“La rendición de cuentas a la sociedad es una obligación de los gobernantes y de los servidores públicos en general. El acceso a la información es un derecho de los ciudadanos”.

De la Federación Estatal de Colonos Urbanos de Yucatán

En estos ultimo tiempos, se habla mucho de la Transparencia de la Información Gubernamental, ya que es uno de los elementos indispensables para que los ciudadanos tengamos confianza en cualquiera de los tres ordenes de gobierno, sin embargo, por lo menos mediáticamente y en los comentarios de los legisladores se le ha dado más importancia a la Transparencia que a la propia “Rendición de Cuentas”, ya que se ha perdido de vista que la primera forma parte de la segunda.

Cabe mencionar que en los últimos años el incremento de la corrupción, la menor eficacia en la prestación de los servicios públicos y el aumento en la inseguridad pública, ha ocasionados que los ciudadanos tengan una mayor desconfianza al Gobierno, situación que motiva una mayor demanda social, sobre la transparencia y la rendición de cuentas, además, se requiere que se sancione a los servidores públicos que no estén cumpliendo lo que las leyes y que la ética les demandan.
En razón a lo anterior, el presente tiene por objeto hacer énfasis sobre la importancia que tiene la “Rendición de Cuentas”, así como, que tratándose de la Transparencia, se vea que se trata de uno de los elementos que forman parte de ese proceso, además de que exista la conciencia que sin rendición de cuentas no puede existir la transparencia y que su calidad depende de la información que se genere y publique.

Con motivo que en todo el país esta cuestionada la transparencia del destino de los recursos federales transferidos a  las Entidades Federativas y Municipios, en el Decreto de Presupuesto de Egresos para el ejercicio 2011 contiene disposiciones para obligarlos a transparentar el uso de esos recursos, situación que fortalecerá las medidas que ya se tienen implantadas o diseñados para que se cumpla con esa obligación, por la necesidad e importancia de que esos niveles de gobierno cumplan con lo dispuesto en la Ley de Contabilidad Gubernamental, así como, con las que tienen con los ciudadanos de rendir cuentas y de transparentarlas.

En ese tenor, se considera imperioso y conveniente presentar la definición del término correspondiente a la Rendición de Cuentas, a fin de que podamos comprenderlo de mejor forma y para exhortar a los funcionarios a fin de que cumplan con esa obligación, la que los ciudadanos ya exigimos.

En ese sentido, tomando en cuenta lo que diversos autores han definido y explicado las cualidades y requisitos que debe tener la información, por lo que   me estoy permitiendo tomar las ideas de varios de ellos y por ser numerosos no se citan.
La rendición de cuentas significa “La obligación de todos los servidores públicos de dar cuentas, explicar y justificar sus actos al público, que es el último depositario de la soberanía en una democracia”.

También se puede señalar lo que para Schedler, en el ámbito político significa la rendición de cuentas ya que dice que es un concepto de dos dimensiones que denota, por un lado, la obligación de los políticos y funcionarios públicos de informar y justificar sus actos (answerability) y, por el otro, la capacidad para imponer sanciones negativas a los funcionarios y representantes que violen ciertas normas de conducta (enforcement).

Como se puede observar continuamos con una definición compleja y que no está alcance de muchos de nosotros, sin embargo, para los ciudadanos es trascendental entender el concepto, sus alcances y sobre todo el contar con ella.
Por lo anterior, se considero importante mencionar que la rendición de cuentas requiere basarse en las cualidades y los requisitos que debe tener la información contable y presupuestal siendo los siguientes:
Utilidad: La información debe ser útil y beneficiosa para lo cual debe satisfacer los requisitos de pertinencia, confiabilidad, comprensibilidad, productividad y oportunidad

Pertinencia o atingencia: La información debe ser apta para satisfacer las necesidades de sus usuarios más comunes, entendiéndose por tales a los proveedores de recursos del ente (acreedores, propietarios de entes con fines de lucro, contribuyentes a entes sin fines de lucro, etc.)

