Tomo un fragmento de la obra Política y Poesía, del Maestro Fidel Ambriz Ordaz, dos fragmentos:
El primero: Dos cosas preocupan en la política: una, que las democracias no garantizan gobiernos eficientes, sólo gobiernos populares.
El segundo es un poema de Ernesto Cardenal, sacerdote católico y militante sandinista:
AL PERDERTE YO A TI
Al perderte yo a ti, tú y yo hemos perdido:
Yo, porque tú eras lo que yo más amaba
Y tú, porque yo era el que te amaba más.
Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:
Porque yo podré amar a otras como te amaba a ti,
Pero a ti no te amarán como te amaba yo.
Complemento el juicio del maestro Fidel Ambriz con lo siguiente: Casi todos los gobiernos utilizan los medios de comunicación para informar de su obra, pero estos gobiernos populares, gobierna con los Medios de Comunicación, y hasta abusan; lo más grave es que ellos creen lo que ellos mismos ordenan que se difunda y lo más peor, dentro de lo grave, es que todos esos gastos son autorizados por los H Congresos – lo que llaman PPV: pago por evento (por voto), al autorizar las cuentas públicas -. A otra cosa mariposa.
La Conferencia Episcopal Mexicana ha estado enjuiciando la política pública de seguridad del gobierno Federal y sus puntos de vista no han sido del agrado del presidente de la República; ahora, recientemente, hizo una carta con sus puntos de vista sobre la iniciativa de reforma constitucional en materia electoral sobre su iniciativa de reforma electoral. La publicó y difundió de ella extraigo algunos fragmentos:
“Expresamos nuestro más amplio reconocimiento a la importante laborar en la vida democrática de nuestro país del Instituto Nacional Electoral y el Correspondiente Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Se trata de una institución ciudadana que ha madurado gracias a su autonomía de los poderes públicos y en estrecha relación con la ciudadanía y la pluralidad de los partidos políticos, ha permitido durante los últimos 25 años la realización de los procesos electorales (generales o locales) justos, equitativos, abiertos, transparentes y confiables, de forma legal y pacífica para la renovación de los cargos de elección popular.
El INE y el TEPJF hoy, son el resultado de la lucha y el compromiso de miles de mexicanos de la sociedad civil, y de todos los signos partidistas, quienes lograron abrir caminos para la democracia real en México. Desde su fundación, el principal fruto fue que el gobierno dejó de ser juez y parte en los comicios electorales y comenzó la transición a la democracia con alternancia en las tareas del gobierno a nivel local y federal, dando paso a gobiernos de distintas opciones políticas, ya sea en los congresos de los estados, en las gubernaturas y municipios de los mismos, junto a la alternancia en el poder Ejecutivo Federal y el Congreso legislativo, en su conjunto.
El INE tiene una gran aceptación en la ciudadanía, siendo una de las instituciones más confiables para los mexicanos, pues ha forjado la cultura de la identificación oficial con la famosa credencial electoral, ha motivado la organización y participación de los ciudadanos para ser garantes de la imparcialidad y legalidad electoral; ha fiscalizado las contiendas electorales, ha impulsado condiciones de equidad en las contiendas y ha dado solución en el marco de la ley a las inconformidades y controversias a través del Poder Judicial Federal. El INE goza de un merecido reconocimiento internacional, siendo un ejemplo a seguir en muchos otros países.
Expresamos nuestra franca preocupación, al igual que muchos ciudadanos e instituciones de la sociedad civil y de las mismas organizaciones políticas, por el impulso que se le da a una reforma Constitucional en Materia Electoral, por iniciativa del Ejecutivo Federal, que está en proceso en la Cámara de Diputados y que, por su orientación y motivos, es claramente regresiva; más aun, constituye un agravio a la vida democrática del país, reforma destinada a afectar la representación, y el equilibrio de las minorías y mayorías, llevando el control de los comicios hacia el ámbito del gobierno federal, centralista, afectando su gestión presupuestal, eliminando su autonomía ciudadana y su imparcialidad.
