morales y legítimos militantes dicen: no, es antinatural e inmoral ir con un partido de derecha. O ideológicamente opuesto.
 Y no es para menos, pues Ortega y su corriente al interior del PRD han demostrado que sirven a todo el mundo, menos a los perredistas y en su afán de cerrarle el paso a Enrique Peña Nieto lo han robustecido. Yo me pregunto si al inscribir en el IFE su plataforma ideológica no caen en contradicciones y aberraciones, claro, más allá de lo legal, pues la experiencia me dice que si juntamos izquierda y derecha se escucha un aplauso: clap.

 Cristóbal los pare, y uno los suporta. Y es que a pesar de sus ingratos esfuerzos de mantenerse vigente, el otrora hombre fuerte del PRD, Cristóbal Arias Solís, no prende ni a golpe de comiditas. Pero aquellos que fueran sus carga maletas y abre puertas pujan con fuerza para abrirse un espacio en la contienda por la gubernatura de Michoacán.
 El caso más sonado es el de Antonio Soto, quien no duda en írsele encima a su dirigente estatal con tal de aparecer en los medios de a gorra, mucho se parece al extraviado de Uruapan, un tal Uriel López, que para no mostrar su merma política prefieren la escaramuza y el golpeteo al no tener trabajo político. Estos son los gallos perfilados, dicen.
 Otro que pretende colarse para buscar la presidencia municipal de Morelia es el Alberto Fujimori michoacano, uno que le dicen Manuel Anguiano Cabrera, quien fuera secretario de educación en el sexenio lazarista, sin embargo, es más tristemente recordado por ser el tesorero de Samuel Maldonado Bautista, en aquellos años en que la recaudación del OOAPAS se perdiera en Casa Fabián.

 Anguiano Cabrera no trabaja, hasta donde sabemos, pues no alcanzó notaría como algunos de su equipo que saquearon al erario impunemente, es un júnior en la tercera edad que gasta el tiempo haciendo política de nalga aplastada en los cafés de Morelia, así, sin ingresos comprobables, es, dice e´l mismo, serio aspirante a la alcaldía capitalina.
 Regresó echando lumbre, Genaro Guizar Valencia retomó el trabajo edilicio luego de forzadas vacaciones por Nayarit y luego en Morelia con mucho ánimo y ganas de sacar adelante la encomienda que la gente de Apatzingán le otorgó en las urnas. Anda como puede jalando recursos por aquí y por allá para concretar los programas que le permitan a esta región terracalenteña detonar como un polo de desarrollo.

 Ganas trae, no queda duda, sin embargo se sabe que hay cierto tamiz que le impide despegar, pues tal vez de su gestión anterior como diputado local causó algún estrago en la tesorería estatal, pues los recursos no fluyen como regularmente lo hacen al resto de los demás municipios, a la mejor hay alguien que le está cobrando las facturas atrasadas. Con la visita del Felipillo a Apatzingán el próximo 22 será el centro de atención, a ver si así le echan un pial.

El duelo.
 Me recomendaron un portal en internet para bajar chistes, pues a mucha gente le gusta leer el duelo por lo mismo, sin embargo, el que esto teclea prefiere que sean ustedes los que determinen qué publico, los puntos de contacto son:

[email protected] y [email protected]

BORRACHO PERO CULTO

Un político, que estaba en plena campaña, llegó a un pueblo del  interior, se paró sobre un cajón e inició su discurso:
-¡Compatriotas, compañeros, amigos! Nos encontramos aquí convocados,  reunidos o arrejuntados, para debatir, tratar o discutir un tópico,  tema o asunto trascendente, importante o de vida o muerte. El tópico, tema o asunto que hoy nos convoca, reúne o arrejunta, es  mi postulación, aspiración o candidatura a la Intendencia de este municipio.
De pronto una persona del público interrumpe, pide la palabra y le pregunta al candidato:
– ¿Por qué utiliza usted tres palabras para decir lo mismo?

– Pues mire, caballero: la primera palabra es para las personas con un  nivel cultural muy alto, como poetas, escritores, filósofos, etc. La segunda es para personas con un nivel cultural medio, como usted y la mayoría de los que están aquí hoy. Y la tercer palabra es para las  personas que tienen un nivel cultural bajo como por ejemplo, ese borracho que está allí, tirado en la esquina.

De inmediato, el borracho, se levanta y le dice: – Postulante, aspirante o candidato… ¡hic! El hecho, circunstancia o razón de que me encuentre en un estado etílico,  borracho o hasta el culo… hic! no implica, significa, o quiere decir,  que mi nivel cultural sea ínfimo, bajo o jodido… ¡hic!. Y con todo el respeto, estima o cariño que usted se merece ¡hic!, puede ir  agrupando, reuniendo o arrejuntando… ¡hic!, sus bártulos, efectos o cachivaches… ¡hic! y encaminarse, dirigirse o irse, derechito a perjudicar, molestar o chingar  a su progenitora, a la autora de sus días, o ¡¡¡¡¡a su puta madre!!!!!