POR LA ESPIRAL
-Banorte e Ixe ¿fusión correcta?
-Pros y contras de una absorción

No todas las fusiones o adquisiciones son positivas, una empresa siempre debe evaluar los pros y contras de una decisión que supone un riesgo para sus accionistas y clientes, Banorte debe hacer lo propio en el caso de su fusión con Ixe.

Si algo debemos aprender de la grave crisis de 2009 cuyos efectos nocivos llegaron a ser comparados con los de 1929 es que el tamaño no importa sino el cuidado de la administración, el nivel de riesgos adquiridos y el balance entre la solvencia y la liquidez en el corto, mediano y largo plazo.

Muchos países pagaron las consecuencias del efecto boomerang de la crisis subprime, quedaron al descubierto problemas de deuda, déficit público y cuenta corriente.

Las empresas también sufrieron una sacudida mayúscula en la medida en que el capitalismo cobró los excesos llevados a cabo desde la década de los noventa con fusiones voraces, compras fuera de toda proporción, operaciones ocultas y maquillaje de datos contables para esconder pérdidas producto de esas malas decisiones financieras.

Si como seres humanos no aprendemos de la moraleja de la magna crisis de los albores del siglo XXI seremos entonces vulnerables en cualquier momento.

A COLACIÓN

Hay errores empresariales que se pagan muy caro como llevar a cabo una expansión innecesaria, hacer una compra inapropiada o una fusión que terminará ocasionando más problemas que beneficios.

En los últimos años dediqué diversas columnas a analizar el caso de Vitro, la vidriera regiomontana una de las empresas con raigambre en el país, destacada translatina con diversas decisiones fuera de las fronteras.

En alguno de los artículos de hace 4 o 5 años analicé su situación financiera con base a diversos estados de resultados, escribí entonces en POR LA ESPIRAL que Vitro estaba incurriendo en riesgos y que había que ponerle atención al manejo de su deuda.

Por supuesto me contactaron de Vitro, querían conocerme, pero en ese entonces yo vivía en San Miguel de Allende, sugerí una llamada telefónica.

Recuerdo que sucedió la comunicación vía telefónica con la tesitura de convencerme de mi equivocada apreciación como economista al respecto del manejo financiero de Vitro.

El tiempo desafortunadamente me dio la razón: no únicamente dejaron de cotizar en la Bolsa de Nueva York, también en la Bolsa Mexicana de Valores (apenas la semana pasada regresaron al parqué bursátil) y anunciaron una reestructuración financiera con una posible venta de acciones a la empresa Fintech Investment LTD.

Ahora es Banorte, el banco propiedad del Grupo Financiero Mercantil del Norte, de Roberto González Barrera con una historia de empresario ligado a los insumos alimenticios propiamente la harina de maíz Maseca disponible en casi todo el mundo, incluyendo China.

Muy bien una cosa son las tortillas otra muy distinta los activos financieros, la captación de recursos del público ahorrador, su colocación, el ofrecer niveles de crédito y apalancamiento, la naturaleza es muy distinta.

Desde la privatización y extranjerización posterior del sistema financiero sabemos de la poderosa presencia -dominante- de los bancos foráneos.

Aunque en el sistema financiero encontramos distintos bancos mexicanos de nicho, algunos bien posicionados como Banorte e Inbursa.

Banorte cubre todo el espectro de crédito desde el consumo, tarjetas de crédito, hipotecario, empresarial, entidades financieras y entidades gubernamentales; etc.

En los últimos años, la empresa también regiomontana, ha dado una competencia interesante al español Banco Santander Central Hispano (BSCH) colocado en tercer sitio en diversos rubros pero no siempre más eficiente ni con mejor cobertura que Banorte.

El hecho es que resulta sorprendente que Banorte quiera fusionarse con Ixe, un banco pequeño muy de nicho, no sé qué tanto realmente valga la pena absorber los riesgos por quedarse con 158 sucursales de Ixe y velar por la nómina de 3 mil 167 empleados que se agregarían a los 13 mil 371 de Banorte.

Debe considerarse que al manejo y administración de la cartera de crédito total de Banorte, una parte en situación irrecuperable 832.3 millones de pesos (boletín estadístico CNBV junio de 2010) , se añadirán presiones derivadas de la fusión con Ixey tendrán entonces que comprometerse, vigilar y respaldar la cartera crediticia de este banco y absorber sus pérdidas y créditos irrecuperables como son 179.5 millones de pesos.

Los directivos de Banorte están más seducidos por ganar tamaño que por los riesgos futuros, un banco pequeño puede ser una molestia muy grande.

Para Banorte, considerado un competidor estupendo en el sistema financiero mexicano, valora desbancar a BSCH del tercer sitio por cartera de crédito, activos, sucursales; etc.

Quizá hagan cuentas del número de sucursales: a las 1 mil 102 de Banorte añadirían 167 de Ixe, en total 1 mil 269 sucursales, por supuesto por encima de BSCH con 1 mil 065.

¿Pero todo es por tener más sucursales? ¿Realmente están tan bien posicionadas que vale la pena el riesgo? ¿La fusión es una ganga? ¿La cartera de crédito total es realmente tan atractiva así como el número de clientes?

Me preocupa que Ixe aporte problemas y desequilibrios a la administración de Banorte, entiendo que como toda fusión primero mantendrán balances separados, llevarán a cabo un proceso de reestructuración para evitar duplicidad de áreas y funciones y con el tiempo llegarán a un proceso de consolidación administrativa y financiera.

En Banorte confían que habrá muchas facilidades porque tienen una plataforma parecida pero nunca una empresa es similar a otra, mucho menos un banco.

SERPIENTES Y ESCALERAS

Ojalá que los supervisores de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) lleven a cabo su trabajo y ayuden a Banorte a tomar la mejor decisión por el bien de todos sus clientes y sus cuentas bancarias.

Para los clientes sería terrible tener que absorber la fusión con Ixe mediante incrementos en las comisiones o con sucursales desprovistas de personal porque los despidos son siempre una constante cuando se trata de unificar a dos empresas.

Desde mi punto de vista y si fuera su asesora les diría que lo pensarán muy bien más de dos veces que realicen un estudio de impacto de corto, mediano y largo plazo y analicen en el papel los riesgos y los beneficios. No siempre el tamaño es lo que importa.

P.D. Le invito a que opine del tema en mi blog http//claudialunapalencia.blogspot.com.