La semana anterior, las fracciones parlamentarias de Acción Nacional y del Revolucionario Institucional, a unos cuantos minutos de que terminara el plazo para la aprobación de la cuenta pública correspondiente al año de 2012, tomaron la determinación (son mayoría) de analizar con más precisión “la fiscalización de los recursos públicos del 2011, pues el informe de la Auditoria Superior de Michoacán, no contiene los elementos suficientes y competentes para ser aprobado“.
En los últimos meses, esta dependencia ha sido muy cuestionada por la opinión pública pos resultados entregados , tanto en lo relativo a las auditorías de la Cuenta pública de los últimos años, como por la pérdida o extravío de algunos expedientes conteniendo información de procedimientos administrativos seguidos en contra de algunas autoridades municipales, entre los que se mencionan el de Tiquicheo, Coahuayana, Angamacutiro y Nahuatzen. En el caso particular de Tiquichéo y Nahuatzen, municipios cuyos presidentes fueros asesinados, seguramente que sus expedientes quedarán cerrados, no así el expediente del escandalosos caso “Godoy Toscano”. Pero no solamente por lo anterior, la ASM ha sido cuestionada: cincuenta de sus auditores han sido despedidos de la misma.
Es conocido por los mexicanos que, salvo excepciones, las auditorias realizadas por los órganos administrativos correspondientes en toda la república, sin excepción de un estado, han protegido a funcionarios y autoridades y liberado de responsabilidades a quienes han cometido crímenes de lesa humanidad en contra de sus ciudadanos. Para dar un ejemplo, recordamos el famoso caso del conocido “general de corcholata” el “Negro Durazo” quien amasó una enorme fortuna que le permitió construirse un triste pero célebre templo de mármol semejante al edificado en el tempo de Periples, erigido en honor de Palas Atenea (447 a.C.) y que burlescamente fue conocido como el “Partenón de Durazo en Acapulco-Zihuatanejo”. Los que llegaron a conocer tal edificación, cuentan que edificio, estatuas de mármol, lagos y cascadas artificiales que adornaban tal paraíso, ahora están destruidas y abandonadas.
Al dictamen emitido y aprobado por la mayoría en el Congreso del Estado la semana anterior hubo respuesta por parte de su auditor mayor José Luis López Salgado en el sentido de que la reprobación de su informe sobre la cuenta pública de 2011 “no tiene ninguna repercusión legal y sí política”, lo que me parece un tanto pueril, pues los mexicanos estamos hartos de los casos, que como el de Durazo, se repiten constantemente, de tal manera que cada trienio, sexenio estatal y federal, las fortunas de los representantes populares se incrementan en forma desmedida, mientras la de la población mayoritaria decrece brutalmente.
Si no estoy equivocado, el dictamen del Congreso pedía una nueva “auditoria” misma que se de realizarse, debiera ocuparse a despachos particulares, dictamen al que hubo, por parte del auditor de la ASM una negativa rotunda aduciendo la ilegalidad de la misma y el costo económico que traería consigo. Coincido con esa posición pues no habrá dictamen fuera del Congreso que sea válido, pero desde mi punto de vista y para poder generar confianza en la opinión pública debiera hacerse, aún si se tuviera que pedir prestado a alguna dependencia privada, pues lo que se requiere ahora y siempre, es esclarecer y determinar si efectivamente hubo anomalías en la aplicación del gasto público.
A los mexicanos, en forma genérica, ya nos hartó la descomposición social y la corrupción política generalizada y, prudente y bueno, sería aplaudir a quienes ejercen el gobierno honesta y republicanamente, como castigar a quienes arbitrariamente eluden leyes y reglamentos y se hacen millonarios a costa de la hacienda pública.
























