Una de las grandes movilizaciones sociales en la historia de la humanidad ha sido el feminismo, que ha logrado entremuchas cosas, que se visibilice una serie de violencias que a lo largo del tiempo han enfrentado las mujeres por sólo el hecho de serlo, que parecieran normales y que han sido y sonsumamente dañinas para el desarrollo humano de las mujeres y niñas.
Según el INEGI 70% de las mujeres en México han experimentado al menos un incidente de violencia, que puede ser psicológica, económica, patrimonial, física, sexual y política. Los delitos en donde las mujeres son víctimas se caracterizan por tener una cifra oculta de más del 90%, con la excepción del homicidio doloso y feminicidio en donde se puede presumir un sub registro. En consecuencia, el acceso a la justicia para las mujeres es prácticamente nulo.
Específicamente, en la violencia política en razón de género, como en otras violencias, se presenta en un continuo que va desde la violencia sutil hacia la extrema, lo cual dificulta su tipificación, definición y más aún la determinación de lo que puede y debe ser sancionable.
En ese sentido, los dichos hacia la senadora Xóchitl Gálvezpor parte del Presidente Obrador trascienden a una crítica propia del debate político, toda vez que lo que ha dicho el presidente a la Senadora Xóchitl tiene una connotación machista, es decir comentarios que denigran la carrera política de cualquier mujer.
Uno de varios ejemplos es el del 4 julio en donde el presidente señaló que “es la candidata de Salinas, la Candidata de Fox, es la Candidata de Claudio X. González y de otros traficantes de influencias…”. Seamos serios, eso no le dirían a un candidato hombre, no le dirían, por ejemplo a Adán Agusto que es el candidato de Luisa María Alcalde, el candidato de Citlalli Hernández, el candidato de Beatriz Gutiérrez Muller.
La violencia política de género está profundamente arraigada a patrones culturales en las sociedades, se basan en relaciones de poder y subordinación entre hombres y mujeres. Eso es lo que el presidente hizo con la Senadora Xóchitl, “por ser mujer le está diciendo que hombres la están manipulando”.
Hoy en día la violencia continúa siendo uno de los principales obstáculos para el ejercicio de los derechos políticos de las mujeres, el aumento de su participación y representación política ha estado acompañado por un incremento de la violencia en su contra. Y lo que hace el presidente Obrador desde Palacio Nacional no abona a una cultura libre de estereotipos y connotaciones machistas, más aún desde el máximo poder del ejecutivo federal se menoscaban el goce y/o ejercicio de los derechos políticos de las mujeres.
