Ningún ciudadano y menos los gobernantes que juraron guardar y hacer guardar la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, tienen derecho a impulsar reformas que eliminen o comprometan la fortaleza de las instituciones que son el soporte del estado mexicano, como es el caso del INE y del TEPJF. La sola pretensión de hacerlo pone en entre dicho la calidad de quienes la impulsan.
Por eso unimos nuestras voces como pastores de la Iglesia Católica en México, desde el ejercicio de nuestro compromiso con el Bien Común, que es un derecho propio y, con millones de ciudadanos que piden detener el intento de minar a estas dos instituciones a través de reformar la Ley Constitucional”.
SEGURAMENTE SU LETRA, Y ESPÍRITU, NO FUERON DEL AGRADO PRESIDENCIAL
Recibí un blog que contiene fragmento de charla de Carlos Marín, funcionario del diario MILENIO y MILENIO TV. Lo transcribo: El informe sobre Ayotzinapa es una patraña. Lamento que muchos periodistas respetados por mí, porque son respetables, como el queridísimo y muy inteligente Leo Zuckermann, como te acabo de decir, se hayan ido con la finta de esta patraña.
Una patraña que apesta más que el muladar del basurero de Cocula, Pepe. ¡Es una barbaridad!
Por eso en mi texto de hoy, publiqué – Don Carlos Marín colabora en MILENIO, diario y MILENIO TV- y es un columnista muy apreciado por sus juicios objetivos y sumamente afectivos -, que con lo corroborado ya por el New York Times, y perdón por jalar la cobija, y que yo lo dije hace 2 semanas, la detestada, abominable “Verdad Histórica”, de Murillo Karam, queda vivita, coleando y rechinando de limpia.
Frente a la sarta de pendejadas que ha cometido este Gobierno por sectario al enfocar una investigación criminal para complacer a los vividores del dolor ajeno que explotan la tragedia de los normalistas de Ayotzinapa.
Y peor, con esos pantallazos que Encinas dice de 150 y tantos o algo así, ¡imagínate! la tercera parte, no tiene, dice el Subsecretario, no tiene solidez. ¡la tercera parte Pepe, la tercera parte!
Con pantallazos como esos, empinaron al Ejercito, el gobierno de la cuarta transformación.
Mientras halaga al Ejército, poniéndolo a hacer negocios de particulares que lo colocan en una ruta muy riesgosa de corrupción. En el ejército mexicano, ahí lo apapachan mucho y desde el mismo gobierno y a través de la Subsecretaría de Derechos Humanos.
La comisión de esta verdad, que cada vez nos aleja más de la verdad y de la fiscalía que manejó un achichincle del grupo interdisciplinario de expertos independientes GIEI- y que empinaron la cosa hacia el Ejército para justificar la babosada de que fue un crimen de Estado, el mismo gobierno de la cuarta transformación le ha dado un chingadazo al Ejército.
del que tengo toda la certidumbre de la indignación que ha causado en esa institución que goza de ser la mejor, la más apreciada por la sociedad mexicana en el sector público.
Y, por cierto, la de carácter civil, la mejor valorada es el Instituto Nacional Electoral, que este mismo Gobierno se quiere Chingar, Pepe.
En lo particular, coincido, en espíritu y letra, con todo lo expresado ahí por don Carlos Marín.
Me he preguntado en varias ocasiones, ¿por qué el presidente de la República no ha tenido el valor de decirles la verdad a los padres de los 43 alumnos: que están muertos y sus restos-cenizas se los llevó el agua de los riachuelos de la región de Cocula? ¡¡AH…CUESTIÓN DE VOTOS!!
Ofreció llegar a la verdad y esa es la verdad. ¿A qué tiene miedo? ¿Qué mintió? ¡¡UUHH!!
























