El caso contra Lindsay Lohan por el hurto de un collar de 2.500 dólares regresó a la corte el miércoles y la actriz, por medio de su abogada, declaró que no disputará los cargos en su contra.

Lohan no compareció en la audiencia del miércoles en Los Angeles. Aunque no admitió culpabilidad en el caso, la corte registrará el caso como una condena.

La juez de la Corte Superior Stephanie Sautner le impuso a Lohan una sentencia de 120 días en la cárcel y la actriz continuará bajo libertad condicional, en la que se encuentra debido a un caso de manejo bajo estado de ebriedad que data del 2007; al mismo tiempo, la joven de 24 años debe completar 480 horas de servicio comunitario y recibir tratamiento psicológico.

El juez ordenó que Lohan reciba orientación adicional luego de examinar un reporte sobre su libertad condicional en el que se detalla una serie de recaídas de la artista, incluyendo un examen de alcohol que salió positivo en febrero, a poco más de un mes de que abandonara un centro de desintoxicación.

El reporte, realizado en febrero, también indica que las autoridades encontraron pruebas de que la actriz había estado consumiendo alcohol mientras reciba tratamiento en el centro Betty Ford.

Lohan fue enviada allí por tres meses el año pasado luego de fallar un examen de drogas. El reporte señala que la prueba dio positiva a la cocaína y las anfetaminas durante el examen ordenado por una corte en septiembre.

Una de las empleadas del centro acusó a Lohan de empujarla durante una confrontación en diciembre. No se presentaron cargos en contra de la actriz por el caso, pero la policía está investigando alegatos de que ella y algunos compañeros del recinto estaban consumiendo bebidas alcohólicas.