Bueno, ya que el dÃa de ayer celebramos el dÃa del maestro, que mejor que hoy toquemos un tema no ya estrechamente relacionado sino directamente dependiente de esa noble labor humana que comprende la gravÃsima -y a la vez muy honrosa- tarea de educar, me refiero al rezago educativo y más concretamente a analfabetismo prevalecientes en nuestro Estado. Vaya antes una sincera felicitación a todos aquellos maestros que dignamente cumplen con su responsabilidad.
Según la UNESCO una persona es analfabeta cuando “no puede leer ni escribir una breve frase sobre su vida cotidianaâ€. Para la Organización de las Naciones Unidas puede considerarse que en una comunidad se ha erradicado el analfabetismo cuando este problema no aqueja a más del 4% de la población de 15 años.
Si usted recuerda -y si no nos falla la memoria- se supondrÃa que en nuestro Michoacán hace algunos años que superamos esa grave limitante del desarrollo de los pueblos. De hecho en 2008 el gobierno del Estado, como último acto del periodo de Lázaro Cárdenas, izó la bandera blanca declarando libre de iletrados al municipio número 96, lo cual significó que la propia UNESCO reconociera a Michoacán como la primera entidad federativa en México sin analfabetismo ya que la estimación era de que a noviembre de 2007 este lastre apenas alcanzaba estatalmente al 2.1% de la población mayor de 15 años, curiosamente, en agosto del mismo año la cifra reportada era de 4.3%, es decir ¡en menos de 4 meses la redujeron más del 50%!
Todo esto se logró, en teorÃa, gracias al programa cubano ALFA TV, también llamado “Yo sà puedo†con el que supuestamente más de 252 mil michoacanos aprendieron a leer y a escribir en un lapso de vigencia de este programa de unos cinco años. Hay serias dudas sobre la identidad de esas casi 250 mil personas relacionadas en las listas del yo sà puedo, porque su identidad ha sido mantenida en secreto por las autoridades perredistas, el gobierno federal a través del INEA solo ha logrado identificar a unos 7 mil, que son los que se incorporaron al programa ordinario de la institución y de ellos hay un registro documentado
Hoy estamos desconcertados y confundidos en este tema. Las cifras obtenidas en el pasado Censo Poblacional 2010 no cuadran con lo que nos habÃan dicho acerca del analfabetismo. Ahora sabemos, a través del Instituto Nacional de EstadÃstica y GeografÃa (INEGI), que en Michoacán de Ocampo este problema asciende al 10.18% de la población mayor de 15 años, esto significa que casi 11 michoacanos de cada 100, de 15 años y más, no saben leer ni escribir. Decepcionante, ¿no?
Pues sÃ, con 10.2% de los mayores de 15 años, existen 305 mil analfabetas en nuestro Estado, lo cual nos ubica en la posición 26 dentro del paÃs, bastante más atrasados respecto a la media nacional de 6.9%.
Pero no están aquà -en el analfabetismo- las cifras más deficientes. El concepto de rezago educativo comprende, además del analfabetismo, a la población mayor de 15 años que no cuenta con educación primaria ni con educación secundaria. Entonces desde la perspectiva de rezago educativo Michoacán sale peor librado al ubicarse en el nada honroso antepenúltimo lugar nacional con un porcentaje del ¡52.8% de la población mayor de 15 años!, es decir esta situación afecta a poco más de millón y medio de michoacanos: 550 mil sin primaria y 725 mil sin secundaria más los que no saben leer ni escribir.
Mientras el promedio en México es que las personas terminen la secundaria, es decir cuentan con 8.6 años de escolaridad, aquà esa cifra alcanza solo para primero de secundaria, solo delante de Guerrero, Oaxaca y Chiapas.
La propia SecretarÃa de Planeación del gobierno estatal afirma que los niños michoacanos están en la escuela en promedio 4.5 horas al dÃa, cuando en paÃses como Reino Unido o USA el tiempo alcanza las 7 horas.
Las cifras siguen y son contundentes: nos encontramos como entidad federativa en penúltimo lugar en educación primaria y último lugar en educación secundaria; tenemos en Michoacán 220 000 jóvenes de 15 a 29 años que no estudian ni trabajan y unos 300 000, también de esa edad, se han ido de nuestro estado durante el periodo 2005-2010.
Esto nos lleva a afirmar que el principal problema de Michoacán no es la seguridad pública ni la falta de empleo (que me perdonen quienes han sufrido o están sufriendo por estas situaciones), sino las graves limitaciones que padecemos en materia educativa, desde preescolar hasta el postgrado. ¿Cómo pensar en desarrollo, en progreso, en competitividad, en innovación, en creatividad, en ciencia y tecnologÃa, en empleo, en la paz, en la concordia, en el respeto, con tan poca educación, más si añadimos que la formación en valores que reciben los pequeños en el seno familiar cada dÃa deja más qué desear?
No se trata de desanimarnos, sino todo lo contrario: ¡de animarnos!, a hacer mejor las cosas, a superar el rezago educativo, ¡a exigir con mucha más firmeza y determinación que los gobiernos y las instituciones cumplan con brindar más y mejor educación al pueblo! Creo sinceramente que no hay mejor alternativa, ¡ah! a propósito del desconocimiento de los saberes elementales, recordemos cómo dijo alguien por ahÃ: un mundo alfabetizado no es siempre un mundo en donde la población sabe leer y escribir, sino uno en el que el potencial humano ha sido liberado y puesto al servicio del progreso

























