“Hoy me pagaron y pensé que Cordero me podría enseñar a administrarme, porque sólo me alcanza para comer”, me dijo una persona molesta por las declaraciones del secretario de Hacienda y Crédito Público, el actuario Ernesto Cordero Arroyo.

Son muy populares sus declaraciones, pero para dejar las cosas muy en claro, la vuelvo a citar: “Hay familias mexicanas que con ingresos de 6 mil pesos al mes tienen crédito para una vivienda, tienen crédito para un coche, se dan tiempo de mandar a sus hijos a una escuela privada y están pagando las colegiaturas”.

Antes de entrar a las críticas, quiero hacer el intento de hacer un presupuesto conforme a los datos que dijo el titular de las finanzas públicas; en primer lugar, la mensualidad de un auto básico estándar tipo Atos a 48 meses, equivale a dos mil 280 pesos, una mensualidad de una casa de 200 mil pesos a través del INFONAVIT, con un plazo a 20 años cuesta mil 600 pesos y el pago de una colegiatura en primaria, según el límite de deducción, aprobada la semana pasada por decreto presidencial, es de mil 75 pesos. En total para estos gastos se erogan 4 mil 955 pesos.

¿Es posible que una familia de tres integrantes con los mil 45 pesos restantes pueda ahorrar, alimentarse, vestirse, pagar servicios (luz, agua), diversiones y la gasolina y los gastos de mantenimiento del automóvil?

Los expertos en finanzas personales sugieren que en el presupuesto familiar, el pago de pasivos (deudas) no rebase el 30 por ciento y en la proporción del secretario Cordero, las familias pueden destinar el 65 por ciento a ese rubro.

El discurso de Cordero no está dirigido correctamente a nadie; porque muchas familias no alcanzan ese nivel de ingreso y hay otros sectores sociales que con el triple de esos ingresos no pagan esos bienes, porque están todavía muy superiores a sus posibilidades.

Según cifras del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), aproximadamente 35 millones de trabajadores se encuentran con un salario de entre dos mil 800 y tres mil 100 pesos, por lo tanto; el salario promedio de los trabajadores mexicanos no llega a esos 6 mil pesos.

Sin duda que el secretario se extralimitó por su optimismo debido al crecimiento económico del 2010 que se ubicó en 5.5 por ciento del Producto Interno Bruto y porque se esperaba que ese resultado se viera reflejado en la economía de escala de los bolsillos de los mexicanos. Sin embargo; todavía se sienten los efectos de la baja productividad que hace que los mexicanos tengan ingresos muy bajos.

Para alcanzar la anhelada canasta básica, el salario de una persona debería ubicarse en 17 mil 500 pesos mensuales, muy diferentes a los mil 794 pesos en los que se ubica el salario mínimo.

Por otro lado, existen voces que auguran que Cordero será el candidato del PAN a la Presidencia de México, que en sí cumple con la misma condición de ingenuidad en sus declaraciones como las que Vicente Fox y Felipe Calderón vertieron a los medios. Parece que cada quien vive en su mundo: Foxilandia, Calderolandia y Corderolandia.

Para gobernar hay que tener una visión más cercana a la realidad de la gente y de las familias mexicanas… estos funcionarios demostraron que su visión va de su nariz para adentro.

Es periodista radiofónico y contador público. Twitter: @delatorrecuevas