El domingo pasado se celebró en la ciudad de Morelia, una sesión de consejo estatal del Partido de la Revolución Democrática, en la cual fue aprobada la convocatoria para renovar la Presidencia y la SecretarÃa General a nivel estatal de este partido. El pleno de este consejo votó de manera unánime el procedimiento electivo, las fechas, los requisitos, entre otros aspectos relevantes de tal documento. Llama mucho la atención el ambiente de unidad, respeto, fraternidad y madurez con el que se desarrolló tal evento.
En esta asamblea dominical fue sobresaliente la presencia y el discurso del gobernador del estado Leonel Godoy, quien prometió no meter las manos en el proceso de selección del candidato a gobernador de su partido, en el proceso electoral que en unos meses más habrá de iniciar. Dijo que no inclinará la balanza ni apoyará las aspiraciones de ningún precandidato y que serán los consejeros, los militantes y los lÃderes quienes habrán de tomar tal determinación.
La postura externada por el gobernador Godoy, le imprime al proceso de selección de candidatos del PRD una dinámica de certeza, de equidad, de confianza y de unidad, elementos indispensables para que este partido continúe en el poder en Michoacán. En verdad que son muy pocos los gobernantes, en todos los niveles, que no pretenden imponer a sus sucesores, siempre éstos tienen a un “delfÃnâ€, siempre éstos tienen a un favorito, siempre quieren dejar en su lugar a alguien cercano que consideran de su entera confianza. Este fenómeno no es privativo de algún partido polÃtico en lo especÃfico, en México casi todos los gobernantes de todos los partidos lo hacen, de ahà que la postura de Godoy Rangel sea digna de reconocimiento. El Gobernador michoacano con esta actitud se coloca entre los gobernantes demócratas, que por cierto, son muy pocos en nuestro paÃs.
Es muy importante la posición asumida por el gobernador perredista, pero también es destacable la actitud de madurez y responsabilidad polÃtica de los lÃderes de todas las expresiones. Desde ahora se ve una clara intención para realizar un proceso de selección, tanto de dirigentes como de candidatos, de manera cuidadosa. Si eso sucede, el perredismo michoacano estará dando ejemplo a nivel nacional, de que este partido aquà en Michoacán es muy distinto a como se conduce en otras partes del paÃs.
La unidad que ha logrado el PRD, no se ve en otros partidos polÃticos en la entidad, por ejemplo, para nadie es ajeno que en el PRI la división y la confrontación en la lucha por las candidaturas y por los espacios de dirección es sumamente feroz, difÃcilmente sus principales lÃderes se sientan a dialogar y a buscar acuerdos que les permitan caminar juntos. La lucha interna que éstos viven, es una verdadera batalla donde las canalladas, las marrullerÃas y las descalificaciones están a la orden del dÃa. En ese partido nadie quiere ceder, unos se dicen tener el control de las estructuras, otros más dicen contar con el liderazgo ante la sociedad, en sÃntesis, se encuentran inmersos en una vergonzosa rebatinga, en la que los señalamientos que éstos se hacen, van desde las acusaciones de traición, como las de corrupción y de engaño. No se ve a un PRI en el camino de la unidad ni del acuerdo.
Por otro lado se encuentra el PAN, quien desde hace ya varios meses está respaldando de manera abierta y descarada las aspiraciones a la gubernatura de la hermana del Presidente de la República, lo que ha generado que al interior de este partido se esté dando una división de funestas consecuencias electorales. No será fácil que se logre disciplinar a quienes en este partido, se les ha marginado y excluido por quienes controlan esta organización polÃtica en el estado.
En sÃntesis, para sorpresa de muchos es el PRD el partido que en estos momentos se mantiene con el mayor grado de unidad y de cohesión en Michoacán. Vemos a un PRI donde se siguen imponiendo los intereses particulares, facciosos y por lo tanto irreconciliables, asà mismo, vemos a un PAN, donde la imposición es ya un tufo inocultable; ya veremos si en ese partido hay quienes actúan con dignidad ante tal avasallamiento.
























