Por lo menos en los últimos treinta años, tal vez por las condiciones socio polÃticas en las que se ha desarrollado nuestro paÃs, la mayorÃa de los legisladores en el Congreso de la Unión, y el Ejecutivo Federal, han considerado casi como una regla para la solución a la múltiple problemática que vivimos, la revisión de las normas constitucionales y su modificación recurrente, con objetivos logrados generalmente opuestos a los perseguidos.
Entre los resultados derivados de esta legislativitis crónica, se encuentran las oscilaciones o “campanazos†que ha dado el “Impuesto al Valor Agregadoâ€, que en 1980, era de 10%; dos años después subirÃa al 12% y, en 1991, descenderÃa nuevamente a su valor anterior, para volverlo a incrementar en 1995 al 15%. Lo anterior da fe de que se legisla al vapor o persiguiendo los inter-eses muy particulares pero no los que los mexicanos necesitamos. Beneficiados directos de este actuar lo han sido y lo son los integrantes del gran cÃrculo del poder económico mismos que mar-can la rectorÃa económica y nos señalan trágicamente la ruta por donde debemos de caminar. Ahora, una nueva iniciativa de ley generada por el Senador Beltrones (PRI) puede que de otro bandazo en el IVA, en sentido regresivo y lo redujera al 13%.
Este actuar legislativo, reitero, ha sido contrario a lo que millones de ciudadanos aspiramos y lo observamos directamente en la acumulación de enormes recursos económicos en menos de veinte manos (incluidas las del Chapo); en la miseria actual que es inversamente proporcional a la alta criminalidad existente y, sin lugar a dudas, en la erosión de la imagen presidencial que está transformarla en una triste figura, debilitada a tal extremo que no tiene el valor de antes, con el que se podÃa pararle los tacos a comportamientos groseros de ciertos embajadores como su excelencia el embajador yanqui.
Por efecto de ciertos compromisos internacionales, se han realizado reformas de tipo financiero y aduanal, como son las que dieron origen a los tratados comerciales internacionales como el famoso GATT (Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio, firmado en 1986, y por la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Las mismas impactaron, en opinión de muchos especialistas en la materia, negativamente y en forma principal al campo mexicano. Éstas, contrarias a los intereses nacionales, indudablemente que también trajeron nuevas formas de ver el comercio y desde luego el desarrollo de nuevas operativas para atender el enorme movimiento de ida y vuelta de mercancÃas, materias y enseres diversos. Se propició con esto la modernización, actualización y equipamiento muy sofisticado para atender ese movimiento comercial en aduanas marÃtimas, aeropuertos internacionales, recintos fiscales interiores. La dinamización de las actividades competencia de la SecretarÃa de Hacienda Pública fueron obligadas y con lo anterior, el contrabando, ahora documentado y soportado con aplicaciones tecnológicas, nuevas formas de evasión de tal manera que por allà entran y salen mercancÃas, drogas y miles de armas para los narcos. Noticias nacionales nos informan que recientemente elementos de la SEDENA tomaron las instalaciones de una aduana y la SHYCP por la corrupción imperante y dieron de baja a todo el personal de la Inspección Fiscal y Aduanera y los de Operación Aduanera, no obstante tantas y tantas reformas.
Asà como hay compromisos escritos con letra muy chiquita que los clientes de los diversos bancos extranjeros nunca leemos, creo que en tratados comerciales internacionales suscritos, pudo tenerse la obligación del Estado Mexicano para dar en concesión a particulares la seguridad y vigilancia en aeropuertos internacionales y locales, fronteras, puertos marinos, recintos fiscales, por los que ahora intuimos que por allà pasaron las armas rápida y furiosamente, además del parque necesario para hacerle la guerra a Calderón. Haiga sido como haiga sido, las pasaron delante de sus narices de tal manera que no saben por dónde ni cómo se introdujeron a México por el mismo gobierno de los Espantados Unidos.
Otra vez se cocinan ciertas modificaciones en materia laboral, que impactarán el contendido del artÃculo 123 con el mismo objetivo perseguido en su anterior modificación justamente realizada un año atrás, por legisladores del PAN y alabada por empresarios y gobierno federal. La actual iniciativa impulsada por el Senador de Beltrones, curiosamente satisface los requerimientos de empresarios y gobierno, pues éstos la saludan. Seguramente todos se sentirán satisfechos de que en un esfuerzo conjunto estarán sirviendo a la nación, incrementarán las fuentes de empleo y terminaran como todas las perseguÃan el objetivo de incrementar el número de empleos, pero que afectó drásticamente a los obreros y trabajadores en lo general.
Como colofón, sacamos en conclusión que el problema no es precisamente la falta de legislación en la materia sino la falta de la aplicación estricta de los principios jurÃdicos y constitucionales que nos rigen que han permitido la corrupción y degradación nacional.

























