La dependencia de las entidades federativas de las participaciones y la baja recaudación de los ingresos propios, con honrosas excepciones como Chihuahua o Baja California, tiene razones estructurales y políticas que lo explican, como es el bajo potencial recaudatorio de los impuestos locales, la pobreza contributiva de algunas entidades e insuficiente transparencia.

Veamos un caso extremo, el de Oaxaca, mi Estado. Se sabe que ocupa el último lugar en competitividad en los últimos años: con un per cápita 60 % por debajo del promedio nacional, más de 20 veces menor al de Campeche (esto es ironía); con el peor índice del País en la Formación Bruta de Capital, menos de la mitad del promedio nacional. Es la entidad que menos IED recibe, apenas el 0.1 % del PIB estatal frente a un promedio de 1.8% en el resto de las entidades federativas. En cuanto a fortaleza y autonomía fiscal le va igual, ocupa el lugar 31 en el Índice de Información Presupuestal del IMCO.

La nueva Administración además de la dependencia de las transferencias y la baja recaudación enfrenta un serio problema en el gasto educativo, un servicio de su deuda pública –incluidos los PPS- creciente, sin recursos suficientes para los pari passus (aportaciones) que se necesitan para recibir gasto federal, incluso recurrirá a más deuda para cubrir los pagos atrasados del FONDEN, como es el caso de los “bonos cupón cero”, con lo generoso que sean. En otras palabras no tiene margen de manejo presupuestal.

En un evento organizado por el Gobierno del Estado hace tres días, Carlos Garza, Titular de la UCEF dijo que Oaxaca sólo recaudó en 2010 el 3.75 % de ingresos propios. “Como parte de su problema endémico, Oaxaca es el penúltimo estado en el cobro del impuesto predial. En cuanto al impuesto sobre nóminas la entidad recauda cuatro veces menos que otras entidades similares a la nuestra”. Noticias. 12.03.2011. A mayor detalle veríamos que de ese 3.75%, la mayoría son productos financieros y los impuestos propios no aportan ni el 1 %.

Las causas de la baja recaudación derivan del bajo potencial recaudatorio de los impuestos locales, de su atraso económico y de una política de ingresos limitada, con impuestos como el de nóminas, llenos de excepciones o reducciones (gastos fiscales), deficiente sistema recaudatorio y amplios márgenes de discrecionalidad para la autoridad. Además de un Catastro abandonado, pero con un potencial importante.

La baja capacidad contributiva de la entidad, es consecuencia de la pobreza de contribuyentes, los bajísimos niveles de inversión y la nula competitividad. Además un número importante de dependencias y organismos federales no pagan los impuestos locales como nóminas y el predial.

¿Cómo cobrar más y mejor?

Por supuesto haciendo una mejor administración tributaria con nuevos modelos de recaudación. Creando las instituciones para fortalecer esos procesos, como un Sistema Estatal de Administración Tributaria, y uno de Coordinación Hacendaria. Modernizando el Catastro e integrándolo al Registro Público de la Propiedad. Entregando su Catastro al municipio que lo requiera, cumpliendo así con la Ley, esto es obligado.

Por otro lado planteando desde CONAGO se les regresen potestades con potencial recaudatorio importante, que ya han sido planteadas.

El riesgo es dejar para las generaciones futuras la solución y el costo de usar hoy los recursos de mañana, incluso los PPS, cuyo uso tendrá que ser muy cuidadoso y con la participación del Congreso, igual el no caer en la trampa de reestructuras de la deuda efímeras y muy costosas.

*Consultor en temas de Hacienda Pública y Coordinación Fiscal. Ex Presidente del Colegio Nacional de Economistas.

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