El otro día de camino a mis actividades habituales caí en la cuenta de lo mucho que ha crecido la ciudad de Morelia, capital del Estado, y para todos lados, si volteo a salida mil cumbres, casas, mansiones, un centro de readaptación, incluso una nueva ciudad, el nuevo recinto ferial, para la salida a salamanca, donde el límite con el municipio de Tarímbaro es muy sutil, ahí encontramos más y más fraccionamientos por el rumbo del aeropuerto, y que decir de la famosa nueva Morelia”, el hecho es que la capital de Michoacán aun cuando sigue conservando su esencia provincial, ha permitido la entrada no solo de población sino también de nueva infraestructura habitacional y empresarial.

Encontramos en cada uno de los puntos mencionados, fraccionamientos, colonias, paracaidistas, etc, pero también centros comerciales, supermercados, decenas de farmacias, oficinas y sucursales de diferentes empresas o consorcios, no hace muchos años, bueno ni tantos años, Morelia sólo tenía un centro comercial al sur de la ciudad, justo donde vivía la gente más pudiente de esa época y lugar donde inició también una empresa reconocida a nivel Latinoamérica, ahora? Hay centros comerciales casi en cualquier zona de la ciudad, en cada punto cardinal las empresas nacionales y trasnacionales se han encargado de romper el esquema de la tiendita de la esquina y han instalado hasta minisúpers, o las llamadas tiendas de oportunidad, que a decir verdad resultan muy oportunas de repente, recuerdo bien el único local donde se arreglaba todo lo relacionado a la compañía de teléfonos que en ese entonces todavía no pertenecía a Carlos Slim, estaba sobre el boulevard García de León, sigue estando ahí pero existen otras sucursales de la compañía, evidentemente todo esto suena súper, es la modernidad que ha llegado a la capital, sin duda lo es, sin embargo así como ha crecido la ciudad, la población ha aumentado, también son enormes los problemas y las situaciones complicadas que enfrenta la población.


 

La falta de empleo y también debo decir la flojera de mucha gente, genera mucha delincuencia, no dejo de pensar en la cantidad de problemas como la inseguridad que hay en cada una de las colonias que existen en la ciudad, la escasez del agua, la propia organización de las colonias y fraccionamientos, ni quiero mencionar de la proliferación de antros y lugares para consumir micheladas, eso es otra historia; la realidad es que Morelia es bella, pero sus problemas son grandes, hay intención de cambiar sin lugar a dudas, no es fácil ni sencillo, pues hay muchas carencias, como la de recursos financieros, la falta de elementos policiales honestos, la falta de seguridad y sobre todo la falta de valores de quienes aquí vivimos.

El crecimiento de Morelia se replica indudablemente en todas las ciudades de la entidad y no me refiero al crecimiento poblacional, sino a lo que va de la mano de esa densidad poblacional.

Así que es buen tiempo para reorganizar y replantear hacia dónde y cómo se encamina ese crecimiento.