La actriz Lindsay Lohan podría nuevamente pisar la cárcel ya que está involucrada en el presunto robo de un collar valorado en 2,500 dólares ocurrido en California.

Lohan se encuentra en libertad condicional –por consumo de drogas- por lo que si se comprobará que la ex estrella de Disney cometió tal delito podría ser condenada a tres años y medio de prisión por robar dicho artículo de lujo.

De acuerdo con los primeros informes; la actriz acudió a una joyería ubicada en Los Ángeles donde se probó el collar en cuestión. Después de haber dejado el lugar, los trabajadores de la tienda se percataron del robo y dieron aviso a las autoridades.

La policía pidió al juez una orden para registrar la casa que Lohan alquila en la zona; aunque su asistente acudió más tarde a devolver el artículo aludiendo que había olvidado quitárselo.

A la complicada situación de Lindsay Lohan se le ha sumado un nuevo caso que podría traerle más problemas con la justicia. La compañía Tanning Vegas, que ofrece servicios de bronceado, afirma que la joven les debe 30.000 euros en facturas, según recoge Contact Music.

La abogada Susan Filan ha afirmado a Hollywood Life que este miércoles se dará “el pistoletazo de salida” a una larga andadura judicial de la actriz, cuyo final puede traernos muchas sorpresas.