Confiabilidad: La información debe permitir que los usuarios puedan depender de ella al tomar sus decisiones. Para ser confiable, la información debe satisfacer los requisitos de representatividad y verificabilidad
Representatividad o validez: Debe existir una razonable correspondencia entre la información suministrada y los fenómenos que ésta pretende describir. Para que la información pueda considerarse representativa deben satisfacerse los requisitos de integridad, certidumbre, esencialidad, racionalidad, precisión, prudencia y objetividad
Integridad: La información debe incluir todo lo necesario para una representación fidedigna del fenómeno que se pretende describir.

Certidumbre: La información debe elaborarse sobre la base de un conocimiento seguro y claro de los acontecimientos que comunica

Especialidad: La información sobre un fenómeno dado debe dar preeminencia a su esencia por sobre su forma
Racionalidad: La información debe resultar de la aplicación de un método adecuado, fundado en la aplicación del razonamiento lógico.

Precisión: La información debe estar comprendida entre los estrechos límites de la aproximación, buscando un acercamiento a la exactitud.

Prudencia: Al preparar la información, debe actuarse prudentemente en la consideración de las incertidumbres y riesgos inherentes a la situación representada.

Objetividad: Las normas para preparar la información deben ser aplicadas imparcialmente. No debe deformarse la información para motivar determinadas conductas por parte de sus usuarios.
Verificabilidad: La información debe ser susceptible de comprobación independiente mediante demostraciones que la acrediten y confirmen.

Claridad o comprensibilidad: La información debe ser inteligible, fácil de comprender y accesible para los acreedores, inversores  otros usuarios que tengan un conocimiento razonable del mundo de los negocios y están dispuestos a estudiarla con diligencia razonable.

Comparabilidad: La información debe satisfacer los requisitos de comparabilidad que pudieran requerir sus usuarios.
Productividad: El beneficio que la emisión de la información produzca no debería ser inferior al costo demandado por su obtención. En los casos de informes contables para uso público, estos conceptos deben evaluarse desde el punto de vista de la comunidad tomada en su conjunto.

Oportunidad: La información debe suministrarse en tiempo tal que tenga la mayor capacidad posible de influir en la toma de decisiones

Como podrán observar esos requisitos y características es lo que hacen necesaria e importante y dan sentido a la Rendición de Cuentas y su Transparencia.

Como comentario complementario al presente, se hace indispensable mencionar que en muchos gobiernos de las entidades federativas y gran parte de los gobiernos municipales no están cumpliendo adecuadamente con ellos, bueno, ni siquiera cabalmente con las leyes de la materia, y desde mi punto de vista esto obedece a la poca importancia que algunos le dan, a que otros no desean informar sobre el uso de los recursos, y tal vez la gran mayoría al gasto y al trabajo que significa cumplir con los requisitos señalados y con los dispuestos en la Ley de Contabilidad Gubernamental.
Esperamos que con las condiciones que impone el Decreto del Presupuesto de Egresos del 2011 y a la demanda que realicen los ciudadanos, en México se llegue a tener una información contable y presupuestal armónica, homogénea, y que sea publicada en internet, a fin de que sea útil en la toma de decisiones y que genere la confianza de todos.
Para reflexión respecto a la Transparencia, me permito transcribir un párrafo de la Propuesta Ejecutiva de la Mesa VII: Transparencia, Fiscalización Y Rendición De Cuentas de la Primera Convención Nacional Hacendaria.

“Es necesario que el ciudadano tenga la certidumbre de contar con gobiernos honestos y transparentes. Los informes de gobierno, las comparecencias y las páginas de Internet son sólo una primera instancia de rendición de cuentas. Además, es necesario que los gobiernos trabajen en  esquemas que permitan orientar las acciones de los servidores públicos hacia los intereses públicos”.