Desde que comenzaron los escándalos por sus problemas con la droga y el alcohol, Charlie Sheen no tuvo paz. Luego de la cancelación de la serie que él protagonizaba y las posteriorespeleas con el productor de la sitcom, también afronta la pérdida de la tenencia de sus hijos.

Esta semana, la ex mujer del actor, Brooke Mueller, denunció haber sido maltratada verbal y físicamente por Sheen, tras lo cual el Tribunal Superior de Justicia de Los Ángeles dictó una orden de restricción que obliga al protagonista de Two and a Half Men a mantenerse a más de 100 metros de ella.

Pero la historia se puso cada vez más complicada. Mueller dijo estar preocupada por la seguridad de sus hijos, Bob y Max, que viven con su padre. Como consecuencia, anoche la policía se llevó a los mellizos de dos años de la casa de Sheen.

El polémico actor relató que estuvo “muy tranquilo” mientras los agentes se llevaron a sus hijos, y le dijo a los niños: “No digan adiós, digan hasta luego”. Además, desmintió haber amenazado de muerte a Mueller, como ella denunció ante la Justicia.(Agencias)