Tuve la oportunidad de ser funcionario de casilla en la pasada elección, me llamó la atención encontrar en el computo de los votos la leyenda “esperanza marchita†en algunos de ellos, en el recuadro de candidatos no registrados. Una misma expresión realizada por diferentes ciudadanos al momento de ejercer ese derecho contemplado en nuestro artÃculo 35 Constitucional en su fracción I, el de poder votar.
Finalmente, esos votos de candidatos no registrados fue de acuerdo al programa de resultados preliminares solo un 0.05% del total de los sufragios emitidos, mientras que los votos nulos ascendieron a un 3%, dando una suma estos de un 3.5%. La diferencia entre el candidato ganador y el primer perdedor fue del 2.72%, cifra muy inferior a la anterior.
Esos ciudadanos inconformes, que de alguna manera expresaron su sentir anulando el voto o bien, mediante la inserción de nombres, leyendas o frases en el apartado de la boleta de “candidatos no registradosâ€, de haber reconsiderado, hubiesen legitimado al ganador de la contienda, o bien al primer perdedor le hubieren dado el triunfo, las razones de su inconformidad solo ellos la saben.
Atento a estos porcentajes, derivado de dos situaciones que hoy conocà y vivÃ, me inclino a pensar que de haber sucedido antes del pasado domingo, evidentemente se hubiese incrementado el abstencionismo o los números de sufragios para cada candidato hubiesen cambiado.
Me refiero a que hasta este mediodÃa no se habÃa pagado el sueldo correspondiente a la primer quincena del mes de noviembre a los profesores y empleados universitarios, el motivo, la falta de recursos no transferidos por parte de la entidad federativa.
Por otro lado, pude percatarme de la gran inconformidad del personal de un juzgado perteneciente al Poder Judicial del Estado, dado que se les descontó de su pago, el equivalente a dos dÃas de su salario, derivado de la suspensión de actividades del dÃa que apoyaron a los sindicatos de los poderes locales, que reclamaban la reintegración de millones de pesos del fondo estatal de pensiones, recurso que el Poder Ejecutivo Estatal habÃa dispuesto indebidamente.
Finalmente esta tarde los recursos para los universitarios fluyeron, mientras que el impacto al bolsillo de los trabajadores del Poder Judicial Estatal logro una afectación en su patrimonio, hoy se dan cuenta de si efectivamente su situación laboral puede cambiar con el próximo gobierno, de si cada uno de ellos al votar el domingo pasado acertó o le dio el voto al candidato equivocado.
Este tipo de lecciones no se deben olvidar, y lo que veo existe en la nación es precisamente el olvido o el desconocimiento de la historia en otros.
Hoy asà se voto, hay un ganador que deberá representar en su momento el interés de todos los michoacanos, una vez entregada la constancia de mayorÃa, se debe dar vuelta a la página y esperar la siguiente elección, ejercer nuestro voto que es la única arma que tenemos, esperemos nos puedan dotar de otra: la de revocarles el mandato.
























