ESCRITORIO DEL EDITOR
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), los principales productores del grano en promedios anuales son los EU, 40 por ciento y China, 19 por ciento; en nivel inferior Brasil, 6 por ciento y México 3 por ciento. Nuestra proyección a 2012 apunta 8.7 millones de toneladas, separándose en ciclos primavera-verano 7.4 y otoño-invierno 1.3. El primer ciclo es mayoritariamente de temporal y el segundo básicamente de riego.
De esas cifras destacan los estados de Sonora y Sinaloa con cerca de 4.7 millones de toneladas. Sinaloa, ocupa el primer lugar en Producción Nacional de MaÃz con el 22 por ciento, y junto con Sonora la más alta productividad, 9.21 toneladas por hectárea.
Al ser las mejores tierras de riego, en Sinaloa y Sonora se apostó a la suficiencia productiva, denominada en el discurso polÃtico “soberanÃa alimentarÃa”. En ambos estados se han aplicado medidas para dejar el precio de garantÃa en beneficio del pequeño y microproductor, y se ha alentado a la exportación del gran productor.
De maÃz blanco en 2010 se tuvo una cosecha de 19.8 millones de toneladas que sumadas 2.3 reservadas del ciclo anterior permitió una existencia superior; se comercializaron 13.3 millones de toneladas destinadas 11.6 al consumo humano y 1.6 a actividades pecuaria, siembra y merma, sumando 403.3 las importaciones de maÃz en general. Se previó una superficie siniestrada nacional de 651 mil hectáreas, 11.5 por ciento; considerando para Sinaloa y Sonora, 4.2, 0.7 por ciento el impacto reciente mueve la totalidad de las cifras. Lo anterior nos señala el efecto real por las recientes heladas en esa región.
Cito la inquietante declaración del Secretario General de la Confederación Nacional de Productores de MaÃz que “en 2009 ya habÃan superado las importaciones del grano el 30 por ciento del consumo nacional” señalando, ubicarnos la FAO desde entonces con pérdida de seguridad alimentarÃa.
Aun cuando se afirma contarse con 700 mil toneladas como reserva, éstas son insuficientes al ser nuestra necesidad de tres millones. El desequilibrio entre la producción nacional del maÃz y el porcentaje de las importaciones, ha incidido en el precio de la tortilla. Sin duda, la caÃda proveniente de la helada en la zona de mayor producción, fundamentalmente de riego, incidirá en el precio del producto y consecuentemente en la tortilla. Nuestro problema es de producción oportuna y reservas reales para el control del precio; no responde directamente a la derrama de crédito y los estÃmulos fiscales.
El abasto alimentario varia, en la generalidad de la población, por cultura alimentarÃa básica y su potencial productivo. México aportó al mundo el maÃz. Estimaciones mundiales consideran una caÃda en la producción, manifestando las reservas un 20 por ciento a la baja. Nuestra nación no es ajena a este comportamiento, agudizado por las resientes heladas en los estados de Sinaloa y Sonora.
En un esquema de riesgos, actualmente no existen instituciones del Estado capaces de garantizar el abasto. En 1972, operaba la reserva de granos la CompañÃa Nacional de Subsistencias Populares, Conasupo, almacenando el producto Almacenes Nacionales de Depósito, ANDSA, con una amplia infraestructura a lo largo del paÃs; los Silos Miguel Alemán en Tlalnepantla, México, garantizaban el consumo, de la zona Metropolitana de Valle de México por 30 dÃas.
Hoy dÃa el paÃs requiere un esquema de incentivos fiscales, con menos intermediarios entre el productor y los consumidores, ampliación de la oferta productiva y con mayor valor agregado, y en particular, de un modelo de reacciones coordinadas y compensaciones ante riesgos naturales en beneficio de ciclos productivos futuros.(El Universal)

























