ESCRITORIO DEL EDITOR.
Después de diversos desplantes y pronunciamientos mediáticos de los partidos polÃticos, por fin se aprobó en la Cámara de Diputados, la Ley de Ingresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2011, la cual se remite a la de Senadores, en la que seguramente se aprobara a mas tardar el dÃa 30 de este mes, sin modificación alguna.
A diferencia de la propuesta del Ejecutivo, la ley aprobada, contempla “ingresos adicionales†de 60 mil millones de pesos con impuestos como el de los cigarrillos y a las bebidas energéticas, las expectativas de crecimiento y la modificación, a la alza, del precio estimado del barril de petróleo que se ubicará para el 2011 en 65 dólares, mientras que el proyecto del Gobierno sugerÃa 63 dólares.
El aumento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en 5 pesos adicionales a los dos pesos ya aprobados para aplicar ambos aumentos a partir del 2011 a cada cajetilla de cigarros, lo que trajo la inmediata reacción de la industria tabacalera ya que las dos compañÃas lÃderes en el mercado de cigarros en México, la Phillip Morris (PM) y la British American Tobacco (BAT), informaron que debido a este incremento en el (IEPS) que aprobaron, ambas empresas retirarán sus inversiones por falta de certidumbre jurÃdica.
El Secretario de Salud consideró insuficiente el nuevo cargo a la cajetilla de cigarros porque habÃa solicitado que fuera de diez pesos, que implicarÃa alrededor de 25 mil millones de pesos de ingresos por impuestos.
“Explicó que el sector salud, en conjunto, gasta alrededor de 43 a 45 mil millones de pesos en atención a la salud de los fumadoresâ€.
Dijo además que “ahora el Estado recibe 23 mil millones de pesos en impuestos al tabaco, con siete pesos para dos mil 500 millones de cajetillas estarÃamos hablando de otros 15 mil millones serán 38 mil millones”, detalló.
Asimismo, los diputados decidieron gravar con un 25% el precio final de las bebidas energéticas, lo que afectará a marcas como Red Bull y Boost, debido a que se consideran dañinas para la salud cuando se mezclan con bebidas alcohólicas.
Los legisladores modificaron el proyecto original del Ejecutivo y ubicaron el precio del barril de petróleo en 65.4 dólares en lugar de los 63 dólares propuestos. Cambiaron también la estimación de crecimiento del 4.5% a 4.8% para el 2010 y de 3.8% a 3.9% para el 2011.
Resultan sorprendentes estos cambios si tomamos en cuenta la argumentación del Ejecutivo Federal para sustentar su propuesta contenida en la iniciativa de la Ley de Ingresos de la Federación 2011, que expuso en los Criterios Generales de PolÃtica Económica, respecto del precio del barril de petróleo crudo:
“La estimación del precio del petróleo de acuerdo al procedimiento establecido en la LFPRH (Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria) es idónea para presupuestar en un entorno de incertidumbre como el actual y establece con claridad los elementos que deben considerarse para el cálculo de esta variable, dotándola además de transparencia en el método de estimación.â€
“En su diseño, la fórmula incorpora toda la información disponible en los mercados para obtener una definición objetiva de esta variable y permite que se presupueste con una perspectiva de mediano plazo, por lo que se minimiza el impacto sobre el presupuesto de las variaciones de corto plazo del precio del crudo, las cuales tienen una alta probabilidad
de ocurrencia en el futuro cercano debido a la situación económica internacionalâ€.
Es asà como, “obtener†mas ingresos en base a que los diputados modifiquen la estimación del precio del petróleo es una aventura pues están generando que de automático esos “recursos adicionales†sean etiquetados en el Presupuesto de Egresos de la Federación creando solo una expectativa con una baja posibilidad de ocurrencia.
En el 2009, para evitar riesgos de pérdida de recursos, se contrato un mecanismo de protección del precio y funciono adecuadamente pues, según informo el entonces Secretario de Hacienda AgustÃn Carstens, que el costo de la prima pagada por 1,500 millones de dólares permitió obtener 5 mil millones de dólares derivados de asegurar el precio a 70 dólares por barril. Este programa de protección aplicado en 2009 fue premiado en Nueva York por las grandes entidades financieras implicadas en la operación: Barclays Bank, Morgan Stanley, Deutsche Bank y Goldman Sachs.
La solución es cuestionable, los diputados suben la estimación del precio y luego tenemos que contratar un mecanismo de aseguramiento de tal precio que tiene un alto costo en dólares.
Por cierto, nos deben la información de cuanto pagaron por el aseguramiento del precio del 2010 y que resultados se han obtenido.
























